viernes, 11 de noviembre de 2016

Mujeres de Guayana cierran por una hora el puente sobre el Río Caroní

Con el objetivo de alzar su voz de protesta contra la intensa crisis que día tras día se acrecienta y azota a la familia venezolana, opositoras aglutinadas en el Movimiento Mujeres Resteadas por Guayana, protestaron en la mañana de hoy y trancaron la circulación por el puente sobre el río Caroní en San Féliz, estado Bolívar. 

María Álvarez, Secretaria General de Bandera Roja en el estado Bolívar, al frente de la protesta y con megáfono en mano, expuso que “somos mujeres dispuestas a luchar día a día por la libertad de nuestro país. Nos solidarizamos y apoyamos todas las luchas que vayan en esta dirección. Las mujeres venezolanas, madres abuelas, esposas, hijas, hemos sido y somos víctimas de la crueldad de este régimen."

jueves, 10 de noviembre de 2016

Una “Quinta Columna” que sirve a la dictadura madurista


El partido Bandera Roja se dirige a la opinión pública para desmentir que esté solicitando participar en el diálogo promovido por el régimen madurista. Ya lo hemos dejado bien claro al denunciar que el cónclave de élites entre la MUD y el PSUV está bien alejado del protagonismo social que hemos estado promoviendo desde hace varios años, con el impulso del movimiento asambleístico, el fortalecimiento y unificación de las luchas sociales, la creación de un verdadero poder de base en nuestra sociedad y el levantamiento de una propuesta de Reconstrucción Nacional como programa unificador para un cambio de rumbo.

     Ahora el Gobierno no solo arrima a su política a buena parte de la cúpula de la MUD, sino que también utiliza a sus agentes en este caso el quinta columna Pedro Véliz, quien también incluye y menciona a otras fichas progobierno, como el MAS, Democracia Renovadora, Pablo Medina, etcétera para crear más confusión entre los venezolanos, en un alarde de oportunismo político que evidencia el colaboracionismo de estos tránsfugas con el régimen, al pedir su inclusión en el diálogo engañoso y apaciguador.

miércoles, 9 de noviembre de 2016

Un salvavidas para los poderosos

Seguramente el lector, al leer el título de este artículo, pensará que hablaremos de la serie televisiva estadounidense de los años 90 Baywhatch, donde los protagonistas se dedicaban a salvar vidas en las playas de Santa Mónica, California. Pues no. Hablaremos sobre algo menos banal y más trascendental para el pueblo venezolano: el diálogo.

No estamos en contra de que en política se dialogue. Es algo natural que eso pase. Nuestra experiencia como dirigente estudiantil en los años 80, como dirigente sindical y político en los últimos años nos dice que el diálogo es inherente al quehacer político. Y el diálogo en general es un mecanismo utilizado en determinados momentos y por determinados actores, de acuerdo a las circunstancias, de acuerdo a un contexto en específico.

El diálogo, como tal, se instrumenta en virtud de una correlación de fuerzas. No es lo mismo plantear el diálogo en circunstancias de debilidad frente al adversario, que proponerlo en momentos de desarrollo de una ofensiva política que acumula una fuerza material capaz de cambiar lo establecido. Analicemos tres momentos en que se ha planteado el diálogo en Venezuela.