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miércoles, 28 de agosto de 2024

Figuras destacadas de izquierda mundial suman voluntades en comunicado contra la “dictadura en Venezuela”

Caracas, 28 de agosto. - El llamado chavismo crítico, exministros del gobierno actual, organizaciones y más de 200 personalidades de la izquierda venezolana, han difundido un comunicado este 28 de agosto, al cumplirse un mes de las cuestionadas elecciones presidenciales, en el que denuncian que en Venezuela “se ha establecido un régimen que no tiene otro calificativo: estamos oficialmente en dictadura”.

El duro comunicado ha sido respaldado inicialmente por Andrés Izarra, Oly Millán, Héctor Navarro, la exgobernadora Antonia Muñoz, el investigador Edgardo Lander, el General Aviación (r) Francisco Visconti, entre más de 100 figuras emblemáticas del chavismo y la izquierda venezolana, pero en pocas horas ha recibido nuevas adhesiones de figuras internacionales de referencia para la izquierda continental y mundial, como los reconocidos argentinos Maristella Svampa y Roberto Gargarella, el cubano Haroldo Dilla Alfonso, el español Rubén Martínez Dalmau y el francés Gilles Bataillon, entre otros. 

El comunicado clama por “unir esfuerzos en la búsqueda de la unidad superior de la nación, una más amplia y popular, en defensa de las libertades democráticas, de todos los derechos ciudadanos, de la Constitución nacional, la ley y la República”.

Denuncian que en el país se ha establecido una dictadura que “bajo una máscara cada vez menos creíble de “socialismo”, ha sido secuestrado el Estado en su totalidad.” Los firmantes señalan que actualmente “se quiere prohibir la disidencia frente al relato oficial, mientras se sigue instrumentalizando el sueño liberador” que identifica a la izquierda mundial.

La confluencia de militantes e intelectuales de diversas corrientes aseguran que, “para las izquierdas y el progresismo, desde quienes apuestan al socialismo hasta quienes abogan por una sociedad más equitativa; todos confluimos en que el sistema democrático es el que permite avanzar hacia la consecución de un mundo mejor. No hay medias tintas. Prohibir la democracia, la libertad y el respeto al ser humano, es contrario a lo más esencial del sueño emancipador que abrazan las izquierdas desde su origen”.

Llaman a “unir esfuerzos con todos los sectores democráticos del país y todas las naciones que, bajo el respeto irrestricto a la soberanía y la autodeterminación, alcen firmemente su voz contra el atropello de los valores esenciales de la democracia en Venezuela”, y demandan inmediatamente que en el país “la mentira debe parar. El terrorismo de Estado debe parar”.

Las firmas se han ido multiplicando en respaldo al documento, mientras el Gobierno de Nicolás Maduro recibe más críticas a nivel mundial y denuncias de una feroz represión, luego de impedir la verificación de las actas electorales que determinaban la veracidad de los resultados electorales anunciados por el Consejo Nacional Electoral, tras las elecciones presidenciales que la oposición asegura haber ganado, con un margen superior al 60% de votos que aseguran haber obtenido en favor del candidato Edmundo González Urrutia.

Adjuntamos el comunicado íntegro y nuevo listado de firmas

Las Izquierdas le dicen al mundo:
En Venezuela la gente sabe lo que pasó

Caracas, 28 de agosto de 2024.

Hoy, a un mes de la avalancha electoral que el 28 de julio escogió a un presidente, la democracia en Venezuela parece estar transitoriamente prohibida. Pretenden prohibir la verdad, la mentira se ha establecido como un régimen de facto. Bajo prácticas de terrorismo de Estado, control y sometimiento de las instituciones y un nuevo andamiaje legal, se imponen desde el Gobierno atroces restricciones a la libertad y a la defensa de derechos. Se impone el silencio. Y a pesar de esto, la gente sabe lo que pasó.

Pero sólo han logrado callar momentáneamente la voz. El testigo del Psuv que calla por miedo; el testigo del partido judicializado que calla por miedo; el soldado del Plan República que calla por miedo; el testigo opositor que calla por miedo; el funcionario del CNE que calla por miedo; el juez que calla por miedo. Todos ellos saben lo que pasó. 

El desconocimiento de la voluntad popular que se expresó de forma masiva y la prohibición -presuntamente “legal”- de publicar las actas de escrutinio, sumado a la no publicación de resultados desagregados, fue el primer paso. Tras esto, se ha establecido un régimen que no tiene otro calificativo: estamos oficialmente en dictadura. Y, a pesar de esto, la gente sabe lo que pasó.

Bajo una máscara cada vez menos creíble de “socialismo”, ha sido secuestrado el Estado en su totalidad. Se quiere prohibir la disidencia frente al relato oficial, mientras se sigue instrumentalizando el sueño liberador. Pero para las izquierdas en general; para quienes abrazamos alguna vez el proyecto de Hugo Chávez; o para quienes sin apoyarlo nos asumimos revolucionarios y luchamos por una sociedad justa, la defensa de la democracia no es negociable.

Para las izquierdas y el progresismo, desde quienes apuestan al socialismo hasta quienes abogan por una sociedad más equitativa; todos confluimos en que el sistema democrático es el que permite avanzar hacia la consecución de un mundo mejor. No hay medias tintas. Prohibir la democracia, la libertad y el respeto al ser humano, es contrario a lo más esencial del sueño emancipador que abrazan las izquierdas desde su origen. Pero hay algo más poderoso que las ideas. La gente sabe lo que pasó. Más poderoso incluso que todo el terrorismo de Estado que puedan aplicar. Tarde o temprano la verdad va a vencer. 

Por ello, quienes abrazamos las ideas liberadoras de los pueblos, los intereses de los trabajadores y de los pobres del mundo, estamos hoy convocados a unir esfuerzos en la búsqueda de la unidad superior de la nación, una más amplia y popular, en defensa de las libertades democráticas, de todos los derechos ciudadanos, de la Constitución nacional, la ley y la República. Esto es, la defensa de la soberanía popular, fundamento de la democracia y de la Constitución.

El Gobierno se ha atrincherado en la mentira. La pretende imponer como decreto, sabe que la voluntad de cambio crece porque… la gente sabe lo que pasó. Los trabajadores, las madres, los sectores populares de nuestra patria, claman hoy por el regreso de sus hijos, ya no solo de la migración, sino peor aún, de la cárcel. 

Por eso, solo hay espacio político para una amplia unidad en defensa de la libertad y la Constitución. Es necesario la construcción de un gran movimiento por la salvación de la República y el regreso a la democracia, que pugne por la reconstrucción nacional en un país que destierre la retaliación, la revancha y la venganza, porque la vitalidad democrática habita en el diálogo, en la diversidad de ideas y es base del más elemental sistema de libertades. 

Ha llegado el momento de convocar la más grande unidad en torno a la vida común. Es algo que trasciende toda ideología. Todas las izquierdas y el progresismo, tanto las venezolanas como las del mundo, debemos unir esfuerzos con todos los sectores democráticos del país y todas las naciones que, bajo el respeto irrestricto a la soberanía y la autodeterminación, alcen firmemente su voz contra el atropello de los valores esenciales de la democracia en Venezuela. La mentira debe parar. El terrorismo de Estado debe parar. 

Convocamos a la protesta pacífica y ciudadana, por ahora desde la seguridad de la vivienda, pero que deberá dotarse de una amplia diversidad de acciones de protesta ciudadanas enmarcadas en la Constitución, que inicia hoy con un estruendoso Cacerolazo Nacional a las 8 pm de este 28 de agosto, entre otras iniciativas, hasta alcanzar el reconocimiento de la voluntad de cambio expresada en la elección presidencial, cuyo resultado debe corroborarse mediante mecanismos independientes y creíbles de verificación imparcial que ha pretendido ser sepultado por el propio Gobierno. Sin embargo, la gente sabe lo que pasó. Y bajo esta verdad inocultable se impone el momento de la unidad para salvar la República.

En defensa de la verdad, rescatemos la democracia, a través de una salida a la crisis política en el marco de la Constitución y el irrestricto respeto a la soberanía nacional. 

FIRMAN:

1. Adrián Ledesma - Historiador – UNLP, Vía Socialista, Argentina
2. Adrián Torres Marcano, Universidad Central de Venezuela (UCV) y Filosopaz
3. Aida Luz López, Universidad Autónoma de la Ciudad de México
4. Aideé Tassinari Azcuaga, Universidad Autónoma de la Ciudad de México
5. Alberto Acosta, Ecuador
6. Alberto Bonnet, Universidad de Buenos Aires / Universidad Nacional de Quilmes, Argentina
7. Alejandro Forero, Profesor del departamento de derecho penal y criminología. Universitat de Barcelona
8. Alejandro Maldonado, Universidad Central de Venezuela
9. Alejandro Quryat, Democratic Socialists of America, Venezuelan Workers Solidarity, USA
10. Alejandro Styk
11. Alex Zackrone
12. Alexi Mercado, Universidad Central de Venezuela
13. Ali Mauricio Gómez Rodríguez, Economista
14. Alicia Elena Rosales Nieves, Universidad de Sevilla
15. Alida Sanoja-Maneiro, Artista Lírica, Música, Abogada, Productora de Radio y Televisión, Venezuela
16. Alonso Padrón, Ingeniero, Docente Fac. Ingeniería –UCV
17. Álvaro Céspedes Quiroz, FACSO UMSS
18. Andryxs Leal Graterol, Docente universitario
19. Ana Carrillo Rosero, Universidad de las Artes- Guayaquil Ecuador
20. Ana Cecilia Salazar Vintimilla
21. Ana T. Gómez, Socióloga -UCV
22. Ana Viloria, activista social e integrante de la Plataforma Ciudadana en Defensa de la Constitución (PCDC)
23. Ana Laura López, UBA, Argentina
24. Anderson Bean, De Tempest, USA
25. Andrea Betancourt Lagos
26. Andrés Izarra, Periodista, Fundador y ex Presidente de TeleSUR
27. Andryxs Leal Graterol, Docente universitario
28. Ángel Godoy, Movimiento por la Democracia y la Inclusión (MDI)
29. Antonia Muñoz.  Profesora Titular jubilada Unellez.  Ex gobernadora de Portuguesa
30. Antulio Rosales, Profesor Universitario, York University.
31. Arianni Bruzual, Dirigente Gremial Sector Educadores 
32. Arturo Escobar, Universidad de Carolina del Norte, Chapel Hill, USA
33. Arturo Gómez, Bandera Roja
34. Atala Mendiola    
35. Atenea Jiménez, Izquierda Unida.
36. Azril Bacal Roij, CEMUS, Universidad de Uppsala, Suecia
37. Barbara Szaniecki, Universidade Nômade
38. Berenice Gómez, Dirigente Popular de Petare, Activista de Derechos Humanos
39. Bertha Díaz, Revista Sycorax
40. Breno Bringel, Profesor de la Unviersidad del Estado de Río de Janeiro
41. Camila Corral, Universidad de las Artes, Ecuador
42. Cantaura La Cruz, Socióloga y Antropóloga, Investigadora (doctorante) de la Escuela Práctica de Altos estudios de París
43. Cari Gardner, New York Progressive Action Network Greene, USA
44. Carlos G. Torrealba, M.-Instituto de investigaciones Sociales (UNAM)
45. Carlos Hermoso, Secretario Adjunto de Bandera Roja
46. Carlos Humberto Carrion González 
47. Carlos Jiménez, Ex Gobernador de Yaracuy.
48. Carlos Mendoza Pottella, Profesor Jubilado UCV.
49. Carlos Molina, profesor universitario e integrante del MPD
50. Carlos Monge
51. Carlos Newman, educador
52. Carlos Silva, Profesor y periodista
53. Carlos Timaure. Coordinadora de lucha de los trabajadores de los Altos Mirandinos
54. Catalina Toro Pérez, Universidad Nacional de Colombia
55. Catherine O’Keeffe, Friend, USA
56. César Bencomo, Antropólogo UCV
57. César Eduardo Santos, Universidad Veracruzana
58. Clara Merino Serrano, Mujeres Luna Creciente, Ecuador
59. Consuelo Iranzo, Profesora titular UCV
60. Daisy D'Amario, Universidad Central de Venezuela
61. Daniel Enrique Nieto Andueza, Sociólogo-Docente UCV
62. Darío Gómez Suárez, Frente Clasista Argimiro Gabaldón, Barrio Unión, Barquisimeto
63. David Malavé, Profesor
64. David Enrique Roca Basadre, Periodista peruano, Nuevo Perú por el Buen Vivir
65. David Smilde, Director, Escuela de Sociología, Tulane University
66. Diane Torstrup, USA
67. Dick Antonio Guanique, Secretariado Ejecutivo Confederación de Trabajadores de Venezuela CTV
68. Diosman Bobadilla. enComún
69. Edgar Pérez Rueda, Profesor Jubilado UDO,  Dirigente Gremial Profesores Universitarios
70. Edgardo Lander, Profesor titular jubilado de la UCV. PCDC
71. Edixon Herrera Sarmiento, Colombia
72. Edwin Sambrano Vidal, Ex Constituyentista, Ex Diputado del Partido Cambio Revolucionario, Ex Directivo de la Asociación Americana de Juristas
73. Elias Weinfeld, NPA (Francia)
74. Elicinio Briceño, Presidente de la Asociación de Jubilados del IVIC
75. Elizabeth Durán Chacón, Consultora de Políticas Públicas
76. Ember José Garrido, Bandera Roja
77. Emiliano Teran Mantovani, Profesor/investigador UCV
78. Emilio Conde, UCV
79. Emilio Useche, Politólogo, Investigador Etnográfico Sobre la Migración Venezolana, Coordinador del Movimiento Huellas del Sur
80. Emily Da Silva. Politologa. MPD
81. Ender Rodriguez, Artista visual, docente e investigador.
82. Erick Daniel Camargo, Observatorio de Ecología Política de Venezuela
83. Erika Arteaga Cruz, Parlamento Mujeres, Ecuador
84. Ernesto Seman, University of Bergen
85. Esluve Sosa, MPD
86. Eulogio Gallardo, Frente clasista Argimiro Gabaldón Barquisimeto
87. Eustoquio Contreras, Secretario General del Movimiento de Independientes por Venezuela MIV
88. Ernesto Yanez, Anonima
89. Evelyne Laurent-Perrault, University California Santa Barbara, USA
90. Fabrice Andréani, L'Après, Francia
91. Facundo Rojas, Universidad Nacional de Cuyo
92. Felipe Milanez, Universidade Federal da Bahia, Brasil
93. Félix Velásquez, Coordinador General de Izquierda Unida Venezuela
94. Fernando Dorado, Activista social. Colombia
95. Fidel Jaramillo, Secretario de Organización de APUFAT UCV
96. Flor Mercedes Rodríguez, Universidad Autónoma de la Ciudad de México
97. Francisco Visconti Osorio, Frente Amplio Nacional Bolivariano (FANB)
98. Francisca Fernández, Docente y activista, Chile
99. Freddy Lucena, Secretario de Organización APROUPEL núcleo El Macaro
100. Freiman Páez. Sociólogo. Activista Social. Exdiputado al Consejo Legislativo del Estado Apure. Guasdualito-Apure
101. Frelibeth Gelen Amaya Duarte, CASA
102. Gabriel Gallo, Ingeniería UCV
103. Gabriel Puerta, Secretario General de Bandera Roja
104. Gabriela González Fuentes, Documentalista
105. Gabriela Mohr, Mocha Celis, Argentina
106. Gabriela Ramírez, Ex defensora del pueblo y ex diputada
107. Gabriela Rodríguez, Escritora y pensadora revolucionaria del estado Lara
108. Gianfranco Selgas, Profesor e investigador, University College London
109. Gilles BATAILLON, Sociologue, Directeur d'études, École des Hautes études en sciences sociales
110. Giuseppe Cocco, Professor de la Universidade Federal de Rio De Janeiro (Brasil)
111. Golfredo Dávila, Coordinador General de UNASS-Zulia
112. Gustavo García López, Universidade de Coimbra
113. Hamilton Atacho, Dirigente social 
114. Haroldo Dilla Alfonso, Universidad Arturo Prat, Profesor Titular, Instituto de Estudios Internacionales (INTE)Chile
115. Héctor Navarro miembro de la PCDC, profesor Universitario y ex ministro de Chávez
116. Heather Bellanca, NYPAN, USA
117. Héctor Bujanda, Docente investigador de la Universidad Casa Grande de Guayaquil
118. Héctor Sánchez, Profesor Universitario. Miembro de la Dirección Nacional de REDES
119. Héctor Silveira, Profesor de Filosofía del Derecho de la Universitat de Barcelona
120. Henry Burgos, Educador y Entrenador Deportivo
121. Heriberto Bolívar, Coordinador General de IZQUIERDA CAMPESINA
122. Horacio Tarcus, CeDInCI, Argentina
123. Huáscar Salazar, Centro de Estudios Populares, Bolivia
124. Iván Veloso, Militante del Partido Socialista de Chile
125. Ivonne Yanez, Ecologista ecuatoriana
126. Jacqueline Richter, profesora titular UCV
127. Janette Jiménez, Junta Directiva APUFAT UCV
128. Jesús Hermoso, Periodista, escritor y dirigente de Bandera Roja
129. Jesús Puerta, Profesor Titular U. C., Grupo Pensamiento Crítico
130. Jhogrexi Alexandra Medina Mena, Docente Universitaria
131. Johannes M. Waldmüller, Universidad de Viena
132. Jorge Yanez
133. José Daniel González Fernández, Sociólogo UCV
134. José León Uzcátegui.  Profesor titular, jubilado. Grupo Pensamiento Crítico
135. José María Bastidas Reyes, Bandera Roja resistencia (Trujillo)
136. José Miguel Romero, Partido Bandera Roja
137. José Rafael Herrera, profesor Titular de Filosofía UCV
138. José Siancas Gamboa, Partido Nuevo Perú por el Buen Vivir
139. José Teixeira, Federación Nacional de Trabajadores de la Educación de Venezuela FENATEV
140. Juan Amaro Cosavalente Vidarte, Ahora Nación
141. Juan Andrés Misle Dona, Veneco Podcast
142. Juan Carlos Barrios García, Maestro Jubilado
143. Juan Carlos Rodríguez Torres, Artista Plástico, Movimiento Por la Democracia (MPD)
144. Juan García, del equipo fundador de Aporrea y miembro de la PCDC
145. Juan Groening
146. Juan Luis Sosa, Abogado. Investigador Social. Activista. MPD
147. Julio César Fernández Toro, Universidad Central de Venezuela
148. Katerina Siira, Peacebuilding professional based in NY, USA
149. Kathy A. Kaufman, Socióloga, USA
150. Keymer Ávila, Profesor de Criminología e Investigador del Instituto de Ciencias Penales de la UCV
151. Laura Álvarez, Conicet
152. Laura Rodríguez, Mamás migrantes
153. Leslie Plachta, MD, MPH, Ossining, NY, USA
154. Lexys Rendón, Defensora de Derechos Humanos
155. Liliana Buitrago, Docente e Investigadora
156. Lucas Joaquin Ramia Arteaga, estudiante
157. Lucas Micheloud, Asociacion Argentina de Abogados/as Ambientalistas
158. Luis Eduardo Albarrán Lacruz, Bandera Roja Mérida. Ingeniero Forestal
159. Luis González, Comunicador POPULAR, Medios Alternativos y Comunitarios
160. Luis M. Sáenz, Coeditor revista Trasversales.net
161. Luis Valles Dirigente Sindical de la Construcción (Fenacts)
162. Manuel Paredes, Bandera Roja Zulia
163. Marcel Velázquez Castro, Universidad Nacional Mayor de San Marcos
164. Marcelino Fraile Caba, Anti kapitalista y Pensionista de Bizkaia
165. Marcelo Calazans, FASE Brasil
166. Marcia Alvarenga, dirigente popular, ex diputado.
167. Marcos Marques de Oliveira, Universidade Federal Fluminense (UFF)
168. María Carolina Yanez
169. María Elena Morán Atencio, Escritora
170. Maria Fernanda Yanez
171. María Laura Yanez Valarino. Geógrafa (UCV)
172. María José Guichay, Colectiva Feminista Willkakuna
173. Mariana Sánchez, Ensemble
174. María Suárez Luque, Profesora UCV
175. Mariano Crespo Profesor UPEL
176. Marisela Betancourt, Politóloga
177. Maristella Svampa, Pacto Ecosocial e intercultural del sur, Argentina
178. Martín Schapiro
179. Maryvonne Ardouin, Aplutsoc
180. Marxa Chávez, Parte de la Maestría de Ecología Política y Alternativas al Desarrollo, UASB-Ecuador
181. Marxcelo Méndez, Sociólogo, Cedes
182. Masaya Llavaneras Blanco, DAWN
183. Mauro Antonio Carrero Pirela, Abogado, Sociólogo y Antropólogo profesor de Derecho de la Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí, Ecuador. Miembro Comité Central de Bandera Roja
184. Miguel Ángel Felice, Semillas para una nueva conciencia
185. Miriam Lang, Universidad Andina Simón Bolívar Ecuador
186. Moisés Durán, Sociólogo UCV
187. Mónica Baltodano Marcenaro, Articulación de Movimientos Sociales
188. Morella Ortiz, Venezuelan Workers Solidarity
189. Mylene Mizrahi, Pontifícia Universidade Católica do Rio de Janeiro
190. Nelson Freitez, Cátedra Libre de Derechos Humanos de la Universidad Centroccidental Lisandro Alvarado
191. Nicmer Evans, Miembro del Movimiento Democracia e Inclusión
192. Nimer Valles, Bandera Roja
193. Niuman Páez, Presidente de APROUPEL Aragua
194. Noah Zweig, Universidad Internacional del Ecuador
195. Oly Millán, profesora UCV integrante de la PCDC
196. Omar Vázquez Heredia, Investigador académico y profesor universitario
197. Pablo Alabarces, Universidad de Buenos Aires-CONiCE
198. Pablo Bertinat, Pacto Ecosocial e Intercultural del Sur
199. Pablo Martínez, Profesor jubilado
200. Pablo Stefanoni, Periodista
201. Patricia Parra, Politóloga de la UCV 
202. Patricio Calderon, Comité francés de la Red europea de solidaridad con Ucrania (RESU)
203. Paz Guarderas, Red interuniversitaria de investigación feminista
204. Pedro García, Dirigente de Jubilados y Pensionados COPENJUVE y Pdt. de ASOCEJUPRC
205. Pedro Moreno, Secretario Ejecutivo DDHH-CTV y Presidente de Bandera Roja
206. Pilar Aranda, Independiente
207. Rafael Sanseviero
208. Rafael Uzcategui, sociólogo, defensor de DDHH y postanarquista
209. Rafael Parra, INTECH
210. Rafael Venegas, Profesor UCV y Secretario General de Vanguardia Popular
211. Ramón Arturo Gil Egui, Buro de Geologia Economica/UT Austin, USA
212. Raphael Hoetmer, Pacto Ecosocial e Intercultural del Sur
213. Raquel Figueroa, Sec. de Org. Colegio Nacional de Profesores y Coordinadora del MESR
214. Raquel Neyra, Lima-Perú
215. Raúl Prada Alcoreza, Oikologías
216. Raúl Urbaneja, Secretario de Organización FENATEV SUCRE
217. René Cedíllo, Exdiputado al CLEL y dirigente de Bandera Roja
218. Reinaldo Quijada, Coordinador nacional de UPP89
219. René Daniel Enriquez, Bandera Roja
220. Ricardo Rojas, Sociólogo UCV
221. Ricardo Rios, Profesor UCV
222. Richard Neuville, ENSEMBLE !
223. Rhina Perez Bello, Venezolana Inmigrante
224. Roberto Gargarella, Conicet
225. Roberto López, historiador, profesor titular universitario e integrante de la PCDC
226. Roberto Manuel Carlés, Docente de la Universidad de Buenos Aires
227. Rocío Silva-Santisteban, Pontificia Universidad Católica del Perú
228. Romina Gabriela Araguás, Asociación Argentina de Abogados y Abogadas Ambientalistas
229. Romina Pzellinsky, Abogada
230. Ruben Martínez Dalmau. Universitat de Valencia, España
231. Rubén Navarro, Sindicalista
232. Santiago Arconada, Activista social e integrante de la PCDC
233. Scarleth Coromoto Mujica, Profesora de la Universidad Simón Bolívar/ Dirección Nacional de Bandera Roja Resistencia
234. Sergio Sánchez, Movimiento por la Democracia
235. Silvio Prado, Asociación Nicaragua Libre
236. Sindy Urrea Maturana. Asamblea de mujeres insulares por las Aguas
237. Tania Medalla, Red Políticas y Estéticas de la memoria
238. Tatiana Rosario, CID, República Dominicana
239. Teresa Mc Kelligan, UACM
240. Thomas Posado, Université de Rouen Normandie
241. Tibisay Mendoza, Observatorio de Ecologia Politica de Venezuela y Mujeres, cuerpos y territorios
242. Trina Mijares, Dirigente Popular y Ex Diputada
243. Vanessa González Peña, Activista Migrante en Chile
244. Violeta Segura Artavia, Consulting
245. Walter Martínez, Periodista Analista Corresponsal de Guerra, Venezuela-Uruguay
246. Wladimir Abreu, Profesor Filosofía Antropológica Universidad de Carabobo
247. Wilmara Ríos, militante revolucionaria
248. Xavier Maldonado, ALAMES Ecuador
249. Yanied Vargas
250. Ybelice Briceño Linares, Socióloga UCV, Universidad de las Artes (Ecuador)
251. Yesenia Heredia, Partido Bandera Roja
252. Yoletty Bracho, Ensemble / Rejoignons-nous
253. Yoner Arrioja, Ing. Electrónico
254. Yorgard Monasterios
255. Yrma Martínez, Movimiento por la Democracia
256. Yuliana Ortiz Ruano, Universidad de las Artes
257. Yuri Valecillo, SNTP/ Sindicato Nacional Trabajadores de Prensa. Venezuela

Organizaciones

258. Bandera Roja
259. Correspondencia de Prensa, boletín informativo. Montevideo, Uruguay
260. enComún
261. Frente de profesionales y técnicos de Agro Aragua
262. Izquierda Unida
263. Movimiento Democracia e Inclusión
264. Movimiento Por la Democracia (MPD)

martes, 27 de diciembre de 2016

La delgadez como balance de 2016, por Eddy Timaure

Es común que la delgadez haya tomado cuerpo (o expropiado cuerpo) en la humanidad de la mayoría de los venezolanos. Niños, adolescentes, adultos y ancianos famélicos se exhiben por doquier como evidencia de la "democratización" del hambre, esa que no llega a la rechoncha humanidad de quienes, independientemente de su posición política, mayoritariamente afecta al régimen, disfrutan de las ventajas del poder. 

Pero la delgadez, esa que me mata verla apropiada de la humanidad de mis hijos, de mi familia y de todo el pueblo, y de la que no he podido escapar, pareciera haberse extendido a otras esferas de la vida social. Así, los sueldos y salarios de los trabajadores venezolanos, esos a los que economistas y opinadores del régimen y de la oposición le atribuyen, manipulación de por medio, cualidades inflacionarias, son de los más delgados del mundo, en tanto a duras penas llega, el salario mínimo, a unos 10 dólares al mes, mientras que las ganancias del sector financiero, de los importadores y el patrimonio de la vieja y nueva burguesía se acrecienta de manera grosera. 

La delgadez hizo casi invisible los derechos humanos. Al menos desaparecieron de los tratados, de la constitución, leyes y demás normas que leen magistrados, jueces, fiscales, funcionarios policiales y militares, así como los dirigentes vinculados al régimen, salvo que ella, casi convertida en pandemia, haya afectado las neuronas de los mismos hasta hacerlas casi desaparecer, incluso las de aquellos con vieja formación revolucionaria hoy devenidos en chavistas. Además de la exclusión por razones políticas y derivadas de los paquetazos económicos (en cualquier escenario de la vida venezolana), la represión, la persecución y el encarcelamiento a disidentes u opositores se acrecentó este año. Ninguna carantoña de la MUD fue válida para frenar esa tendencia. Por el contrario, los abusos se acrecentaron y, sin pudor alguno, violentaron los derechos humanos, como el de elegir, usando como escudo protector al TSJ. 

La delgadez acabó con la ya famélica eficiencia en las instituciones gubernamentales para sostener una mínima calidad en la prestación de los servicios públicos. En buena parte de Venezuela (el estado Falcón es emblemático en eso), el agua potable casi queda en el recuerdo. El servicio regular de energía eléctrica sigue enflaqueciendo (ya tiene rato pasando hambre), el de telefonía y de internet está bien desnutrido. Ni hablar del de aseo urbano al que la basura lo consumió. Lo mismo pasa con la vialidad, donde los huecos se han multiplicado como llagas por toda la geografía nacional. También el de salud, donde la delgadez presupuestaria en hospitales y ambulatorios ha dado lugar a muertes de miles de venezolanos. Pasa igual con la seguridad, que ya casi ni se ve en la palabra por la delgadez. Mientras ello ocurre, la calidad de vida de viejos y nuevos burgueses sigue engordando y la aseguran mediante la contratación de servicios privados para atender obligaciones públicas (como la seguridad) que le niegan, reitero, al pueblo. 

La delgadez, por si fuera poco, afectó la amplitud de la unidad opositora, especialmente de la MUD, que se redujo a 4 partidos en momentos que demandaban (y siguen demandando) una unidad superior. Cálculos electorales de por medio, el interés partidista y parcial frente al interés nacional, privó para que, una bien engordada mayoría popular descontenta frente al régimen, careciera de una conducción congruente con sus demandas y su disposición, desperdiciando momentos estelares que podrían haber significado una salida del régimen. 

Por fortuna, Maduro y el régimen no salieron ilesos de esta realidad, pues hoy lo que tienen es un famélico respaldo, creciendo casi en la misma proporción que la delgadez del cuerpo de la mayoría de los venezolanos. Solo falta que una nueva unidad gane peso, para que pueda conducir el descontento popular que, tan pronto amanezca el 2017, se hará sentir en cada rincón de Venezuela, tal como este moribundo año lo ha hecho en diversos espacios y momentos. 

Así que, al término de 2016 el balance es la delgadez. Eso es lo que vemos frente al espejo, en nuestra familia, en nuestros amigos, en nuestro pueblo. Nos toca aprovechar a ese pueblo en el que ha engordado el descontento, en el que crece la disposición de lucha, para organizarlo, levantando una nueva unidad, una unidad superior, basada en un Programa de Reconstrucción Nacional que impulse, con presión y lucha popular, el cambio político necesario para salvar a Venezuela y a los venezolanos del caos. Hagamos peso en la delgadez del respaldo popular al régimen y salgamos de él de una buena vez.

Eddy Timaure
@EddyTimaure

Secretario General de 
Bandera Roja - Falcón

viernes, 23 de diciembre de 2016

Sun Tzu, o el arte de unir para derrotar la dictadura, por Pedro García


Hace unos 2600 años vivió Sun Tzu, un general chino, genio en el arte de la guerra y la política. Su obra, “El arte de la guerra” es de lectura obligatoria en todos los ejércitos del mundo y guía de la mayoría de los estadistas. La obra de Sun Tzu no es exclusivamente un libro de guerra en la acepción estrictamente militar. Sus consejos se aplican desde el mundo de la política hasta la ciencia de la administración y los negocios. Sus consejos, adquiridos en el campo de batalla y en el estudio de la política, tienen una asombrosa vigencia.
Quienes hacemos política en Venezuela estamos obligados a estar familiarizados con el concepto de estrategia. Aquellos que la entiendan y la apliquen correctamente sobrevivirán, los que no, perecerán, como diría el militar chino. Es decir, es necesario tener una estrategia y cuantas tácticas sean necesarias para coronar con éxito lucha contra la dictadura que gobierna el país.

En los últimos tiempos los venezolanos hemos sido testigos de excepción de muchas fallas en la conducción de la lucha contra el régimen. Esta conducción ha recaído en las espaldas de un “cogollo” que se abrogó la exclusividad de “representar” a todo el pueblo opositor. Es claro que dicho “cogollo” no comprendió el momento político, que frenó ex profeso las movilizaciones populares y democráticas para dar paso a un diálogo propuesto por Maduro, que a todas luces buscaba ganar tiempo. Su táctica fue errada, de eso no hay duda, a pesar de las advertencias y críticas que se hicieron.

Luego del fracaso que ha tenido este cogollo, se ha hablado de su necesaria sustitución. Cualquier alternativa opositora que intente desplazarlo, debe entender que la inmensa mayoría del pueblo está urgida de una dirección política que esté a la altura de la complejidad del momento, que quiera y esté convencida de salir de la dictadura lo antes posible. Debe entender, comprender y tener claro que solo con la presión popular, con la rebelión democrática en sus diversas formas de luchas se echará del poder a Nicolás Maduro y sus mafias. Debe tener muy clara la necesidad de trabajar en la edificación de una unidad superior, que sea expresión de una política de unidad y alianzas más allá de los cogollos y las élites que secuestraron y hegemonizaron sectariamente la lucha por la restitución de la democracia.

Conocer la naturaleza de la dictadura es básico

Para Sun Tzu es imprescindible conocer al enemigo mejor de lo que te conoces a ti mismo. “Conoce al enemigo y conócete a ti mismo. Si no sabes nada del enemigo, y te conoces, existe igual posibilidad de ganar o perder; y si no te conoces, y tampoco a tu enemigo, estarás en peligro constante durante el combate”, decía. Para encarar a la dictadura con éxito es medular tener conocimiento de la naturaleza del régimen venezolano, hacer una caracterización del mismo, porque de ello dependerá el diseño de una estrategia victoriosa para enfrentarlo en el terreno político.

La política en parte es el arte de la aplicación de las estrategias y tácticas de la guerra por parte de los civiles para la toma del poder. Entonces, lo primero es conocer al adversario, sus estrategias y tácticas, su naturaleza de clase, es decir, a qué intereses sociales sirve más allá de su discurso. Por la práctica y ejecutoria de sus políticas se puede tener una mejor apreciación de cuál es la real orientación ideológica del mismo, no por lo que diga, sino por su práctica concreta.

Si definimos al adversario erróneamente, errónea será  la estrategia y tácticas para enfrentarlo. No puede ser otro el resultado sino hemos estudiado a fondo la verdadera naturaleza de quien enfrentamos. Como decía Marx, “las cosas no se presentan como son”. Este régimen se presenta con una jerga y ropaje de izquierda, socialista y hasta comunista sin serlo en lo absoluto. Si los que pretenden dirigir la política opositora compran el discurso del régimen, lo repiten y promueven como una verdad, están empleando una estrategia hacia algo que no existe, que no es real. Es como pelear con un fantasma y quien pelea con un espanto jamás podrá derrotarlo, solo en su mente se libra esa batalla.

Caracterizar a un régimen por el discurso que emplea, por las relaciones diplomáticas y/o políticas con determinados personajes o países, por las comparaciones de experiencias de países autodenominados de “izquierda o socialista” y no por sus obras, es incorrecto. Pero  la conveniencia de algunos sectores en mantener un discurso anticomunista parece más una cosa de marketing que da “dividendos” políticos, da votos, prestigio y caché.

Sun Tzu advierte que “todo General debe conocer la naturaleza del terreno, e investigarlo con cuidado, pues esto facilita al ejército la organización de su victoria.” En política vale. Al buen entendedor, pocas palabras.

Unidad superior para salir de la dictadura

Hoy, la inmensa mayoría del pueblo venezolano desea desde la base salir de este gobierno y régimen lo antes posible. Y este deseo de cambio va más allá de la ideología de cada quien, de sus creencias religiosas, de su militancia partidista, de sus condición económica o social.

Una nueva unidad debe tomar en cuenta esta realidad y heterogeneidad, esta caracterización política de la sociedad venezolana. Los que queremos salir de este desastre somos mucha gente: socialdemócratas, socialcristianos, derechistas, izquierdistas, socialistas, comunistas, capitalistas, de todas las creencias religiosas, inclusive hasta gente de pensamiento fascista. El quid de una estrategia y una táctica victoriosas está en unir a esta diversidad.

Sun Tzu decía que en la guerra y en la política era básico tener aliados para derrotar al enemigo, por lo que debía sumarse el mayor número de aliados posibles, neutralizar potenciales enemigos y dividir a los aliados de éste. En Venezuela existen fuerzas sociales, gremios, sindicatos, partidos políticos fuera de la MUD, artistas, intelectuales etc. que luchan contra la dictadura desde sus espacios y tienen planteamientos, propuestas y visiones de cómo enfrentar lo que nos oprime a todos. Sumar y acompañar luchas particulares de sectores que están excluidos de la estrategia sectaria del cogollo de la MUD es lo correcto. Significaría un salto cuantitativo y cualitativo que elevaría la unidad hacia un estadio superior, hacia la conformación de una nueva dirección política que dirija las luchas del pueblo con mayor amplitud, que incorpore a todos los que están batallando al detal contra la dictadura. Una unidad concebida en estos términos sería victoriosa e invencible en el propósito de salir de este gobierno y su régimen, porque no hay fuerza más poderosa que la voluntad de un pueblo que ya decidió cambiar el actual estado de cosas. Falta esta dirección política que comprenda la coyuntura política a la que nos enfrentamos y lleve a buen puerto a esa fuerza que quiere cambio.

Es fundamental entonces hacer bueno lo expresado por Sun Tzu: “si tienes aliados, tu posición es fuerte y el problema lo tiene tu enemigo”. Pero en nuestro caso el adversario tiene aliados y juega duro.

Los aliados no los decidimos nosotros, ni una coalición de partidos, ni menos un cogollo. Los aliados los definen las circunstancias históricas, coyunturales y concretas en las que nos toque actuar. Sería un error definir las alianzas y aliados por el poder económico que tengan, por el marketing o por afinidad ideológica o partidista, o simplemente por la cantidad de votos sacados en procesos electorales pasados. Hoy no podemos darnos el lujo de desechar a potenciales aliados por su ideología o porque en el pasado estuvieron identificados con el gobierno o con su líder fundador. Todos somos necesarios para salir de este régimen. Hoy son miles los chavistas de a pie que están decepcionados o que han roto con el régimen y que están dispuestos a sumarse a la lucha por salir de este desastre.

¿Qué hacemos con estas bases chavistas decepcionadas del gobierno?, ¿los apartamos? Una cosa son los Arias Cárdenas, los William Ojeda, los Ricardo Sánchez y otra cosa son los militantes y pueblo chavista de base que no tienen mando ni responsabilidad en la conducción y sostenimiento del régimen. Eso debemos diferenciarlo muy bien y si queremos sumar aliados, hay que incorporar a todo el que esté ganado para salir de esta dictadura sin estar hablando mal de la ideología o pensamiento político que profese cada quien. No se puede  invitar a alguien a sumarse a una lucha o a una nueva alternativa opositora pero al mismo tiempo estigmatizarlo por su manera de pensar, es una contradicción de marca mayor, sería combatir el sectarismo que se critica a los cogollos con más sectarismo y esto en política no se debe cometer. Cualquiera nueva alternativa debe sumar a los partidos minoritarios que están dentro y fuera de la MUD.

Debemos tener muy claro, entonces, los objetivos para poder enfrentar con éxito al enemigo. También debemos tener claro quien es el enemigo principal. Éste es el régimen que gobierna, y como decía Sun Tzu “vencerá quien pueda unir sus tropas en un objetivo común”. Porque quien actúa –expresaba- “aisladamente, y carece de estrategia y toma a la ligera a sus adversarios, inevitablemente acabará siendo derrotado”. No desviemos el objetivo principal: enfrentar y derrotar al gobierno y su régimen dictatorial.

No podemos distraernos en atacar a determinadas ideologías, a atacar a la MUD como una instancia unitaria y a los partidos genéricamente. Lo que hay que cuestionar y criticar es la política errónea de alguna de esas organizaciones, a la política sectaria y excluyente del cogollo que la dirige, de su falta de estrategia y tácticas claras para enfrentar la dictadura. Debemos sumar y multiplicar. Nuestra principal energía debemos enfilarla contra el régimen. En la nueva alternativa opositora debe caber todo el mundo que quiera derrotar la dictadura, hay que demostrar en los hechos que creemos en la unidad superior.

Sun Tzu expresó que estas eran las cualidades que debe tener El Mando (la dirección política o vanguardia en este caso): “Sabiduría que le permite actuar según las circunstancias; sinceridad,  humanidad, si es humano apreciará la laboriosidad y el esfuerzo de los otros; si es valiente aprovechará las oportunidades sin titubeos. Por otro lado, destaca la existencia de algunas cualidades, en las cuales puede predecirse la victoria: el que sabe cuándo puede o no luchar; el que comprende cómo usar fuerzas, tanto grandes, como pequeñas; el ejército cuyas filas están unidas en un propósito; el comandante que es prudente, y aguarda un enemigo que no lo es. Crea un ejército invencible, y espera el momento vulnerable del enemigo.”

Pedro García
@PedroPipoGarcía

Dirigente Nacional de Bandera Roja
Dirigente del MESR


miércoles, 7 de diciembre de 2016

El diálogo fracasó. La verdadera alternativa es la presión popular para el cambio político (video)


La Nueva Alternativa Opositora (NAO) ayer 6 de diciembre, denunció frente a la sede de la Nunciatura en Caracas, que ninguna de las dos cúpulas que participan en ese diálogo apaciguador representa los intereses de la mayoría de la población, que hoy exige la salida de Nicolás Maduro y de su dictadura de mafias y corruptelas del poder. Ese diálogo ha sido un fracaso incuestionable y una estafa para los anhelos de cambio de los venezolanos. 

"Vinimos a decir aquí en la Nunciatura que la única garantía de que en Venezuela haya un verdadero CAMBIO POLÍTICO es con una sistemática y sostenida PRESIÓN POPULAR. Con ella podremos torcer el brazo a las arbitrariedades y autoritarismo de los cogollos. Solo el impulso de un fuerte y amplio movimiento de lucha democrática y popular logrará restituir la democracia, hoy mancillada por las cúpulas dialogantes."




miércoles, 9 de noviembre de 2016

Un salvavidas para los poderosos

Seguramente el lector, al leer el título de este artículo, pensará que hablaremos de la serie televisiva estadounidense de los años 90 Baywhatch, donde los protagonistas se dedicaban a salvar vidas en las playas de Santa Mónica, California. Pues no. Hablaremos sobre algo menos banal y más trascendental para el pueblo venezolano: el diálogo.

No estamos en contra de que en política se dialogue. Es algo natural que eso pase. Nuestra experiencia como dirigente estudiantil en los años 80, como dirigente sindical y político en los últimos años nos dice que el diálogo es inherente al quehacer político. Y el diálogo en general es un mecanismo utilizado en determinados momentos y por determinados actores, de acuerdo a las circunstancias, de acuerdo a un contexto en específico.

El diálogo, como tal, se instrumenta en virtud de una correlación de fuerzas. No es lo mismo plantear el diálogo en circunstancias de debilidad frente al adversario, que proponerlo en momentos de desarrollo de una ofensiva política que acumula una fuerza material capaz de cambiar lo establecido. Analicemos tres momentos en que se ha planteado el diálogo en Venezuela.

lunes, 26 de septiembre de 2016

Solo la #UnidadSuperior puede salvar a la MUD y al #RR2016

Hagamos memoria. En el año 2001 la oposición conformó una plataforma unitaria para enfrentar las violaciones a las libertades democráticas por parte del régimen despótico de Hugo Chávez: La Coordinadora Democrática. A diferencia de la MUD, no solo la integraban los partidos políticos; allí confluyeron  organizaciones de los trabajadores como la CTV, cuyo presidente era Carlos Ortega, del sector económico y sus gremios, ONG, la sociedad civil, intelectuales, dirigentes políticos y sociales, entre otros. Esa Unidad amplia, incluyente y heterogénea política e ideológicamente, se dotó de una dirección política, expresión de esa diversidad y fue la razón fundamental que permitió dirigir una lucha popular exitosa que dio al traste con el déspota en muy corto tiempo. Hubo errores, sin duda, pero lograron el objetivo de sacar a Hugo Chávez del poder. Los acontecimientos son harto conocidos.

viernes, 18 de diciembre de 2015

¿Hacia dónde vamos con la nueva Asamblea Nacional?, por Carlos Hermoso

Hemos dicho que el despotismo en Venezuela es directamente proporcional al comportamiento de los precios del crudo. Si partimos de que la base material del despotismo en nuestro país la encontramos en el petróleo, entonces es una tendencia de larga data. Un siglo lleno de vaivenes pero siempre la tendencia despótica ha estado presente desde Zumaque I. El despotismo se explica en la distribución, por parte del déspota, de un recurso de propiedad colectiva, estatal, y en Venezuela data desde el decreto de Simón Bolívar para tales efectos, firmado en 1829 en Quito, a su vez herencia de la corona española.

martes, 15 de diciembre de 2015

En honor a la verdad: No es Bandera Roja la que divide votos, ni hace perder escaños a la MUD, por Reinaldo Cortés


Reinaldo Cortés, dirigente de BR Guárico
En los últimos días se ha levantado una matriz de opinión, a través de la cual se le ha querido adjudicar a Bandera Roja Guárico la derrota de la MUD en el circuito 3 (municipios Las Mercedes, Infantes, El Socorro y Santa María de Ipire) de esta entidad; de que la MUD perdió un escaño en el parlamento porque Bandera Roja dividió los votos con el MAS; de que estas dos organizaciones de oposición (que dicho sea de paso la MUD acusó de chavistas en su campaña electoral) fácilmente hubiesen sumado sus votos a la candidata de la MUD, etc, etc, etc.

A la luz de la verdad, no nos extraña que esta campaña de descrédito hacia Bandera Roja sea para lavarle la cara a los errores de la camarilla de la MUD. Fresca está en nuestra memoria cuando nos desprendimos de la MUD en septiembre del 2014, al evidenciarse, de que esta instancia se convertía en un organismo solo para establecer alianzas electorales circunstanciales y limitadas, mientras que la sociedad venezolana exigía en esa coyuntura histórica, una dirección política y de lucha que expresara la voluntad de los ciudadanos.

domingo, 29 de noviembre de 2015

Esto no lo aguanta nadie, por Gabriel Puerta.

El país marcha de mal a peor, camino del abismo, hacia el hundimiento total.

Resalta la mezcla de caradurismo, de idiotez, de indolencia, de falta de sensatez y de carácter con la que una dirigencia decadente asume esta crisis general que vive la sociedad venezolana.

miércoles, 13 de mayo de 2015

¿Hacia dónde vamos? por @EddyTimaure


     ¿Hacia dónde vamos?

En los últimos días no he dejado de hacerme esta pregunta, y es que; 16 años después de la existencia de la más grande estafa contra la voluntad de cambio de un pueblo, del mayor saqueo que se haya podido hacer al erario público y a la riqueza patria, del afianzamiento de mecanismos de violación de los derechos humanos, de la destrucción de todos los servicios y la infraestructura pública, de la quiebra de la industria y del campo nacional, del empobrecimiento masivo de los venezolanos, la interrogante sigue teniendo pertinencia, aun cuando el tren marcha a toda velocidad hacia el precipicio llevando como pasajeros al pueblo venezolano.

      De seguir las cosas como van parece imposible detener el tren, en el futuro inmediato, y lo que se avizora es mayor miseria, hambre y represión como resume la vieja consigna, pues la capacidad de maniobra del régimen para atemperar los reclamos y satisfacer los requerimientos del pueblo se encuentra sensiblemente afectada y, lo que le queda para preservarse es profundizar el terror (y el temor) entre el pueblo venezolano.

miércoles, 8 de abril de 2015

LA UNIDAD NECESARIA, por @EddyTimaure


      Pareciera un lugar común seguir abordando este tema. Pero la gravedad de la situación venezolana obliga a mantener e izar con mayor ímpetu las banderas de la unidad.  Obliga, a pesar de la existencia de intereses distintos a los del bien nacional, que algunos pudiéramos considerar subalternos pero para otros son vitales (como eso de sostener o alcanzar cuotas de poder),  a seguir trabajando por su materialización 
    ¿Por dónde partir para construir esa unidad necesaria? Pues, por la comprensión de la naturaleza del régimen al que se enfrenta, por su caracterización. Vale la pena recordar que uno de los mayores esfuerzos que ha hecho la unidad opositora reunida en la MUD, en la dirección de caracterizar al régimen,  ha sido la que produjo la Comisión para la Estrategia a principios del año 2013. En ella se señalaba; “que no es una democracia entendida como un estado de justicia social y de derecho. Se trata de un régimen autoritario y despótico (subrayado mío) en el que las prácticas propias de las democracias modernas (incluyendo las elecciones) sólo se llevan a cabo para concentrar el poder y no para distribuirlo, traicionando la esencia de la democracia”. Agregando que;  “se trata de un proyecto hegemónico que no admite pluralismo político” y señalando, adicionalmente: “que el chavismo goza de simpatías mundiales al presentarse como presunto heredero de la izquierda y los movimientos progresistas y para ello ha consolidado una doctrina que recupera figuras retóricas asociadas a la profundización de la democracia, tales como la democracia directa y participativa, en contraste con la democracia representativa y de derecho, trayendo confusión acerca de su vocación despótica”.

    Que una diversidad de expresiones políticas e ideológicas hubiese llegado a tal grado de coincidencia, en términos conceptuales, acerca de la naturaleza y características del régimen chavista, constituyó un avance que permitía, de entrada, varias acciones: a) Definir con claridad el campo de la unidad, el campo de los aliados y contribuir a su afianzamiento y consolidación; b) definir una estrategia política adecuada que, combinando las diversas formas de lucha, hiciera frente a las pretensiones del régimen; c) levantar un programa de unidad nacional que uniera a los venezolanos, y; d) convertir a la MUD en una coalición política más allá de lo meramente electoral.

     Lo medular parecía estar resuelto con este acuerdo producido por una comisión de la que formaron parte Carlos Guillermo Arocha, Pedro Benítez, Colette Capriles, Eduardo Gómez Sigala, Arístides Hospedales, Gabriel Puerta Aponte, Andrés Stambouli, Ricardo Sucre Heredia e Ysrrael Camero. Sin embargo, hoy la realidad es que el campo de la unidad no se ha consolidado, no hay una estrategia política única, no se ha levantado un programa de unidad nacional que una a los venezolanos y la MUD no ha pasado de ser un frente electoral.

     Tampoco se entiende que este régimen, autoritario y despótico, hoy se ha convertido en una dictadura fascista que, investida de poderes especiales, sólo buscará burlar cualquier formalismo de democracia para afianzar su poder hegemónico, especialmente en este año en el que las elecciones a la Asamblea Nacional han sido vendidas, por sectores de la oposición, como la panacea a la crisis. Menos aun se entiende que el chavismo goce de simpatías mundiales, y en densos sectores del pueblo venezolano, al engañarlos con una retórica progresista, de izquierda y/o socialista, tras la que desarrollan una política antinacional y neoliberal que empobrece y sojuzga al pueblo, por lo que el anticomunismo y las posiciones reaccionarias solo ayudan a radicalizar mas a ciertos sectores de la oposición que no crecen y, por el contrario, se descomponen tras la frustración que produce la ilusión de salidas prontas a la crisis.

     Pareciera difícil creer que, 17 años después, aun no se entienda la urgencia de construir la unidad que se requiere, pareciera difícil creer que aun los intereses por preservar cuotas de poder (o por alcanzarlas), aunque cada vez sea más difícil sostenerlas, sea lo que prive y que ello de lugar a la búsqueda de cualquier estrategia (ética o no) para asegurar la hegemonía de alguna factor sobre otro y no la construcción de espacios de concertación, de debate y de verdadera unidad política. Pareciera difícil creer pero es cierto.

    Hoy la unidad necesaria no solo requiere acordar, nuevamente, una caracterización del régimen y una estrategia frente a él, requiere también, se insiste, un programa de unidad, un programa de reconstrucción nacional, y, particularmente, una dirigencia que haga un ejercicio ético de la política, que deje los intereses parciales o subalternos de lado y se centre en el interés y la urgencia nacional por salir de este régimen, que rescate la confianza del pueblo en la acción política y en los políticos y que, por encima de las dificultades, se disponga, de verdad verdad, a unir a toda la oposición venezolana; a quienes están en la MUD y a quienes no están en ella, que sea capaz de confrontar cualquier batalla (de calle, electoral en cualquier nivel) con verdadero sentido de desprendimiento y unidad.

     Hoy, por encima de intereses parciales, más allá de las dificultades, el deber de prepararnos para la reconstrucción nacional nos obliga a juntarnos, sobre la base de las coincidencias, del levantamiento de un programa estratégico que entusiasme, que unifique el discurso y las acciones, que unifique a quienes van a las primarias y a quienes no, a quienes resisten en las calles, a quienes se quejan en las colas y a los frustrados que creyeron en esta estafa de revolución, a todos sin distingos políticos e ideológicos. La unidad necesaria requiere que el pueblo sea, de verdad, protagonista de los cambios. Construyamos la Junta de Reconstrucción Nacional. 

Eddy Timaure
Secretario General de BR Falcón
@EddyTimaure

domingo, 15 de marzo de 2015

¿Una Junta para qué?, por @EddyTimaure

     La crisis avanza a un ritmo acelerado: el derrumbe de la economía sigue en pleno desarrollo y amenaza con hacer más dramática la situación de los venezolanos, los servicios públicos muestran su peor rostro en los últimos cincuenta años, el sistema de salud y de educación se encuentran altamente deteriorados y, también,  la inseguridad, como dicen ahora, “no juega carrito” y campea impune bajo la mirada silente (y cómplice) del régimen. A ello se agrega que la represión no cesa y, por el contrario,armada de subterfugios legales y amparada en tramas novelescas abusa del poder para amedrentar, encarcelar y torturar a quienes se oponen al fascismo, cosa que seguramente se agravará con la habilitante que se aprobó en respuesta a las sanciones del gobierno estadounidense contra funcionarios del régimen.

   Esto último, las sanciones que el gobierno estadounidense acaba de imponer a funcionarios del régimen cuestionados por corrupción y violación de los derechos humanos, sirven para queéste busque unificar  a sus partidarios, y a quienes vacilan, en torno a la supuesta defensa de la patria y la lucha antiimperialista, mientras negocia las reservas en oro en Wall Street, permite que el imperialismo haga exploraciones petroleras, con la venia de Guyana, en el esequibo y regala las riquezas minerales y la soberanía al imperialismo chino, al ruso y al BRICS en general.

lunes, 1 de septiembre de 2014

¿Cuál revolución?, por @PedroxMoreno

 Identificar un proceso y ubicar correctamente el elemento principal que lo define es una necesidad vital e insoslayable. Si erramos en ello, las determinaciones e inferencias que dependen de esa caracterización nos llevarán a seguras equivocaciones. Si de ciencias hablamos, esta es una verdad inamovible e incontrovertible; y, aun cuando erróneas teorías y falsos supuestos han durado siglos en ser rebatidos, el conocimiento humano ―en el largo e interminable proceso de hacerse científico y librarse de supercherías metafísicas― termina imponiéndose frente a la irracionalidad. Baste recordar la perseverancia copernicana de Galileo (eppur si muove) frente al planteamiento dogmático de que la Tierra era el centro fijo del sistema solar, defendido y difundido por la iglesia católica con una terquedad propia del inquisidor Torquemada.

  Cuando nos referimos a espacios sociales o políticos, pareciera que ―en lo referido a la caracterización correcta de un proceso― nos movemos en terrenos más anegadizos y más propensos a influencias de intereses de clase, partidistas, ideológicos o sencillamente personales. Y no podía ser de otra manera, puesto que la objetividad y la cientificidad en estos campos conllevan ―noblesse oblige― a tener posturas consecuentes que probablemente contradicen los fundamentos esenciales de quien las expresa. Sin embargo, las consecuencias de caracterizaciones erróneas las pagan los pueblos a precios muy caros, traducidos en regímenes políticos retrógrados, en atrasos económicos, en estafas a los deseos de progreso y avance social, en fin, en retrocesos históricos.

  El régimen que sobrevino a los gobiernos del bipartidismo ―incluyendo el último de Rafael Caldera― tiene ya más de tres lustros de existencia, y quienes nos le oponemos aún no hemos consensuado una caracterización de él. Algunos se empeñan en criticarlo aceptando como buenas las mismas palabras de sus capitostes: “revolución”, “socialismo”, “poder popular”, “nacionalismo”, y consideran que son más enfáticos si lo califican como “castrocomunismo”, creyendo que con ello se ahorran ―tal vez por flojera o por facilismo― un verdadero análisis del contenido de esta pesadilla que ha caído sobre Venezuela. Quizá también temen que al esculcar se topen con que los verdaderos beneficiarios han sido y siguen siendo la oligarquía financiera, los grandes capitales y viejas o nuevas potencias imperialistas.

  Otros más se resisten a calificarlo como “dictadura”, no porque no crean que tenga las características suficientes para ello, sino porque eso los obligaría a tener posturas de lucha frente a él que los sacarían de la comodidad del hecho electoral, del diálogo, del entendimiento, en fin de la “sabia” administración de la realidad que conlleva a una actitud colaboracionista vestida de institucionalismo y crítica de supuestos atajos creyendo que la lucha contra este régimen es una línea recta, indefectible y rigurosamente recta. Pero, en verdad, no es en las formas de lucha o en los tiempos o caminos para enfrentar al régimen donde residen las diferencias principales que impiden que la unidad de la oposición se consolide como una verdadera alternativa que tenga visos de llenar un momento histórico, que tenga la sabiduría y la reciedumbre de unir al pueblo venezolano ―sin distingos de chavistas u opositores― en torno de un programa de salvación y de reconstrucción nacional. No. Cuestión fundamental es definir con claridad a qué nos oponemos y a renglón seguido qué ofrecemos en su sustitución, como rumbo y programa para el país. En eso trabajamos con denuedo al impulsar el Congreso de Ciudadanos por la Reconstrucción Nacional, con el firme deseo de que no solo contribuyamos a impulsar una unidad de aliento histórico entre los venezolanos que deseamos un cambio hacia el progreso, el desarrollo, la democracia y la libertad, sino que también se edifique un movimiento desde la base de la sociedad que sea soporte de esa superación progresista del actual momento y resistencia contra intenciones totalitarias.

Pedro Arturo Moreno
@pedroxmoreno
Dirigente Nacional de Bandera Roja
Sindicalista Revolucionario

jueves, 14 de marzo de 2013

La verdad sobre las COMUNAS publicado en el diario 2001


El siguiente trabajo fue publicado en 2001 el día 19 de marzo de 2013 por el periodista Jesús Hermoso. Nosotros reproducimos el texto presentado, para que sea público.

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El realero que han recibido los Consejos Comunales no ve frutos

Solo hay 29 comunas en todo el país

De las 632 comunas en construcción, se cuentan con los dedos las que han logrado establecerse según balance interno del Ministerio para las Comunas

Jesús Noel Hermoso Fernández
@Jesus_Hermoso

Caracas. El II Plan Socialista de la Nación Simón Bolívar para el período 2013-2019 prevé la conformación de tres mil comunas a nivel nacional, en la que se estima agrupar al 68% de la población nacional para 2019. Sin embargo, solo 7.481 consejos comunales están vinculados a las 632 comunas actualmente en construcción, de un total de 44 mil 196 que existen según cierre de 2012.

En diciembre de 2010 se aprobó un compendio de Leyes para el impulso del Poder Popular y el Estado Comunal. Dos años después y según un documento del 6 de febrero de 2013 realizado por la Oficina Estratégica Nacional para las Comunas, ente adscrito al Ministerio del Poder Popular para las Comunas y Protección Social al cual tuvimos acceso, solo 29 comunas están priorizadas y de esas solo “unas 10 estarían realmente organizadas”, según una fuente consultada en el ministerio.

Los consejos comunales a nivel nacional han obtenido 23 mil millones de bolívares de financiamiento hasta la fecha, según informó la viceministra para las Comunas, Margot Godoy, el 25 de enero pasado en el marco de la entrega de memoria y cuenta de la Comisión del Poder Popular y Medios de Comunicación.

La batalla social. Las Comunas, que tienen como una de sus formas de organización intermedia las Salas de Batalla Social, solo cuentan con 202 nacionalmente según el informe, y tienen la asesoría directa de 4 a 5 cubanos por estado, quienes conjuntamente con el personal del ministerio están dedicados a la formación de los integrantes de las comunas a través del “kit de formación” que contiene las cinco Leyes del Poder Popular y el libro rojo del Partido Socialista Unido de Venezuela; y por otra parte a la organización del Frente Francisco de Miranda, en el que se recibe entrenamiento y formación político-militar “para la defensa de la revolución”, explica la fuente.

El artículo 5 de la Ley de Comunas la define como “una entidad local socialista, constituida por iniciativa soberana del pueblo organizado, donde y a partir de la cual se edifica la sociedad socialista”. La forma de organización propuesta se desarrollará a partir de los consejos comunales como núcleos embrionarios, para luego ir en ascenso hacia las comunas, ciudades comunales, federaciones y confederaciones comunales, hasta llegar al Estado Comunal planteado por el Ejecutivo.

Comuna Piritu Becerra. Jairo José Martínez, vocero y miembro del concejo ejecutivo de esta Comuna Rural del estado Guárico, en la que se agrupan 36 consejos comunales del municipio Miranda en Calabozo, asegura que son “la única comuna rural en todo el estado. Hay una urbana con la que de vez en cuando tenemos relación, que se llama William Lara, y queda en el mismo municipio”.

Píritu Becerra comprende 154 mil hectáreas aproximadamente y agrupa a 6.534 habitantes. Explica Martínez que se está desarrollando el proyecto, “impulsado por el presidente Chávez, de siembra de arroz, ganadería, piscicultura, avicultura, y porcino”.

“La meta es autoabastecernos con lo que producimos. La mayoría de estas tierras han sido rescatadas por el Estado. No hemos ido a relacionarnos con nadie de las Alcaldías ni con Gobernadores. Nuestra relación es directa con la vicepresidencia y con el Ministerio para las Comunas”, explica el productor, y añade: “estamos tratando de lograr la independencia económica. Queremos resolver nuestros problemas como salud, educación y vivienda, sin depender de ningún estamento del Estado”.

Dualidad del poder.  Aún cuando sectores de la oposición señalaron de inconstitucional el impulso del Estado Comunal, para el abogado de Voluntad Popular, Luis Gil Graterol, “hay que meterse en las comunas”. El también coordinador nacional de movimientos sociales de esa tolda, señala que las comunas pueden significar el surgimiento de una nueva forma de poder que generará una dualidad complementaria en la que la democracia podría afianzarse si se entiende como modelo de verdadera participación.

“El esquema de las comunas puede ser útil si logramos tener municipios fuertes al mismo tiempo”, explica Gil, y apunta a que el problema de fondo respecto al poder popular es político y no organizativo. Para Gil, la comuna actualmente se dirige hacia una estructura “vertical y autoritaria, que es como pretenden desarrollarla desde el ejecutivo”.

René Cedillo, Trabajador Social y miembro del Comité Político Nacional de Bandera Roja, señala que se debe establecer una diferencia entre las comunas como simples unidades socioproductivas y el poder popular verdadero. Coincide en que es un problema político saber diferenciar entre el poder real “que puede adquirir el pueblo”, y el “modelo vertical que quieren imponer”.

 “Una cosa es darle el poder a la gente sobre la política y los destinos del país, y otra ponerla a resolverle los problemas al Estado en materia de salud, vivienda, educación, seguridad, entre otros”, explica.

El dirigente describe como un “sueño del capitalismo” que los trabajadores y asalariados resuelvan “por sí mismos sus condiciones de vida y reproducción. Hacia esto es a lo que está apuntando el Gobierno; no al poder popular y a la profundización de la democracia, sino a que la gente recoja hasta su propia basura”. Para Cedillo, el oficialismo “esconde deliberadamente  su vocación hacia un capitalismo de Estado como el chino o ruso, pero del más salvaje”.

RECUADRO (I)
Comunas en construcción, priorizadas, consejos comunales y salas de batalla constituidas nacionalmente
Estado
Comunas en Construcción
C.C. vinculados a las Comunas
Comunas Priorizadas
Salas de Batalla Social en Comunas
Amazonas
2
13
0
1
Anzoátegui
6
154
1
6
Apure
14
166
2
4
Aragua
9
202
2
8
Barinas
41
393
1
8
Bolívar
9
71
1
9
Carabobo
15
248
2
9
Cojedes
14
177
0
11
Delta Amacuro
13
172
0
6
Distrito Capital
52
487
1
17
Falcón
28
323
2
18
Guárico
12
159
2
6
Lara
30
368
3
11
Mérida
40
446
1
6
Miranda
25
480
2
18
Monagas
2
34
0
2
Nueva Esparta
2
41
1
2
Portuguesa
13
125
2
2
Sucre
18
256
1
12
Táchira
66
604
1
8
Trujillo
41
367
1
4
Vargas
7
201
0
5
Yaracuy
13
138
2
6
Zulia
39
662
1
23
Total
632
7.481
29
202