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viernes, 16 de septiembre de 2016

DECLARACIÓN DESDE VALERA En Trujillo fascistas-chavistas atacaron nuevamente, pero el pueblo también respondió

José Felix Rivas
Secretario General BR Trujillo
En Valera, estado Trujillo, hoy 16 de septiembre se comprueba una vez más la descarada y criminal ofensiva que contra el pueblo venezolano y sus derechos ha desatado el régimen dictatorial de Nicolás Maduro. Ante una excelente jornada cívica y pacífica auspiciada por los factores políticos de la oposición en el estado Trujillo, la respuesta de los mafiosos, de los fascistas, fue como siempre la violencia, protegida nuevamente por los cuerpos de seguridad de Estado y exaltada por personajes del Gobierno regional y del partido PSUV, que utilizando a delincuentes comunes y sicarios, pretendieron ahogar en sangre el grito de #RevocatorioEnLaCalle y en 2016 que en la calle clama el pueblo venezolano.

martes, 2 de agosto de 2016

La fuerza de la ley del valor contra la fuerza militar, por Carlos Hermoso

Carlos Hermoso,
Sec. Gral. adjunto de Bandera Roja
Aristóteles deja servida la mesa para abordar el problema del valor de las mercancías, junto a una interrogante: ¿qué hace que dos mercancías distintas se igualen? Está claro el pensador heleno en que “la forma-dinero de la mercancía no hace más que desarrollar la forma simple del valor, o lo que es lo mismo, la expresión del valor de una mercancía en otra cualquiera”, afirma Marx. Cosas cualitativamente diferentes se hacen equivalentes mediante el dinero. Pero el filósofo no logra establecer cuál es la sustancia que permite la relación de igualdad. Sin embargo, las cosas se igualan. Su fuerza, en la sociedad capitalista, no conoce límites. A la fuerza material que representa el intercambio de equivalentes, se le une la propia que representa el egoísmo que dimana de las relaciones sociales basadas en la producción y realización de plusvalía.

La equivalencia se hace inexorable. La ley puede ser burlada durante un tiempo. Así como un cuerpo impulsado por un adminículo propulsor puede burlar la ley de la gravedad durante un tiempo —mientras esté a una distancia bajo la fuerza de atracción de un cuerpo celeste determinado—, de igual manera, un conjunto de medidas gubernamentales puede burlar la ley del valor durante un tiempo, el que dure la energía que supone tales medidas. Pero, pasado cierto tiempo de recomposición, emerge la fuerza de la ley afianzada por el espíritu de la ganancia a costa del dolor de los otros, sobre todo de los más necesitados.Los fundadores de la economía política, de la ciencia económica —Adam Smith y David Ricardo—, desarrollan la teoría del valor-trabajo siguiendo la sentencia de William Petty según la cual el trabajo es el padre de la riqueza, y la tierra, su madre. Con ello, dan una respuesta general a la pregunta del genio griego. Lo que iguala dos mercancías cualitativamente distintas es el trabajo. Se despeja así el camino para comprender el valor de las mercancías, su precio y sus variaciones. A pesar de las inconsecuencias de Smith y Ricardo, la teoría del valor-trabajo se eleva a su máxima expresión científica, con Marx. El tiempo de trabajo objetivado en cada mercancía determina el valor de cambio, y por ello la equivalencia está sujeta a esa magnitud en cada mercancía y se convierte en un asunto social que expresa una fuerza inconmensurable cuyo comportamiento se hace concreto.

Dos mercancías, frente a frente, con el mismo valor de uso —esto es, cualitativamente iguales, ya que satisfacen la misma necesidad— expresarán en el competitivo mercado diferencias cuantitativas en caso de que presenten distinto tiempo de trabajo socialmente necesario para su producción. Esto explica la mayor competitividad asiática frente a la propia en los países que mantenían la hegemonía manufacturera. Se ha expresado en el desplazamiento de EEUU de la primacía mundial en la materia. Se expresa también en la afluencia de capitales de las grandes potencias imperialistas hacia China, en busca de una mayor cuota de ganancia frente a su alicaído comportamiento en las economías más desarrolladas hasta entonces. Menos valor y calidad similar, al menos. Menor precio por el mismo producto. Eso hace a un país más competitivo que otro.

En las circunstancias actuales la cosa luce muy sencilla. China se presenta como la nación más competitiva precisamente porque sus mercancías son las que cuentan con menos de este fluido. El capital variable —lo que invierte el capitalista en fuerza de trabajo, que es lo que arroja nuevo valor— es mucho menor que el similar en países de tradición industriosa. De allí que en ese país asiático —pese a aumentar la inversión en medios de producción, maquinarias y equipos, materias primas y materias auxiliares— la cuota de ganancia es mayor que la imperante en EEUU y Europa, por brindar una fuerza de trabajo más barata, disciplinada y reproducida en condiciones relativamente ventajosas.

Pero resulta un crimen mayor una política cambiaría que favorece aún más al producto importado. A la larga, se impone la terca fuerza de la ley del valor y junto a ella la ética burguesa legitimada a más no poder por el economista: el precio más elevado es el del producto más escaso. Entretanto, los importadores —en una constante práctica para destruir la economía nativa— obtienen jugosas ganancias, poniendo sus ansias de riqueza por encima de los intereses del país. Y, por supuesto, contando con el interés y la complicidad de especuladores y pillos de la estructura burocrática del Estado que facilitan los negociados.Sucede que el Gobierno chavista encontró en China su mejor aliado estratégico. De allí que esa integración se convierte, a la postre, en el beso de la viuda negra. La dependencia de China en varias e importantes materias alcanza escalas ni siquiera logradas en tiempos de dependencia casi exclusiva del imperialismo estadounidense, que dejó toda una cultura pitiyanqui. Sumemos que tal alianza motiva un endeudamiento público que a la larga impone políticas como las que realiza el Gobierno actualmente contra el pueblo para garantizar el pago de la deuda pública —que según fuentes muy calificadas alcanza la mitad del presupuesto ordinario de 2016—. Es así cómo resultó un crimen contra la producción nacional integrarse con economías más competitivas, sobre todo a la china, aunque Mercosur nos hizo lo propio en su escala regional.

Importar bienes a dólar preferencial sobrevaluado conduce de manera clara a una gran distorsión. La mercancía se vende a un precio muy por debajo de su valor en el mercado interno. Pero se paga con dólares en su valor a los acreedores. El poder adquisitivo del dólar en el mercado internacional está sustentado en la propia economía mundial. Mientras, el dólar fijado de manera arbitraria, en nuestro caso, lo sobrevalúa. Medida que —usada de manera racional y guiada por el interés nacional— bien pudiese servir para un mayor desarrollo, importando medios de producción, por ejemplo, para hacer más competitivo el producto nacional, con un acertado control del mercado interno. Pero, en el caso que nos ocupa, se usa en función de hacer más competitivo al producto importado frente al nativo.

En los últimos tiempos, es la deuda pública, externa e interna, la que presiona para que los ajustes que adelanta el Gobierno conduzcan a la aproximación de los precios de muchos artículos a su valor de cambio, con el beneplácito de sectores diversos de la oligarquía y de sus agentes ideológicos y políticos. Las hortalizas resultan emblemáticas en este sentido. Otros rubros, por su parte —producto de la inflación y la consiguiente presión de demanda—, alcanzan precios muy por encima de su valor. Es así como el precio de muchos bienes alcanzan precios muy por encima del propio en otros países. Por ejemplo, el precio de un kilo de azúcar en EEUU se sitúa cerca de un dólar y en el mercado venezolano se ubica hasta en 4 mil bolívares, esto es, 4 dólares con base en el mercado paralelo.

La única mercancía cuyo precio no se aproxima a su valor es la fuerza de trabajo. El proceso de ajuste ha conducido a una caída de su precio muy por debajo de las condiciones de reproducción del obrero y de su familia. Recordemos que el valor de esa mercancía (el trabajo) se configura con base en el tiempo de trabajo socialmente necesario que requiere la producción de los bienes y servicios necesarios para que el obrero se reproduzca, como nivel mínimo: adquirir los productos de su dieta y pagar algunos servicios. Pero, sin duda, los más afectados son los trabajadores de los servicios, de la administración pública y de sectores de los servicios básicos de la población en general. El conjunto de los trabajadores de la sociedad venezolana sufre las consecuencias de una política gubernamental que busca a toda costa pagar la deuda. Por lo que la rebaja del gasto social alcanza su máxima expresión. La inflación logra camuflar esta estrategia junto a la farsa de la tal “guerra económica”.

Frente a esta ofensiva contra la familia venezolana, la Confederación de Trabajadores de Venezuela rechazó contundentemente la resolución Nº 9855 del Ministerio del Trabajo, de fecha 22 de julio del corriente, pues significa una brutal militarización de la actividad productiva nacional, sobre todo la referida a rubros alimenticios y en especial en lo atinente a las relaciones laborales, y una expresa violación de derechos constitucionales (arts. 87 y 89) y legales referidos al derecho al trabajo, contraviniendo flagrantemente principios y fundamentos de convenios internacionales referidos al trabajo forzoso (nº 29), a la contratación colectiva y a la libertad sindical (n 87 y 98).

¿Será útil la fuerza militar?

Así, mientras sufrimos en Venezuela una variación de precios al alza que empobrece cada vez más a la gran mayoría de ciudadanos, en otros países, al contrario, la tendencia es a la baja. Inflación, especulación y caída de la producción hacen que el alza de precios escale niveles cada vez más elevados. ¿La respuesta del Gobierno?: ¡militarizar!

Si recordamos la tradición de corrupción que han impuesto a la fuerza armada muchos de sus integrantes, es de esperarse que el fenómeno de la corrupción, en el mejor de los casos, sea mejor administrado pero en absoluto superado. Es de todos conocido que las más gananciosas cadenas de contrabando —como la de la gasolina— están en manos de los militares.¿Qué fuerza pueden tener los militares para resolver nada? Las armas parecen no frenar nada. Toda esa fuerza militar es nula frente a las leyes que rigen la producción y el cambio entre productores independientes. El terror puede durar un tiempo. Pero no es una fuerza económica capaz de hacer nada, así como nula es la fuerza militar frente a la descomposición del régimen y el rechazo a una forma de dominación que en algún momento se fortaleció tras la mascarada “socialista”.

Hay cuestiones de alto tronío en la designación de Padrino López como superministro y la militarización que supone. La asunción de la responsabilidad del asunto más serio de la crisis venezolana por parte de la primera figura militar es multipropósito. Es un claro mensaje a la nación. Muy claro queda establecido que el hundimiento de la nave chavista los arrastrará a todos, en caso de que fracasen. Flotar significará continuar el mismo reparto del botín.

Pero también es un mensaje al poder oligárquico, al Fondo Monetario Internacional, a las bancas china, europea y estadounidense. Confianza brindan los militares al mundo de que su unidad es la concentración de la fuerza represiva contra la reacción popular. La protesta frente a la carestía y la escasez los encuentra unificados, adiestrados y con las herramientas y técnicas que demanda la represión urbana.

Por último, es un claro mensaje de la cúpula militar unificada y usufructuaria a cierta oposición amedrentada. La represión —una de cuyas expresiones más acabadas la resumen los presos políticos— encuentra en la circunstancia actual mucha pertinencia por parte de un régimen que, estando moribundo, busca superar el más serio escollo con la fuerza de las armas y la represión. Mensaje que encuentra entre los temerosos, uno de sus interlocutores.

Para que la fuerza material que supone medidas gubernamentales positivas tenga una mayor duración, debería ser acompañada de otras determinaciones. De una parte, la fuerza moral y ética en correspondencia. Asimismo, un orden jurídico sancionatorio de delitos que buscan obtener beneficios particulares. Pero, sobre todo, de medidas que permitan la recuperación del aparato productivo. Implica, claro está, la adopción de una nueva política económica de carácter nacional y popular. Una política que obligue al sistema bancario a canalizar el ahorro social hacia la inversión productiva, lo que supone una tasa de interés baja, una cartera basada en el crédito productivo, entre otros aspectos. Una política tributaria que permita la elevación de la capacidad de demanda ciudadana. Una política fiscal progresiva. Que paguen más los que más beneficios obtienen, sobre todo de quienes los obtienen de la explotación de los trabajadores, de la usura bancaria y del comercio. Y, fundamentalmente, una nueva política con el sector externo de la economía que permita revisar procesos de integración que lesionan la economía nacional. Una política de importación de medios de producción, junto a una acelerada sustitución de importaciones sobre todo en el sector agrícola.A esta unidad cívico-militar no les basta haber llevado al país a una catástrofe de grandes proporciones que dejará sus secuelas más dramáticas en una generación infantil desnutrida. Ahora negocian para mantenerse bajo el argumento de que resumen la capacidad represiva y coercitiva para superar el escollo por la fuerza militar. Buen papel juega la fuerza militar contra el pueblo. La represión y el clima que de él dimana son un factor de contención. Pero ya vendrán tiempos en los cuales la gente, viendo que nada tiene que perder, superará las barreras que colocan para contener el descontento.

En el caso venezolano, tales condiciones son inexistentes. De una parte, por la esencia ética de las relaciones de producción y de cambio imperantes en la sociedad venezolana. Pero a ellas se unen, de manera potenciada, las propias del proceso de descomposición del régimen chavista. La corrupción de los de arriba se drena hacia abajo en el sistema del bachaqueo amparado en los cuerpos policiales y militares, por ejemplo. Lo que resulta un emblema de la putrefacción encuentra en la venta de las bolsas de comida distribuidas por integrantes de los CLAP a precios de bachaqueo, una nueva expresión bastante creativa.

La militarización de la economía por parte del chavismo resulta una muestra más del talante fascio del régimen. Sin embargo, por la destrucción del aparato productivo, por el freno al desarrollo de las fuerzas productivas que supone la desindustrialización, se queda en el simple gorilato. El fascismo supone una planta industrial capaz de disputarse la hegemonía mundial. Por lo que esta experiencia venezolana refleja, estamos apenas ante una caricatura del imperialismo nazi. Lo imita mediocremente. Lo que nos hace recordar una vez más aquello de que la historia se repite… esta vez como comedia, como farsa.

Carlos Hermoso
Sec. Gral adjunto de Bandera Roja
Economista
Profesor UCV
Dr. en Ciencias Sociales

sábado, 2 de julio de 2016

Día de la ira en Valera

El siguiente relato da cuenta de la conducta realmente valiente y revolucionaria de nuestros dirigentes y militantes frente a la represión desatada contra la protesta estudiantil y popular acaecida el día 7 de junio de 2016 en Valera, estado Trujillo. También, muestra cómo el pueblo valerano enfrentó al fascismo del Gobierno regional y sus "colectivos", que actuaron como los "camisas pardas" de la Italia de Mussolini .

La conducta popular y de la vanguardia en Valera son ejemplos de la disposición de enfrentar a un régimen que nada tiene de revolucionario ni de socialista. Esa será la conducta que tendrá el pueblo venezolano si el Nicolás Maduro y sus mafias insisten en cercenar el derecho constitucional de revocarlo. Y al frente estará, como siempre, la militancia de Bandera Roja y la Unión de Jóvenes Revolucionarios.


Son aproximadamente las 11:30 de la mañana del martes 7 de junio de 2016, cuando Alejandro es perseguido por unidades de la policía del estado Trujillo y luego derribado con un perdigón grueso que impacta en la pierna. Gracias a cierta destreza adquirida en el trajinar del entrenamiento físico en artes marciales, cae en posición de guardia y acto seguido, dos policías intentan detenerlo: el primero es rechazado desde el piso por Alejandro, lo que le significa otra descarga más de perdigones a corta distancia. Aún sin entregarse, continúan forcejeando con él las hienas hambrientas que ya llegan a cuatro. Un quinto, ante la posición del camarada, irreductible en la lucha, le propina un culatazo de escopeta en el cráneo. El impacto inmediatamente hace aflorar la sangre pero le impulsa más bravura. Al levantarse, se hizo necesario un segundo impacto en la cabeza para que entre los cuatro animales pudieran reducirlo y detenerlo.

Alejandro, sin perder el conocimiento, es aprehendido y trasladado, solo y herido, a la unidad motorizada de la policía donde es amenazado con un traslado al SEBIN, mientras el “oficial” de guardia continúa golpeándolo. Sin curar las heridas, con un profuso sangrado y estando aún consciente, es amenazado permanentemente hasta que, sin explicarle nada, lo “encapuchan” con su propia franela, llena de sangre. Ante la mirada de la madre de su novia ─quien afortunadamente montó guardia frente a la delegación policial─ es trasladado a la comandancia municipal n° 20 y de allí llevado a la emergencia del hospital de Valera, donde no fue atendido por la médico de guardia ya que alegaba que debería estar un familiar con él. Ante esta actitud, los policías que lo llevaron decían que no iban a llamar a familiares ya que consideraban que el herido era de "alta peligrosidad" y debía ser traslado a Caracas. La doctora del centro asistencial, al hablar con los familiares que estaban buscándolo desde ya hacía cuatro horas, les indica que debían haber llevado al muchacho ─que aguantó como un torito porque llegó a propio pie y callado─ a un CDI de cubanos, donde al final fue encontrado por sus familiares. El médico que lo atendió, un cubano, increpó a los funcionarios policiales acerca del estado del paciente, quien aún emanaba mucha sangre de las heridas que suturaron con un total de 20 puntadas externas y algunas internas, la segunda herida hizo visible una parte del cráneo, y a pesar de la negativa de la comisión policial, el doctor exigió hacerle placas radiográficas que solo dejaron ver a sus padres luego de un conjunto de discusiones y amenazas. Alejandro, una vez recibidas las “curas de emergencia”, cinco horas después, es retornado a la comandancia, donde algún funcionario de peso lo entrega a sus familiares bajo el condicionamiento de que se diga que “nunca estuvo detenido".

En esas mismas horas, en plena avenida Bolívar, su hermana comparte lucha en plena calle con una obrera de un local comercial aledaño de la zona, parada frente a la unidad de la Brigada Especial de la policía, bloqueando la marcha de la misma y protestando porque intentaba trasladar a unos cuantos detenidos que fueron capturados por civiles armados y entregados a la policía. En un momento de tensión y al verse rodeados por cada vez más personas; ante la negativa de las chamas de quitarse del medio, los de la brigada piden respaldo. Entretanto, miembros del colectivo oficialista “4 de Febrero” intentan secuestrar a la camarada, montándola en una moto, pero un amigo ─exmilitante de Bandera Roja─ en la inmediatez del caso y a pesar de estar hoy en otra acera política, interviene y enfrenta a las hienas hasta que llega nuestro respaldo.

Paralelamente, otro camarada es herido en la avenida 4 de Valera. Los colectivos allí fueron alevosa y especialmente crueles, llenaron de plomo varias paredes y el compa recibe un tiro en el brazo izquierdo. En medio de la agresión, otro camarada recoge al compa herido y al moverse, se incrustan en la pared tres disparos más donde ellos estaban cobijados. Fue trasladado al seguro social y a pesar de lo público y notorio, no llegó ningún fiscal ni cuerpo policial a formalizar investigación alguna. 

De allí mismo la vinculación con la gente del barrio permitió a otro compañero salir bien librado. Capturado dentro de una casa de vecinos, es encañonado por dos hienas de civil que se lo entregan a la policía, y es bajado del cerro de la avenida 4. Se lo iban a entregar a los colectivos para que lo golpearan. Allí uno de esos individuos lo reclama como una “culebra”, para ajustar cuentas, y se lo dan para que luego de inmovilizarlo, lo traslade a "matar la culebra” junto con otros. En el camino se quita la máscara y le da una franela, y le dice “tranquilo pana, yo lo conozco, pírese que todo está bien y me debe un favor”. 

Otro compañero también recibe en la refriega seguida un fuerte golpe en la cabeza con un casco por parte de dos guardias nacionales que intentan detenerle. Le dan en la frente y él sigue pa´lante. Una vez en la casa de seguridad acordada, los continuos vómitos y una baja de tensión hicieron necesaria atención médica, hasta que llevado a una clínica cercana. Inmediatamente los colectivos se presentaron y atracaron a todos los presentes, pero afortunadamente nuestro compañero logró ser atendido y protegido por los médicos y no fue capturado.

Todo esto en un solo hecho de protesta: UN DÍA DE LA IRA en Valera, que aún al redactar esta nota, no culmina. La protesta estudiantil y popular donde la gente en las colas, los humillados de todos los días con los sorteos de la lotería de la comida participaron, en la que los compañeros sintieron muchísima solidaridad de la gente, en la que mucha gente se incorporó y solo pudo ser controlada con la movilización de más de 150 motorizados civiles sicarios del Gobierno, que no solo hicieron de policías, sino que atracaron y vandalizaron a humildes padres y madres de familia en colas de transporte público y hasta en las zonas de la protesta, orientados por la propia policía y la Guardia Nacional. Asimismo, fueron movilizadas más de seis unidades de transporte de tropa de la GNB, 60 motos y más de 120 policías del estado. Un despliegue técnico-militar de 650 hombres nunca visto en Valera para sofocar protesta alguna.

Nuestros heridos y detenidos son consecuencia directa, elemental y sincera de la disposición de nuestra militancia a estar en la vanguardia de las luchas del pueblo, del arrojo y la valentía de nuestros hombres y mujeres quienes en una situación de represión sostenida y desproporcionada, no se amilanan y avizoran en este presente de lucha, el indiscutible germen del cambio. Debemos empujar y prepararnos aún más, debemos disciplinarnos más y debemos asumir los costos del enfrentamiento en el terreno que sea. 

A pesar de nuestro saldo, quedamos fortalecidos, no solo por la satisfacción de la solidaridad encontrada en la calle y la batalla contra los enemigos del pueblo, contra los farsantes, sino porque en todos los documentos fotográficos, en los videos y en las historias, más de un valerano salió identificado con nosotros, con nuestra disposición y con nuestros argumentos. El ejemplo corrió como pólvora y ahora saben en el país que somos parte de ese cuero seco, que se levanta a diario en Venezuela.

Valera, junio de 2016
Comité Político Regional
Bandera Roja - Trujillo.

jueves, 14 de marzo de 2013

La verdad sobre las COMUNAS publicado en el diario 2001


El siguiente trabajo fue publicado en 2001 el día 19 de marzo de 2013 por el periodista Jesús Hermoso. Nosotros reproducimos el texto presentado, para que sea público.

_______________________________________________________

El realero que han recibido los Consejos Comunales no ve frutos

Solo hay 29 comunas en todo el país

De las 632 comunas en construcción, se cuentan con los dedos las que han logrado establecerse según balance interno del Ministerio para las Comunas

Jesús Noel Hermoso Fernández
@Jesus_Hermoso

Caracas. El II Plan Socialista de la Nación Simón Bolívar para el período 2013-2019 prevé la conformación de tres mil comunas a nivel nacional, en la que se estima agrupar al 68% de la población nacional para 2019. Sin embargo, solo 7.481 consejos comunales están vinculados a las 632 comunas actualmente en construcción, de un total de 44 mil 196 que existen según cierre de 2012.

En diciembre de 2010 se aprobó un compendio de Leyes para el impulso del Poder Popular y el Estado Comunal. Dos años después y según un documento del 6 de febrero de 2013 realizado por la Oficina Estratégica Nacional para las Comunas, ente adscrito al Ministerio del Poder Popular para las Comunas y Protección Social al cual tuvimos acceso, solo 29 comunas están priorizadas y de esas solo “unas 10 estarían realmente organizadas”, según una fuente consultada en el ministerio.

Los consejos comunales a nivel nacional han obtenido 23 mil millones de bolívares de financiamiento hasta la fecha, según informó la viceministra para las Comunas, Margot Godoy, el 25 de enero pasado en el marco de la entrega de memoria y cuenta de la Comisión del Poder Popular y Medios de Comunicación.

La batalla social. Las Comunas, que tienen como una de sus formas de organización intermedia las Salas de Batalla Social, solo cuentan con 202 nacionalmente según el informe, y tienen la asesoría directa de 4 a 5 cubanos por estado, quienes conjuntamente con el personal del ministerio están dedicados a la formación de los integrantes de las comunas a través del “kit de formación” que contiene las cinco Leyes del Poder Popular y el libro rojo del Partido Socialista Unido de Venezuela; y por otra parte a la organización del Frente Francisco de Miranda, en el que se recibe entrenamiento y formación político-militar “para la defensa de la revolución”, explica la fuente.

El artículo 5 de la Ley de Comunas la define como “una entidad local socialista, constituida por iniciativa soberana del pueblo organizado, donde y a partir de la cual se edifica la sociedad socialista”. La forma de organización propuesta se desarrollará a partir de los consejos comunales como núcleos embrionarios, para luego ir en ascenso hacia las comunas, ciudades comunales, federaciones y confederaciones comunales, hasta llegar al Estado Comunal planteado por el Ejecutivo.

Comuna Piritu Becerra. Jairo José Martínez, vocero y miembro del concejo ejecutivo de esta Comuna Rural del estado Guárico, en la que se agrupan 36 consejos comunales del municipio Miranda en Calabozo, asegura que son “la única comuna rural en todo el estado. Hay una urbana con la que de vez en cuando tenemos relación, que se llama William Lara, y queda en el mismo municipio”.

Píritu Becerra comprende 154 mil hectáreas aproximadamente y agrupa a 6.534 habitantes. Explica Martínez que se está desarrollando el proyecto, “impulsado por el presidente Chávez, de siembra de arroz, ganadería, piscicultura, avicultura, y porcino”.

“La meta es autoabastecernos con lo que producimos. La mayoría de estas tierras han sido rescatadas por el Estado. No hemos ido a relacionarnos con nadie de las Alcaldías ni con Gobernadores. Nuestra relación es directa con la vicepresidencia y con el Ministerio para las Comunas”, explica el productor, y añade: “estamos tratando de lograr la independencia económica. Queremos resolver nuestros problemas como salud, educación y vivienda, sin depender de ningún estamento del Estado”.

Dualidad del poder.  Aún cuando sectores de la oposición señalaron de inconstitucional el impulso del Estado Comunal, para el abogado de Voluntad Popular, Luis Gil Graterol, “hay que meterse en las comunas”. El también coordinador nacional de movimientos sociales de esa tolda, señala que las comunas pueden significar el surgimiento de una nueva forma de poder que generará una dualidad complementaria en la que la democracia podría afianzarse si se entiende como modelo de verdadera participación.

“El esquema de las comunas puede ser útil si logramos tener municipios fuertes al mismo tiempo”, explica Gil, y apunta a que el problema de fondo respecto al poder popular es político y no organizativo. Para Gil, la comuna actualmente se dirige hacia una estructura “vertical y autoritaria, que es como pretenden desarrollarla desde el ejecutivo”.

René Cedillo, Trabajador Social y miembro del Comité Político Nacional de Bandera Roja, señala que se debe establecer una diferencia entre las comunas como simples unidades socioproductivas y el poder popular verdadero. Coincide en que es un problema político saber diferenciar entre el poder real “que puede adquirir el pueblo”, y el “modelo vertical que quieren imponer”.

 “Una cosa es darle el poder a la gente sobre la política y los destinos del país, y otra ponerla a resolverle los problemas al Estado en materia de salud, vivienda, educación, seguridad, entre otros”, explica.

El dirigente describe como un “sueño del capitalismo” que los trabajadores y asalariados resuelvan “por sí mismos sus condiciones de vida y reproducción. Hacia esto es a lo que está apuntando el Gobierno; no al poder popular y a la profundización de la democracia, sino a que la gente recoja hasta su propia basura”. Para Cedillo, el oficialismo “esconde deliberadamente  su vocación hacia un capitalismo de Estado como el chino o ruso, pero del más salvaje”.

RECUADRO (I)
Comunas en construcción, priorizadas, consejos comunales y salas de batalla constituidas nacionalmente
Estado
Comunas en Construcción
C.C. vinculados a las Comunas
Comunas Priorizadas
Salas de Batalla Social en Comunas
Amazonas
2
13
0
1
Anzoátegui
6
154
1
6
Apure
14
166
2
4
Aragua
9
202
2
8
Barinas
41
393
1
8
Bolívar
9
71
1
9
Carabobo
15
248
2
9
Cojedes
14
177
0
11
Delta Amacuro
13
172
0
6
Distrito Capital
52
487
1
17
Falcón
28
323
2
18
Guárico
12
159
2
6
Lara
30
368
3
11
Mérida
40
446
1
6
Miranda
25
480
2
18
Monagas
2
34
0
2
Nueva Esparta
2
41
1
2
Portuguesa
13
125
2
2
Sucre
18
256
1
12
Táchira
66
604
1
8
Trujillo
41
367
1
4
Vargas
7
201
0
5
Yaracuy
13
138
2
6
Zulia
39
662
1
23
Total
632
7.481
29
202

viernes, 1 de febrero de 2013