jueves, 26 de mayo de 2016

La pasividad no calmará tu hambre, por Eddy Timaure

En los últimos años, especialmente al inicio de cada uno de ellos, dentro de la lista de buenos propósitos y metas estaba el de hacer ejercicios, rebajar de peso y recuperar la forma física. Debo decir que este año si he avanzado en eso; sin hacer ejercicios, he rebajado de peso significativamente. Después de todo, alguna cosa “buena” debería dejarme la estafa de revolución que saquea a Venezuela.

Y es que, levantarse sin saber qué comer, no por la variedad para escoger sino por la escasez y la carestía, encontrar para comprar, caminar hasta el mercado municipal, no importa lo lejos que quede, pues el carro está sin cauchos y la posibilidad de comprarlos en lo inmediato es remota, pisar con cuidado para que los zapatos no sufran mucho, pues comprar otros es un suplicio, llegar y sacar cuentas para saber que no todo lo que pensaba comprar es posible hacerlo, de vuelta a casa, sudado y en medio del apagón bolivariano, preparar unas “suculentas” arepas, de masa de maíz pelado (pues harina de maíz no se encuentra), con un trozo de queso, que fue para lo que finalmente alcanzó; la primera con olor a queso, la segunda con mordisquitos, casi pellizcos, de queso y la última con una buena mordida de queso, para sentir al final el sabor de éste, en medio del remordimiento que causa saber lo mal que están comiendo mis hijos y lo peor que la están pasando millones de venezolanos, no puede más que producir delgadez.

Sacaba cuentas con la idea de comer al menos tres veces al día (platos con contornos exiguos), sin mayores ambiciones de que alguna delicatese, ni tampoco alguna meriendita, se atravesara en la austera dieta y, para eso, sólo para eso, hace un par de semanas atrás (ya hoy es 25 de mayo del 2016), necesitaba disponer de al menos Bs. 78 mil al mes, a lo que habría que sumar, aceite, adobos y otras cosas necesarias para cocinar y sazonar.

Lo que cuento no es cuento, nadie me lo ha contado reitero, pues soy el protagonista de esta historia de hambre que azota a la inmensa mayoría de los venezolanos; niños, adolescentes, adultos y ancianos, con empleo o sin empleo, profesionales o no, religiosos o no, civiles, policías y militares (esos que usa el régimen para reprimir al pueblo que lucha), chavistas, opositores e indiferentes, todos.

No hay que ser muy inteligente para saber que si una familia tiene 5 miembros, necesita, hoy día, unos Bs. 390 mil al mes para comer, sin desvíos ni complacencia de antojo alguno, menos para útiles escolares, ropa, calzado, medicinas, consultas médicas, exámenes de laboratorio, recreación, diversión, rumba. Medianamente puede cumplir con otras obligaciones, “fallando” de la comida para atender el pago de servicios carísimos y cada vez mas deficientes como agua (semanas y meses enteros pasan ciudades y pueblos sin este servicio que deben pagar a precios elevados en camiones cisternas); energía eléctrica, racionada e inestable; telefonía, deficiente y costosa; internet, entre los más lentos del mundo, a pesar de tener en órbita par de satélites, entre otros.

Tampoco hay que devanarse los sesos para entender que con un salario mínimo, mas bono de alimentación, que ronda los Bs. 30 mil al mes, ni con un salario de profesor universitario a dedicación exclusiva (unos Bs. 50 mil al mes), ni con la bolsa de comida que, vía consejos comunales, vende Mercal, lo que se extiende en Venezuela, dado el vertiginoso ascenso de los precios de los alimentos, medicinas, así como de los bienes y servicios, es el hambre.

No obstante la propaganda fascista de la guerra económica, el pueblo cada vez está más claro acerca de quién es el responsable de esta dramática situación; un régimen de mafias que, en nombre de la revolución, ha quebrado la industria nacional para favorecer al capital financiero internacional, a la vieja y a la nueva boliburguesía y han saqueado, sin pudor alguno y de forma sistemática, el erario público y las riquezas nacionales.

Mientras el hambre avanza y el desespero aumenta, mostrando a diario saqueos en diversos puntos de la geografía nacional, protestas diversas por falta de agua, electricidad, medicinas, mientras el pueblo clama un cambio político urgente, la prioridad de la MUD, de las organizaciones que hegemonizan la misma, parecieran ser las candidaturas a gobernadores y diputados regionales, pues aunque se haya promovido el referéndum revocatorio, luce inconcebible que no se entienda que sin organización y movilización popular cualquier salida democrática no pasará de ser una ilusión.

Jugar a esperar que el estallido social llegue es una aventura que pudiera solo servir para afianzar al régimen en el poder, por ello hoy no admite dilación la organización del pueblo, la unificación de las luchas y el levantamiento de un programa de reconstrucción nacional que movilice al pueblo hasta salir de esta pesadilla. La pasividad no calmará el hambre del pueblo y hoy lo único que se puede perder son las cadenas que nos oprimen.

Mientras tanto, me pondré, también, a recuperar mi forma física.


Eddy Timaure
@EddyTmaure
Secretario General de Bandera Roja
Estado Falcón

miércoles, 11 de mayo de 2016

Una vivienda digna para Yulexi (VIDEO)

Yulexi Chourio es una mujer humilde de 56 años, nacida en el estado Zulia hace 56 años y militante de Bandera Roja. Vive en Guaguana, parroquia Casigua, municipio Mauroa, estado Falcón, Venezuela, junto a sus tres hijos menores de edad y un nieto de apenas un año de nacido. Desde hace de 14 años viven todos en un rancho en condiciones infrahumanas. Se ha dedicado al trabajo comunitario y por ser crítica y oponerse al gobierno nacional y regional, le han negado su derecho a la vivienda, tal como lo establece la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela. Apelamos a la solidaridad de los venezolanos y la gente de todo el mundo para que difundan este mensaje con la etiqueta #UnaViviendaDignaParaYulexi, y lograr así que el Estado venezolano cumpla con su deber para con esta venezolana y su familia. Ella, al igual que los deportistas y todos los venezolanos, merece una vivienda digna. A continuación palabras de la propia camarada Yulexi. 





¡EXIGIMOS UNA VIVIENDA DIGNA PARA YULEXI!

¡SOLIDARIDAD!

¡EXIGIMOS QUE EL ESTADO CUMPLA CON SU DEBER!

¡CESE A LA DISCRIMINACIÓN POLÍTICA CON YULEXI!


miércoles, 4 de mayo de 2016

Gabriel Puerta: Sin calle, ningún instrumento tendrá éxito para lograr el cambio. Es necesaria la presión popular


Gabriel Puerta, Secretario General de Bandera Roja
Este martes, el secretario general del partido político Bandera Roja, Gabriel Puerta Aponte, conversó con el equipo de Caraotadigital.net sobre la situación política, social y económica del país.

A juicio de Puerta Aponte, el Gobierno busca construir un clima de conflicto que podría desbordarse en cualquier momento, “un país hipotecado, endeudado con salarios pulverizados” le es más difícil levantarse.

Señala el dirigente político que el país esta viviendo una crisis generalizada que afecta a todos los venezolanos, y ante esa situación el Gobierno no presenta soluciones, sino que busca “aferrarse más al poder (…) ahí esta su seguridad, su libertad y su dinero mal habido”, expresó.

El líder de Bandera Roja, asegura que los venezolanos están decididos al cambio; afirma que de llevarse a cabo el referendo revocatorio “la victoria sería aplastante” ya que las encuestas apuntan un 70%-30% a favor de la oposición.

Para Puerta la labor de la oposición es buscar la solución pacífica ,sin embargo considera que es necesaria la presión popular. “Más contenido, más objetivos que instrumentos. Sin calle ningún instrumento tendrá éxito”, enfatizó.

En relación a la crisis termoeléctrica que atraviesa el país, señaló que si bien el gobierno ha aplicado medidas, estas son mínimas en comparación a la magnitud del problema. “El gobierno ha sido alertado de la crisis (…) No puede ser que un país con las mayores reservas petroleras, no tenga el sistema termoeléctrico en su capacidad”, expresó.

Para el partido Bandera Roja es “imprescindible” un cambio de gobierno por vías constitucionales. Proponen un programa de reconstrucción nacional , así como forjar la producción de bienes y servicios.

“Es importante elevar la conciencia del venezolano para así forjar la decisión que empuje a los cambios (…) Hay que nadar con las dos manos, y los dos pies”, concluyó.

Fuente: Caraota Digital

Por Jennyré Hernández
mayo 3, 2016

sábado, 30 de abril de 2016

Trabajadores, a luchar por el cambio político urgente

Asumamos este desafío con la voluntad heroica de los venezolanos

Llegó la hora de la verdad. No hay camino bueno para evadir la responsabilidad que nos plantea la crítica circunstancia que vive nuestro país. Los amos del poder decidieron descargar el peso de la crisis sobre los trabajadores, pequeños y medianos productores del campo y de la ciudad, sobre la depauperada clase media, y pone en marcha una serie de políticas de efecto devastador sobre las condiciones de vida y de trabajo. Pulveriza el salario y lejos de estimular la producción, quiebra fábricas, genera desempleo, alienta la delincuencia y profundiza la crisis general. Ante ese dramático cuadro no hay otra alternativa que disponerse a la acción decidida y enérgica para producir un cambio político en el país. Todos los días se reafirma en los hechos esta necesidad. Suficientemente demostrado que con los gobernantes que tenemos no vamos a salir de este atolladero a donde ellos nos condujeron.

El país comienza a padecer una hambruna que se extiende e intensifica. Las penurias que sufre nuestro pueblo se tornan cada vez más insoportables. El país es un polvorín a punto de estallar, más cuando el oficialismo reprime la protesta y obstaculiza todas las salidas constitucionales y electorales que tratan de construirse, creando de esta manera una situación de alta peligrosidad que en cualquier momento puede conducir a una conflictividad generalizada y grave.

La lucha por el cambio político va hermanada a la pelea palmo a palmo por un salario real que sea suficiente, por condiciones de vida y de trabajo dignas, por caminos abiertos para el ascenso social y el progreso. Es hora de disponerse a recuperar nuestros sindicatos, a fortalecerlos, a convertirlos en instrumento eficaz para la acción y el cambio. Son tiempos en los cuales los trabajadores están llamados a asumir un papel protagónico en la lucha por el cambio político que demanda la sociedad. Esa es la garantía para que los cambios sean populares y nacionales y que la superación de la crisis se logre con base en un compromiso de todos y que no se descargue en los que menos tienen.

Los trabajadores, quienes producen la riqueza y garantizan todas las condiciones de reproducción de toda la sociedad, deben asumir el rreto histórico, deben convertirse en los verdaderos protagonistas del cambio político sustentado en la propuesta de Reconstrucción Nacional cuyas bases son: 1. Una nueva democracia de participación directa de la gente en la toma de decisiones ; 2. Impulso de una economía diversificada que eche las bases hacia la revolución industrial, el desarrollo, el bienestar de las grandes mayorías y la soberanía nacional; 3. Una política petrolera para convertir esta economía en palanca del desarrollo industrial y agroalimentaria; 4. Soberanía agroalimentaria basada en el impulso del desarrollo diversicado del campo; 5. Nueva política económica para garantizar el desarrollo soberano basada en la canalización del presupuesto para el impulso del desarrollo alcanzando el equilibrio fiscal con base en el crecimiento del aparato productivo, junto a una política de recaudación progresiva que no obste con el estímulo de la demanda social y una política bancaria que permita canalizar el ahorro social hacia la inversión productiva, abaratando y facilitando el crédito agrícola e industrial; 6. Una política social que garantice el desarrollo humano, expresado en mejor salud, calidad de la educación y mejora de todos los servicios públicos, así como vivienda digna para todos los venezolanos.

Es el momento de elevar la conciencia y la organización para estar en condiciones de jugar el papel destacado que nos corresponde. Para ello, organizarnos en avanzada política, en la Unión de Trabajadores Revolucionarios y en Bandera Roja -partido de la clase obrera-, es garantía para apuntalar la acción política, sin descuidar las demandas inmediatas de los trabajadores y las tareas para la democratización del movimiento sindical. Son necesarios dirigentes, miles de activistas, agitadores y organizadores, y para ello hay que desarrollar un plan de formación sobre la marcha, al calor de la lucha. Sobre todo en momentos en los cuales es claro que las aspiraciones y reivindicaciones de los trabajadores solo serán exitosas si luchamos por el cambio en la dirección política del país.

La unidad de acción debe ser una búsqueda permanente para darle fuerza a nuestras demandas y para acercarnos en el compromiso de cambio de gobierno y de la reconstrucción del país. Trabajadores, estudiantes, gremios profesionales, pequeños propietarios del campo y la ciudad, debemos conformar un poderoso movimiento unitario en un frente de acción por las reivindicaciones inmediatas, cuyos objetivos sean la conquista de un salario que garantice una vida digna y freno inmediato de la inflación que provoca el gobierno.

El día internacional de los trabajadores es emblema de las luchas por un mundo mejor. De compromiso y disposición de lucha por el cambio social en favor del bienestar de los trabajadores y del desarrollo e independencia nacional. Ya nos han quitado todo; la luz, el agua, la comida, los salarios, la seguridad y la libertad. Solo podenos perder una cosa más: las cadenas. Ya no queda otro camino que la lucha por el cambio urgente que demanda Venezuela.





¡Aumento general de salarios ya!
!Los trabajadores luchamos por el cambio!
¡Salgamos de Maduro! 
¡Revocatorio en la calle!



Partido Bandera Roja
Gabriel Puerta Aponte, Secretario General
@GabrielRPuerta
1ro de mayo 2016

jueves, 28 de abril de 2016

Doce centrales obreras abandonan Congreso de la Confederación Sindical de América contra el corporativismo chavista

El día de ayer miércoles 27 de abril, 12 centrales nacionales obreras y de trabajadores en bloque, abandonaron el recinto donde delibera el 3er Congreso de la Confederación Sindical de América - CSA en Brasil. La Central de Trabajadores de Venezuela formó parte del grupo de representantes que decidieron retirarse.
Once países de América, que representan a 15 millones de trabajadores, se retiraron del tercer congreso de la CSA por la ausencia de garantías en el proceso electoral y la violación de los estatutos de esta organización, y ante la negativa de tener mayor transparencia en el manejo financiero de la organización.

La razón, centrales sindicales denunciaron que la CSA abandonó a los trabajadores para dedicarse a la defensa de los llamados gobiernos "progresistas". Mediante un comunicado enviado por el Secretario Ejecutivo de la CTV Venezuela, Pedro Arturo Moreno (@PedroxMoreno), las organizaciones denunciaron que la CSA está violentando los principios de autonomía e independencia del sindicalismo ante los patrones, los Estados y los partidos políticos.

Este bloque de países que se retiró de dicha Asamblea, y se manifestaron a través de arengas en defensa de la democracia, ante la mirada impávida de la mesa directiva y la sorpresa de los observadores internacionales.

La CSA no tuvo en cuenta que con la salida forzada de estas centrales sindicales va implícita la tercera parte de la afiliación de dicha organización. El paso siguiente que tomarán las delegaciones se dará a conocer en las próximas 24 horas. Tiempo en el que se definirá los futuros escenarios. Sin
embargo, todas las organizaciones ratificaron unánimemente su afiliación a la Confederación Sindical Internacional - CSI.

Todas las organizaciones comprometidas en este proceso reiteraron su vocación indeclinable de luchar por la democracia, la inclusión, la libertad y La Paz, pero ante todo, la defensa de los derechos fundamentales de la clase trabajadora en toda la Región de las Américas.

Las organizaciones firmantes del comunicado son la CROC, CTM – México, Forza Sindical – Brasil, CGT– Colombia, CTV – Venezuela, CAT – Chile, CSE – Ecuador, CGTC – Curasao, CGTP – Panamá, CUT, CATP – Perú y CNT - Paraguay

VIDEO 



miércoles, 13 de abril de 2016

Nuestra camarada María Álvarez, junto a obreros de SIDOR, llama a revocar a Nicolás Maduro (video)

La Secretaria General de Bandera Roja en el estado Bolívar, María Álvarez, junto a trabajadores de SIDOR, denuncia la deplorable situación que vive el pueblo venezolano y hace un llamado para revocar a Nicolás Maduro como paso inicial de la reconstrucción nacional.


jueves, 10 de marzo de 2016

Urge unir al país por el cambio para salir de la catástrofe

Los instrumentos y los caminos no pueden dividirnos
La destrucción de Venezuela avanza a pasos agigantados al igual que crece aceleradamente la desesperación de la mayoría de la población que no encuentra siquiera cómo paliar las enormes penalidades que sufre para medio cubrir cuestiones básicas de supervivencia, frente a un gobierno inepto y estafador que es clara demostración del régimen mafioso, despótico, autoritario y vendepatria que nos han impuesto.

El 6-D el pueblo venezolano envió un mensaje de cambio, una clarinada para que “los políticos” abrieran los caminos que permitan salir de esta pesadilla de más tres lustros. Desde el 10 de diciembre venimos insistiendo en que el triunfo alcanzado en la elección de la Asamblea Nacional es insuficiente ante un régimen que no respeta la legalidad, y que el poder no se divide en cuotas, lo que obliga a ir por un cambio de verdad en la conducción política del país para sentar las bases de una transformación económica, social, ética y cultural. En ese momento decíamos: “No entender correctamente el mensaje enviado por esa significativa población descontenta nos haría retroceder en el avance político logrado (…) para que sea definitivo [el deslave oficialista], necesariamente obliga a presentar con mucha claridad los objetivos programáticos y las respuestas económicas y sociales frente a la aguda situación de los sectores populares (…) Los tiempos venideros exigen la conformación de una amplia y diversa Unidad Nacional que consolide una base social para adelantar los cambios de que urge nuestro país (…) Venezuela reclama urgentemente una nueva conducción ca-paz de realizar una política económica de contenido popular y nacional”.

Lo dicho hace tres meses es hoy una palmaria realidad. En esta circunstancia tan dramática para el pueblo y para la nación, perder el tiempo o hacer juegos de malabares es una irresponsabilidad con impredecibles y nada positivas consecuencias. La política no puede ser un espectáculo o un divertimento. Sectores de la dirección opositora parecen estar deshojando la margarita y haciendo cálculos con el tiempo, mientras el régimen despedaza nuestra patria, subasta todas nuestras riquezas minerales y entrega nuestra soberanía a viejos y nuevos imperialismos, hipotecando el futuro del país con tal de mantener toda su miserable canallada.

Con el fin de seguir usufructuando los dineros públicos, las mafias del gobierno —aprovechándose de todas las instituciones bajo su control— vienen cometiendo constantes tropelías y aberraciones, y la respuesta opositora no ha estado a la altura del cambio urgente que requiere el país. Se nota una actitud timorata y desconfianza de sus líderes en la fuerza de cambio que anida en los corazones y en los brazos de millones de venezolanos, y, lo peor, esas dudas y titubeos aumentan la incertidumbre y la desesperanza, que se convierten en caldo de cultivo para la desmoralización o para la anarquía y el desorden propios de las acciones infructíferas.

La búsqueda de una salida popular, democrática y sostenible ante tamaño desastre requiere la conformación de una gran alianza unitaria que supere la construcción de meros acuerdos electorales y también la consolidación de un amplio frente de lucha social y político. Una fuerza para el cambio que conjugue una amplia plataforma reivindicativa con un programa para la reconstrucción nacional.
Poder combinar la acción parlamentaria con la lucha de calle y la denuncia política permitiría unificar en un solo torrente la fuerza para salir de este gobierno y sentar las bases para el cambio de régimen. Es por ello que enmienda, renuncia, revocatorio o constituyente serán exitosos si son acompañados con el calor de la protesta y la denuncia del pueblo en la calle.

Desde Bandera Roja llamamos a respaldar las iniciativas anunciadas desde la Mesa de la Unidad Democrática, y a acentuar el reclamo popular contra la destrucción de nuestras condiciones de vida y de trabajo. Ya basta de sectarismos y mezquindades. El adelanto de candidaturas presidencia-les, las aspiraciones innobles del líder o del partido, el cálculo sectario para compartir espacios unitarios, la ausencia de una diáfana proposición programática, en fin, la falta de aliento histórico en la conformación de la alternativa ante esta hecatombe, todo esto conspira contra la urgencia de salir de este gobierno.

Salgamos a vocear las consignas de lucha y de combate por un mundo mejor para los venezolanos decentes y de buena voluntad, para el pueblo trabajador, para quienes desean que en nuestro país imperen la justicia, la educación, la salud, el mérito y el esfuerzo, y no los antivalores asociados al individualismo, al lumpen, a la tramposería, a la “viveza criolla”, a la grosera e insensible especulación. Es la hora en que la participación y el protagonismo popular y ciudadano hacen la diferencia a favor del cambio y ponen un freno a las actitudes blandengues y colaboracionistas.

La capacidad de aguante de nuestro sufrido pueblo está agotándose, así como se le acaban las horas a este nefasto gobierno. Hacer menos traumáticos estos momentos de trance es labor que corresponde a una dirigencia opositora responsable que sepa conjugar un amplio sentido de unidad con una gran firmeza y temple para no cejar en el triunfo del cambio.

Renuncia, Nicolás.
¡Vamos a reconstruir el país!

Por el Comité Político Nacional
Gabriel Puerta Aponte
Secretario General de
Bandera Roja
Caracas, 9 de marzo de 2016