miércoles, 23 de septiembre de 2015

Plantea Sairam Rivas: ¡Unidad Intergremial para enfrentar la crisis universitaria!

Sairam Rivas
Secretaria de Asuntos Internacionales
FCU-UCV
La universidad venezolana se encuentra en medio de una crisis, al borde del colapso y del cierre técnico. Crisis producto de la arremetida de forma sistemática por parte del régimen para acabar con una de las pocas instituciones que, a pesar de todos los desmanes que día a día cometen contra ella, se presenta como una posibilidad de luz a los problemas nacionales. Además de ser una institución que puede jugar un papel fundamental en la reconstrucción de Venezuela ante la grave crisis económica, política y ética que vive nuestro país.

Una vez más, las condiciones de cada uno de los gremios que hacen vida en el sector universitario están pisoteadas y con remuneraciones y reivindicaciones por debajo de las condiciones necesarias de un venezolano para reproducirse. Por lo tanto, el actual conflicto universitario no puede resumirse a un problema salarial de los profesores y si este gremio se va o no a paro. Al contrario, creemos que este conflicto debe ser asumido de manera global. Se debe formular un pliego conflictivo amplio que abarque, junto al presupuesto justo, el aumento de sueldos y salarios de los profesores, empleados y obreros, así como las reivindicaciones estudiantiles.

lunes, 14 de septiembre de 2015

Nota de Duelo

La Dirección Nacional del Partido Bandera Roja quiere expresar su pesar por el fallecimiento de nuestro amigo Leopoldo Linares, quien en vida fuera padre de nuestra compañera Clara Linares, miembro del Comité Central y del Comité Político Regional "Tito González Heredia", de la ciudad de Caracas. 

Leopoldo fue un extraordinario ser humano, muy  solidario con nuestra organización y las luchas del pueblo venezolano.  Apoyó desde su trinchera las causas más justas. Lamentamos de todo corazón su deceso. Expresamos nuestras condolencias a todos sus familiares y amigos, en especial a nuestra compañera Clara Linares, a quien manifestamos nuestra solidaridad en estos aciagos momentos.

COMITÉ POLÍTICO NACIONAL
PARTIDO BANDERA ROJA


Septiembre 2015


domingo, 13 de septiembre de 2015

Comité Político Regional Chema Saher condena sentencia a Leopoldo Lópezy llama a derrotar al régimen

     
La sentencia condenatoria a Leopoldo López era de esperarse y ratifica el carácter fascistoide y dictatorial del régimen que ostenta el poder en Venezuela. Como hemos venido sosteniendo, enfrentar a un régimen de esta naturaleza requiere levantar una unidad de verdadera, que tenga como norte la derrota de la dictadura y que para ello, no sólo atienda asuntos meramente electorales sino que luche día a día con el pueblo que sufre, el pueblo que combate las injusticias, y que, de manera fundamental, levante un programa de unidad nacional para reconstruir a Venezuela.
    Desde Bandera Roja Resistencia, término que agregamos para diferenciarnos de los impostores que hacen uso de nuestra tarjeta en beneficio de la dictadura, nos solidarizamos con Leopoldo López, Lilian Tintori y los dirigentes y militantes de Voluntad Popular, así como con Christian Holdack, Ángel González y Demián Martín, sus familiares y amigos. Solidaridad que hacemos extensiva a todos los presos políticos que hoy se encuentran secuestrados por el régimen en distintas cárceles y espacios, así como con el pueblo venezolano, el pueblo falconiano, que hoy es reo de la mayor estafa de la historia republicana venezolana.

viernes, 11 de septiembre de 2015

La Unión de Jóvenes revolucionarios (UJR) rechaza la condena al dirigente Leopoldo López


La Unión de Jóvenes Revolucionarios del Partido Bandera Roja #Resistencia ratifica su apoyo al dirigente opositor Leopoldo López y a los jóvenes juzgados en la misma causa, y repudia el ataque de bandas de mercenarios armados contra quienes pacíficamente expresaban su solidaridad en las inmediaciones del Palacio de Justicia. En estos sucesos perdió la vida otro venezolano, Horacio Blanco, luchador social de Propatria, a cuyos familiares y amigos extendemos nuestras condolencias.
El 12F de 2014 se le cayó la careta democrática al régimen. A partir de allí impulsa con mayor fuerza el afianzamiento del poder mediante una política de limitación de las libertades públicas, control de la ciudadanía con represión, penalización de la protesta, juicios amañados a la disidencia, ataques de sus hordas armadas y uso del terror en acciones de corte fascista. Este jueves, con el montaje de otro de sus espectáculos, intentaron darle cobertura legal a la factura política que se le pasa a Leopoldo López por acompañar el reclamo de un cambio político. Retaliación de lo más burdo y que utiliza a la jueza Susana Barreiros como verduga.

jueves, 10 de septiembre de 2015

Al profesorado ucevista…


Sorprende que ante una opinión emitida en la asamblea de profesores el 8 de septiembre de 2015, en el auditorio del IPP, varios miembros del comité ejecutivo de la Apucv se hayan centrado en responder de manera artera y subida de tono. Tanto, que el profesor Víctor Márquez hubo de intervenir para reivindicar la libertad de opinión, no sin dejar de emitir también su posición contraria respecto de mi postura. Fueron muchos los argumentos que se esgrimieron para justificar una estrategia, a nuestro juicio, errada, pero, sobre todo, para descalificar. Dentro de un espíritu democrático, que se aprecie en forma crítica en relación con la estrategia de las directivas gremiales y de la política unitaria que adelantaron, no debe suponer en ningún caso la descalificación.

sábado, 5 de septiembre de 2015

Carta abierta de Ligia Bolívar, Directora del Centro de Derechos Humanos de la UCAB, a las autoridades venezolanas ante la declaratoria del Estado de Excepción en municipios fronterizos


Dirigida a Nicolás Maduro, Presidente de la República; Luisa Ortega Díaz, Fiscal General de la República y Tarek W. Saab, Defensor del Pueblo

Caracas, 2 de septiembre de 2015
Ante la declaratoria de estado de excepción vía Decreto Ejecutivo publicado en Gaceta Oficial Extraordinaria N° 6.194, el Centro de Derechos Humanos de la Universidad Católica Andrés Bello (CDH-UCAB) somete a su consideración los siguientes planteamientos.

Es de conocimiento público que, con base en dicho decreto, se han aplicado acciones de deportación o expulsión colectiva de habitantes de la República que tienen nacionalidad colombiana, residentes en varios municipios del estado Táchira, desde el 22 de agosto de 2015, bajo argumentos de seguridad nacional y deportación por presencia irregular, así como de necesidad de solucionar los problemas derivados de una inmigración de personas de nacionalidad colombiana, que han ingresado a Venezuela “huyendo de la violencia y buscando mejores condiciones de vida”.
En este marco, expresamos nuestra profunda preocupación ante la afectación arbitraria de derechos humanos que personas habitantes de la República, de nacionalidad colombiana en condición de migrantes y/o con necesidad de protección internacional, incluidos solicitantes de refugio y refugiados reconocidos, que han sido afectados o pueden serlo, en virtud de la continuación de las medidas de deportación efectuadas con base en el Decreto Ejecutivo.
Es históricamente conocido que en la frontera compartida entre Venezuela y Colombia ha existido una movilidad humana constante que ha perdurado en condiciones de fraternidad e integración, social, familiar y económica. Esta fluidez de relaciones humanas, económicas y culturales transfronterizas ha incluido el tránsito y residencia entre nuestros países de migrantes de ambas nacionalidades, por lo que seguimos abogando por el entendimiento mutuo entre nuestros países.
Asimismo, desde finales de la década de los 90, a esta inmigración histórica de personas de nacionalidad colombiana se sumó otra cuyas características vienen dadas por causas de ingreso y necesidad de permanencia en el país, que son diferentes a las tradicionalmente consideradas económicas, para incluir el ingreso de grupos de personas debido a fundados temores de persecución, graves violaciones a los derechos humanos y derecho humanitario, derivadas del conflicto sociopolítico y violencia armada que sufre el vecino país.
Ante esta realidad, y reconociendo esta diversidad migratoria, llamamos su atención sobre la necesidad urgente de mantener una visión humanitaria y de respeto a los derechos humanos, en la aplicación de prácticas o medidas de deportación de personas de nacionalidad colombiana, en condición de migrantes y/o con necesidad de protección internacional, incluidos solicitantes de refugio y refugiados reconocidos residentes en el país, que garantice la aplicación de planes y acciones diferenciadas, respetuosas de los compromisos internacionales, conforme a los estándares y principios aceptados por el Estado en acuerdos internacionales, la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (CRBV) y leyes nacionales.
El marco jurídico venezolano reconoce, constitucional y legalmente, igualdad de derecho entre nacionales y extranjeros, con las limitaciones establecidas en la Constitución y las leyes; y dentro de la categoría de extranjeros no hace discriminación alguna en cuanto al trato de los migrantes con diferente condición migratoria, a excepción de los extranjeros solicitantes de refugio y refugiados reconocidos residentes en el país, a quienes se aplica una normativa más protectiva, en el marco de la Ley Orgánica sobre Refugiados y Asilados (LORRAA).
En tal sentido, solicitamos al Estado venezolano el cumplimiento de las garantías y estándares básicos, así como prohibiciones derivadas del ius cogens y los tratados internacionales, que se mantienen vigentes durante estados de excepción, que han sido aceptados por el Estado venezolano en la CRBV y las leyes, que disponen:
1. Respetar la prohibición de expulsión colectiva de extranjeros, cuyo carácter es absoluto, de conformidad con las disposiciones del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (PDCP, artículo 13), que prohíbe a los Estados las expulsiones colectivas de extranjeros, incluyendo a aquellos que hayan ingresado o residan de manera irregular, o sin estatuto legal migratorio, que solo podrán ser expulsados por aplicación de una decisión adoptada conforme a las leyes sancionadas por el Poder Legislativo.
2. La necesidad de individualizar las razones de deportación o expulsión, aplicando procedimientos que garanticen el debido proceso, cuyo carácter imperativo implica, para los Estados, dar cumplimiento a las disposiciones generales dispuestas en el artículo 14 del PDCP, en todo proceso o procedimiento que afecte los derechos subjetivos y obligaciones de orden civil, laboral, fiscal o de cualquier otro carácter.
En los casos de procedimientos migratorios de deportación, al tener éstos carácter sancionatorio e implicar, en algunos casos, medidas privativas de libertad, se deben aplicar a dichos casos las reglas mínimas para el tratamiento de los reclusos de la Organización de las Naciones Unidas, y el conjunto de principios para la protección de todas las personas sometidas a cualquier forma de detención o prisión.
Asimismo, ha sido reiterado por doctrina de la Corte Interamericana de Derechos Humanos que las garantías de debido proceso en casos migratorios implican que: a) la persona debe ser informada expresa y formalmente de los cargos en su contra y de los motivos de la expulsión o deportación, con posibilidad de exponer sus razones y oponerse a los cargos en su contra; b) tener acceso a la asistencia consular o asesoría legal y en caso de decisión desfavorable, debe garantizarse el acceso a recursos efectivos ante la autoridad competente. Todo lo cual está en correspondencia con las disposiciones de la Declaración Universal de Derechos Humanos, la CRBV, la Ley de Extranjería y Migración (LEM) y la Ley Orgánica sobre Refugiados y Asilados (LORRAA), para el caso de solicitantes de refugio y refugiados.
Es asimismo legítimo otorgar la oportunidad para resolver problemas familiares, laborales y económicos antes de la deportación, tomando en consideración que los trabajadores migrantes, aun en condición de irregularidad o sin visado de trabajo, no pueden ser privados de sus derechos laborales y mantienen su derecho al cobro de los beneficios laborales, tal como lo consagra el artículo 38 de la Ley de Extranjería y Migración (LEM).
Por cuanto existe un vínculo indisoluble entre la obligación de respetar y garantizar los derechos humanos y el principio de igualdad y no discriminación, ampliamente reconocido en tratados internacionales y garantizados por el artículo 21 de la CRBV, independientemente del estatus migratorio de una persona, el Estado, al implementar medidas o prácticas de control migratorio, expulsión o deportación, debe garantizar un trato razonable, objetivo y proporcional que no lesione derechos humanos de la población afectada por las mismas.
Es igualmente indispensable dar cumplimiento a la garantía del interés superior del niño y la protección de la familia, conforme a la cual cualquier decisión de órgano judicial o administrativo que deba decidir acerca de la separación familiar, en razón de la condición migratoria de uno o ambos progenitores, debe contemplar las circunstancias particulares del caso concreto, garantizando así una decisión individual, perseguir un fin legítimo, ser idónea, necesaria y proporcionada, de conformidad con las disposiciones de la Convención sobre los Derechos del Niño y demás instrumentos aplicables, evitando la separación de los niños, niñas y adolescentes del grupo familiar.
En el caso específico de migrantes solicitantes de refugio y refugiados reconocidos, se aplican todas las garantías mencionadas anteriormente y a ellas se suma la garantía absoluta de permanencia en el país, conforme al Principio de no Devolución (non-refoulement), cuya protección implica que ninguna persona solicitante de refugio o refugiada reconocida por el país asilante podrá ser devuelta a su país de origen o residencia anterior, cuando su vida, seguridad o integridad estén en riesgo –artículo 33 de la Convención de Ginebra sobre el Estatuto de Refugio–, en concatenación con el artículo 69 de la CRBV y 2.3 de la LORRAA. Esta prohibición es absoluta, y aun en casos de seguridad nacional se requiere de una sentencia previa.
Esta garantía forma parte del derecho consuetudinario y tiene carácter de ius cogens, por lo que impone una limitación a la soberanía estatal en la aplicación de acciones de deportación o expulsión, y protege tanto de forma individual como colectivamente a grupos de refugiados, tanto en situaciones de suspensión de garantías como de limitaciones generales de ejercicio de derechos.
A ello debe agregarse la posibilidad de comunicación con las instancias nacionales de protección a refugiados, la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas (ACNUR) u organización de defensa de derechos humanos, lo que es especialmente importante en aquellos casos en los cuales las personas que han solicitado refugio no hubieren recibido aún la documentación adecuada de identificación por parte del Estado venezolano, a la cual está obligado conforme a las disposiciones generales de derechos humanos, la Convención de Ginebra sobre el Estatuto de Refugio y la Ley Orgánica sobre Refugiados y Asilados (LORRAA), para evitar medidas arbitrarias de deportación.
En razón de lo expuesto, afirmamos que la implementación de medidas que den cumplimiento a las garantías, prohibiciones y derechos humanos antes mencionados, no son incompatibles con la soberanía que ejercen los Estados, para controlar sus fronteras y fijar políticas migratorias, o con la necesidad de salvaguarda de la seguridad. Por ello, exhortamos al Estado venezolano a establecer mecanismos acordes con las normas de protección de los derechos humanos, que eviten la afectación arbitraria y ataques a la integridad personal, bienes y derechos de la población de nacionalidad colombiana en condición de migrantes y/o con necesidad de protección internacional, incluidos solicitantes de refugio y refugiados reconocidos.
Por último, hacemos un llamado a avanzar, conjuntamente con las autoridades de la República de Colombia, en la revisión de la complejidad de los fenómenos de la migración entre ambos países, que requieren asumir nuevos acuerdos y agendas comunes de cooperación. Esto sin menoscabar el fortalecimiento en la aplicación de criterios y estándares de protección que por décadas han venido desarrollándose en el seno de los sistemas de protección de derechos humanos, tanto el Interamericano como el de Naciones Unidas, así como los referidos en acuerdos y declaraciones de organismos latinoamericanos multilaterales, tales como Mercosur y Unasur, o derivados de procesos consultivos específicos sobre la materia, como la Conferencia Sudamericana sobre Migraciones.

Atentamente,

Ligia Bolívar O.

Directora

martes, 1 de septiembre de 2015

Quiénes son los traidores en la oposición

Traición es una denuncia recurrente de los grupos que pretenden hegemonizar la contienda política. El gran polo patriótico llama a estar alertas de no ser infectados por el germen de la traición. Denominan traidores a gente como Raúl Baduel o Numa Rojas, entre muchos que primero disienten y finalmente se separan.

También en la MUD copian la receta y llaman traidores a quienes siendo oposición, plantean una política legítima y diferente a la orden del país.

Yo les pregunto a los venezolanos. Si hablamos de traidores ¿Quiénes podrían verdaderamente considerarse como tales? ¿Los bribones que protagonizan el peor gobierno de la historia del país y su comparsa opositora de la MUD, que nunca fue una dirección de políticas y propuestas, pero que si fue y es una elite que se conforma con la repartición de cargos, o quienes disienten gallardamente y se apartan del nefasto gobierno y de la peor oposición?

¿Quiénes son los traidores? ¿Los que generan más de 5.000 protestas al año por la escasez de alimentos, medicinas, repuestos, productos de higiene, asesinatos y robos que criminalmente acorralan a un país? ¿O los que se ponen de acuerdo para dejar por fuera a las mujeres que por ley y lucha se ganaron su espacio para ser parlamentarias? ¿No serán traidores los de la MUD? Que en vez de defender a los copeyanos se frotaron las manos ante el saqueo gubernamental a la tolda verde para repartirse sin ruborizarse los 27 puestos copeyanos.

¿Quiénes son los que practican una política ética y decente? ¿Esos? ¿O quienes de manera valerosa dan un paso al costado y llevan adelante una política amplia, plural, desprendida, que permite la incorporación de múltiples sectores del país para desarrollar planes de encuentros, de reconciliación que logren rescatar la paz y trabajar unidos como nación y no como parcialidades?

Esos mismos sectores pretenden engañar al pueblo planteando una contienda electoral entre dos. Ya pocos le creen al Polo Patriótico del PSUV y a la MUD encabezada por justicieros y adecos. Ambos mienten al expresar que solo ellos existen. La MUD incluso histéricamente repite hasta el cansancio que quienes se postulen fuera de la "Unidad" juegan a favor del gobierno.

Ratificamos que somos una fuerza opositora, disidente por naturaleza, amplia y plural, que cree en la descentralización y que entiende que el peor mal para el país son el PSUV y la MUD. En Venezuela estamos obligados a vencer la polarización, estamos obligados a ser la diferencia entre el país que tenemos y el país que queremos.

Venezuela no repudiará a quienes abandonen a los polos, Venezuela los entenderá. Venezuela ya aborrece a los mismos de siempre, a los que se retroalimentan, a los sectarios, a quienes han frustrado a un pueblo. Esos no son otros que los integrantes de la MUD y del PSUV.

Los ataques burdos nos hacen más fuertes, nuestras convicciones están por encima de las difamaciones. No hay quien compre a los venezolanos, trabajadores, mujeres, jóvenes, indígenas, deportistas, gente de la cultura, que hoy asumen a la tarjeta de Electores Libres como un símbolo de encuentro, como un símbolo de paz, como una luz que pretende brindar la esperanza de construir un país para todos. Nosotros no creemos en esa "unidad". Nosotros trabajaremos incansablemente por la unión de todos.

Benjamín Gómez, de Electores Libres.

miércoles, 5 de agosto de 2015

Del sueño europeo a la Tragedia Griega


Queda claro que el método en política que Chávez practicó tiene un carácter internacional. Pero en Grecia se le adelantaron muchos siglos otros fariseos y demagogos, lo que demuestra que el venezolano no fue nada original. El engaño y la demagogia como política son oriundos también de Grecia. Y Cleón y Alcibíades sus primeros grandes representantes. Tsipras, heredero de ese espíritu, lo pone en práctica cuando hace lo contrario de lo que hizo pensar a buena parte de la gente en Grecia, del electorado y de todo mundo que haría. Las palabras del presidente heleno se convirtieron como en bellos acordes salidos de una especie de flauta de Hamelin, o de cantos de sirena que trastocaron a Ulises. Se oía bonito y armonioso y terminó llevando al pueblo griego a las fauces de Hades, sorteando a Cancerbero de la manera más engañosa posible. Se gana al pueblo con la pose de que iría a enfrentar a la banca y negocia un acuerdo similar al que estuvo en mesa.


Ahora bien, la crisis griega ha resultado emblemática para el capitalismo mundial. De manera muy clara pone en evidencia dos cosas: primero, los resultados de la integración en circunstancias de gran desigualdad e inequidad entre naciones y, segundo, hasta qué punto puede llegar la usura, sostén fundamental del orden burgués.

Los economistas al servicio del capital, por su parte, propagan la especie según la cual la crisis obedece a que los compromisos contraídos por el gobierno heleno fueron desmesurados en relación con su capacidad de pago, lo que unido a la corrupción y el dispendio de los gobernantes condujo al default, a la insolvencia. No obedecen a las leyes del capitalismo. Dejan a un lado, como es de esperarse, cuestiones fundamentales que motivan esta crisis, entre otras, la crisis mundial, particularmente sus efectos en Europa y específicamente en los más débiles. También obvian u olvidan esos "estudiosos" las consecuencias de la integración entre economías con grandes diferencias en la competitividad y la aplicación de una política monetaria que no supone una política fiscal similar en todos los países, salvo metas para mantener un índice de inflación mínimo.

Por su parte, ese revisionismo y reformismo internacional, en las primeras de cambio, se hizo solidario y confiado en la perspectiva del NO griego, afirmando que la respuesta soberana a renglón seguido vendría acompañada de una firme actitud por parte de Tsipras frente a los acreedores. Ese oportunismo no halla ahora qué hacer ante la evidencia clara del ardid de Tsipras para imponer el paquete que "restaura" la capacidad de pago del Estado griego, mediante medidas que le sacarán sangre, sudor y lágrimas a los helenos para satisfacer la avaricia de los bancos.


La maniobra

Fue trascendente, sin dudas, el NO de la mayoría del pueblo griego. Resultado un tanto previsible. Circunstancia que coloca a quienes se presentan como doctos en la materia más bien como apologetas del orden imperante en la defensa de los acreedores, ante la blasfemia de los griegos frente a la ortodoxia económica burguesa. Sus angustias ante el NO son fundadas en tanto que se trata de una circunstancia que pudo resultar un mal emblema para la troika (Banco Central Europeo, Fondo Monetario Internacional y Comisión Europea) y el capital financiero internacional, así como para los deudores a escala planetaria. En muchos casos, tales angustias son propias de quienes, por ser apologetas de la clase dominante, buscan ganar indulgencias con sus patronos, por lo que apuestan a que sus predicciones y previsiones se cumplan. Pero la realidad es muy contundente y los hace quedar mal, además de lo draconianas de las medidas que promueven para satisfacer la usura.

También hay quienes ubican esta respuesta del pueblo griego por el NO como la más acorde con el interés popular y nacional. Y que la propuesta de Tsipras para promoverlo expresaba una posición de confrontación con las demandas de los acreedores. Veamos.

A escala planetaria este evento -el resultado del referendo- deja a la gente entrampada entre la apologética burguesa y su crítica a los insolventes y la defensa de una decisión que en verdad se reduce a dos cosas: aumentar la capacidad de negociación y legitimación del gobierno de Tsipras, legitimando con el NO la salida convenida, y la canalización de la rabia de los griegos para que no se desborde en la búsqueda de una salida radical.


Por eso nunca estuvo planteada una salida de carácter popular y nacional, que era la aspiración de la mayoría del pueblo, por lo que era de esperarse el triunfo del NO. Así, la rabia de las mayorías fue canalizada en esa engañosa dirección. Luego de lo cual Tsipras le presenta a la troika un plan de rescate muy similar al que fue sometido y negado en referendo.

Sin embargo, con el NO, el capital usurario internacional recibe una muestra de irrespeto que no iba a dejar pasar. De allí que la maniobra, a la postre, puede resultar contraria a como fue pensada ya que la indignación de los griegos puede convertirse en fuerza revolucionaria de contar con una vanguardia capaz de orientarla. Los resultados de la negociación de Tsipras con la troika no deja lugar a dudas: se trató de una treta que deja muy mal parados a quienes reivindicaron al presidente griego como un hombre capaz de torcerle el brazo al imperialismo con el apoyo de la mayoría del pueblo griego demostrado en las urnas. Tras 17 horas de negociaciones, se termina por aprobar un acuerdo que no varía en relación con la inicial propuesta de los acreedores: incremento del IVA hasta 23% en muchos rubros, rebajas en las pensiones, privatizaciones... Según los entendidos, esta negociación arroja resultados que parecen ser peores para los helenos que la propuesta inicial. En cualquier caso es un episodio que coloca al pueblo griego de rodillas y sojuzgado por la oligarquía internacional para que pague la deuda.
Muchos críticos de la posición del banco central de la eurozona y de las consecuencias que sus políticas han tenido en la nación helena -propensos, al menos de palabra, a la solidaridad con el pueblo griego- apenas remachan la supina idea de que el asunto obedece a las políticas neoliberales, como si las keynesianas o de otro signo, desde la perspectiva del capital, fuesen distintas en cuanto a la atención de este tipo de asuntos. Se trata de las demandas del usurero. Los contratos establecen condiciones leoninas que al llegar el punto de insolvencia son aplicadas sin importar para nada las condiciones de reproducción social, ni las cargas más pesarosas sobre los más pobres. Esas condiciones no obedecen a orientación de política económica alguna sino a lo establecido en contratos propios de cualquier casa de usura.


Este asunto debe ser apreciado en términos rigurosos toda vez que marca un hito que bien puede servir de parangón en los sucesos y experiencias que habrán de ocurrir, en particular en Venezuela, dadas las tendencias que se presentan a escala internacional producto del incremento de la deuda, vinculadas aquéllas a las caídas del crecimiento en uno u otro país, con el consiguiente déficit fiscal que, a su vez, motiva un incremento de la deuda pública.

Para lograr una acertada apreciación requerimos partir de la teoría científica del valor, del dinero y el crédito. Vale decir, de aspectos fundantes de la teoría científica acerca de las relaciones de producción burguesas.

La deuda

El origen de la deuda pública lo encontramos en la esencia del modo de producción burgués. De otra parte, la deuda pública -externa o interna- representa un mecanismo de acumulación de capitales que permite el afianzamiento de las relaciones de explotacion. Y es que la deuda pública, como afirma Marx en el tomó I de El Capital, capítulo XXIV, aparece: como con un toque de varita mágica, infunde virtud generadora al dinero improductivo y lo transforma en capital, sin que para ello el mismo tenga que exponerse necesariamente a las molestias y riesgos inseparables de la inversión industrial e incluso de la usuraria. En realidad, los acreedores del Estado no dan nada, pues la suma prestada se convierte en títulos de deuda, fácilmente transferibles, que en sus manos continúan funcionando como si fueran la misma suma de dinero en efectivo. Pero aun prescindiendo de la clase de rentistas ociosos así creada y de la riqueza improvisada de los financistas que desempeñan el papel de intermediarios entre el gobierno y la nación como también de la súbita fortuna de arrendadores de contribuciones, comerciantes y fabricantes privados para los cuales una buena tajada de todo empréstito estatal les sirve como un capital llovido del cielo, la deuda pública ha dado impulso a las sociedades por acciones, al comercio de toda suerte de papeles negociables, al agio, en una palabra, al juego de la bolsa y a la moderna bancocraciaAdemás, a renglón seguido agrega: la deuda pública o, en otros términos, la enajenación del Estado, sea éste despótico, constitucional o republicano, deja su impronta en la era capitalista. La única parte de la llamada riqueza nacional que realmente entra en la posesión colectiva de los pueblos modernos es (...) su deuda pública.


Son consideraciones que nos permiten ubicar que la deuda pública es ingénita al orden capitalista y -dado su carácter beneficioso, de muy escaso riesgo- es propiciada bajo distintos argumentos. Más aún, se adelantan políticas concretas para incrementarla exprofeso, para reproducirla, propagarla. Por ejemplo: En Grecia, se desarrolló una burbuja de crédito al consumo. "Los bancos y todo el sector comercial estimularon el consumo familiar de bienes, automóviles y la construcción de viviendas, entre otros. Al ingresar Grecia a la zona euro, se produce una afluencia de capitales en forma de créditos al consumo". Elevación de las inversiones a corto plazo y estancamiento de las de largo plazo. Los bancos privados de la eurozona se enriquecieron a costa de los altos tipos de interés de la banca nacional griega. La mayor parte de los recursos monetarios externos fueron adquiridos vendiendo bonos. Alta deuda pública y privada. Esta etapa se denomina boom económico de estas economías o de la ilusión económica. Entre finales de 1999 hasta el 2007, las economías periféricas crecieron por encima del promedio comunitario (...)
El desarrollo de las diferentes burbujas estuvo propiciado por  la  política monetaria expansiva del Banco Central Europeo (BCE) y el incremento del endeudamiento privado. (Contribuciones a la Economía es una revista académica con el Número Internacional Normalizado de Publicaciones Seriadas ISSN 1696-8360. "La crisis de deuda soberana de los PIGS de la zona euro". Jourdy V. James Heredia [CV] jjourdyvictoria@yahoo.es Investigadora del CIEM).


Además, a la nación griega y en general a los países más rezagados -bajo el argumento de que las asimetrías debían ser atendidas para garantizar su incorporación a la zona euro y a la unión-, se le otorgaron "ayudas", entre otras,  para el mejoramiento de la infraestructura.

En definitiva, siendo tan jugosa la ganancia y sin riesgo alguno, la deuda externa se convierte en acicate del proceso de acumulación de capitales. Los griegos y los países más débiles de Europa se convirtieron en una magnífica opción para el capital financiero europeo, ya que además de las ganancias seguras permiten descargar en la gente buena parte del costo para creación de condiciones de reproducción capitalistas. Lo que no supone que no haya habido corrupción ni engaño. Por el contrario, hay evidencias claras de que el gobierno no reflejó la veracidad del déficit fiscal, que hubo fraude. Es mas: "Ahora se sabe que en esta operación fraudulenta Grecia contó con la generosa ayuda de Goldman Sachs: le ayudó a disfrazar los déficit con artificios contables" (http://www.elblogsalmon.com/entorno/goldman-sachs-ayudo-a-grecia-a-disfrazar-los-deficit). Lo que refleja que las instituciones financieras estaban interesadas en que Grecia se siguiera endeudando. El aval principal de este y cualquier país es, frente a los acreedores, en última instancia, la sociedad toda, pero particularmente la gente desposeída. Los capitalistas que no son absorbidos, que no son proletarizados, terminan por descargar su cuota de participación para el pago de deuda mediante el traslado al precio de realización de las mercancías que colocan en el mercado.

Por ello, la deuda pública -en virtud de que cumple con la propiedad de ser "la única parte de la llamada riqueza nacional que realmente entra en la posesión colectiva de los pueblos"- se convierte en un negocio cuyo riesgo es mínimo, toda vez que los Estados capitalistas deben garantizar la honra del compromiso con base en sus riquezas y la sangre de los pueblos. A diferencia de ese período histórico en tiempos de Sócrates -cuando los griegos, vacías las arcas públicas, echaron mano de buena parte del bronce y metales de las estatuas, emblemas de los templos, mausoleos, pedestales, para hacer armas y enfrentar a los espartanos-, los de ahora echan mano a sus riquezas, entre las que incluyen sus islas y el sacrificio de su pueblo para satisfacer la voracidad de sus acreedores.

La deuda pública se convierte, a su vez, en mecanismo que contribuye con la creación de las condiciones materiales y generales para la reproducción de las relaciones burguesas. Buena parte de la deuda pública sirve, entre otras cosas, al financiamiento para la edificación y mantenimiento de infraestructura física y otras condiciones fundamentales para la reproducción del orden burgués. Más cuando, producto del monto elevado del déficit, se recurre a la deuda pública no solamente para la formación bruta de capital fijo y para cubrir la depreciación de activos fijos, sino incluso para atender el funcionamiento del aparato estatal, gastos recurrentes en general y parte de la propia deuda contraída, tal como sucede en Grecia.

Por ello la deuda pública también contribuye con la distribución desigual de la riqueza. Al descargar en la sociedad buena parte del costo para la reproducción de las condiciones materiales del orden, la distribución del ingreso se hace más desigual. Los capitalistas más competitivos centralizan más riqueza y capitales, se hacen más ricos pues. Mientras que otros capitalistas, los menos competitivos, son absorbidos por aquéllos o van a formar filas como nuevos vendedores de fuerza de trabajo.

Deuda, integración y recesión

La caída del PIB en Grecia, pareja al incremento de la deuda externa, es empujada por la crisis mundial y su manifestación en Europa. Además de la que se presenta en particular en la industria naviera a escala planetaria, de la cual Grecia es de las más importantes. A su vez, como resultado de la recesión en Europa, cae la capacidad del consumo social y afecta el turismo, palanca principal de la economía helena. Esto es, se ven afectadas las dos industrias que más alimentan el PIB griego, contribuyendo a que este siga cayendo y el déficit fiscal elevándose.

En términos más generales, esta tendencia a la caída de la capacidad recaudadora del Estado griego lo que conduce es al aumento del déficit, que se origina con la propia incorporación de Grecia al eurogrupo. Al integrarse a la zona euro, al pasar a sustituir su signo monetario -el dracma por el euro- debe ajustar su economía al principio descubierto por Marx y reseñado en el capítulo II del tomó I de El Capital, según el cual: En el comercio mundial, las mercancías despliegan su valor con carácter universal. Su forma independiente de valor se enfrenta con ellas, por tanto, bajo la forma de dinero mundial. Es en el mercado mundial donde el dinero funciona en toda su plenitud como la mercancía, cuya forma natural es al mismo tiempo forma directamente social de realización del trabajo humano en abstracto. Su existencia se ajusta por entero a su concepto.

Esto es, al incorporarse a un mercado libre, sin barreras, y asumir un signo monetario común, las mercancías, cara a cara, van a expresar su valor de manera directa con el euro. Todas las mercancías, al entrar al mercado a transarse, encuentran en el euro su equivalente universal. Es de toda obviedad suponer que la mercancía griega era de las más costosas, de las menos competitivas por objetivar más tiempo de trabajo socialmente necesario. Condenada, por tanto, a ceder mercados frente a las más competitivas provenientes de Alemania, principalmente. Lo que se traduce en el desarrollo y afianzamiento de la tendencia a sustituir bienes nacionales por los colocados libremente en el mercado por los más competitivos. Son verdaderas células cancerígenas que terminan dañando al organismo vivo de la economía griega, que lo van enfermando hasta caer exhausto con cada vez menor capacidad competitiva.

De otra parte, la eurozona no supone que exista una sola política fiscal e impositiva. Cada país maneja sus gastos con base en presupuestos independientes. Al enfrentarse a economías más competitivas en el marco de la crisis, era de suponerse una caída del PIB y, por ende, de la capacidad recaudadora vía impuestos a las rentas de las empresas. Por lo que debe recurrir a la presión tributaria y con ello a una caída del consumo que desestima la producción de bienes. A una política fiscal y tributaria específica, mientras que en otros países de la unión se asumen otras orientaciones un tanto más expansivas y de reducción de la presión tributaria. Esto es, mientras en Grecia se produce una caída drástica del consumo, sobre todo de lo griego, en Alemania se incrementa, con lo que se estimula el aparato productivo, que fuerza a esta potencia económica a buscar más mercados. Lo que condena aún más a la economía griega a brindarle su mercado interior a los germanos, ante su creciente pérdida de competitividad. Círculo vicioso que se cierra -aunque más bien abre otro- en el momento en que la deuda se convierte en la "salida" para cubrir el déficit, tal como lo brinda con alborozo la Constitución venezolana. Prestos los bancos, principalmente el banco europeo y más específicamente los alemanes, a brindarles los recursos necesarios para mantener a flote la economía de ese pequeño país, aunque en realidad lo condenan a tener que recurrir a nuevos compromisos ya que con la caída del PIB y el crecimiento de la deuda se va comprometiendo cada vez más el presupuesto de los años siguientes que verán crecer su déficit. Así, hasta llegar a la insolvencia que busca ser atendida con la extorsión de la gente, depauperando al pueblo griego y cercenando sus derechos fundamentales. Esto es, el deterioro de las condiciones de reproducción social.

Lo anterior demuestra claramente que la integración con base en la ley del valor supone que siempre ganarán los más competitivos.

Grosso modo en estas líneas resumimos el carácter orgánico de la deuda griega a partir de su integración a la zona euro. Es la misma historia desde los tiempos de Smith y Ricardo, solo que ahora se produce en medio de las disputas interimperialistas.

¿Salida? perspectivas

Mientras las relaciones de producción y de cambio sigan siendo burguesas, las salidas son apenas transitorias. Luego de un período en el cual se le saque al pueblo griego suficiente riqueza para cancelar los compromisos y así alcanzar nuevamente su capacidad de crédito, este pequeño país pudiese entrar en una nueva fase del desarrollo capitalista. Sus industrias principales -particularmente la naviera, así como los rubros agrícolas en los cuales destaca- pudiesen alcanzar niveles de crecimiento y desarrollo de significación, pero los problemas ingénitos del capitalismo así como los propios de la dependencia y sojuzgamiento del imperialismo, solo encontrarán solución radical superando las relaciones burguesas de producción y de cambio.
Atemperar la crisis con base en su salida de la zona euro, el llamado Grexit, supone sustituir las importaciones y destinar buena parte del gasto a la inversión mientras se adelanta una nueva política bancaria que conduzca a la canalización del menguado ahorro social hacia la inversión productiva. En definitiva, la asunción de políticas de contenido nacional y soberano que agudizarán las contradicciones con el imperialismo europeo.

A su vez, Grecia encuentra la mano tendida de otros capitales, más competitivos y ansiosos de penetrar de manera artera en el mercado europeo, sobre todo comenzando con la zona de los Balcanes, todavía en disputa. Aun cuando en las primeras de cambio chinos y rusos son "respetuosos" de la condición europea de Grecia. Esto es, "respetan" su condición de área de influencia de los imperialismos europeos, principalmente el alemán, nación hegemónica del bloque conformado en torno del euro. Esto encuentra asidero en recientes declaraciones formuladas por el presidente ruso Putin, quien dijo el viernes 10 de julio que aunque "Rusia tiene la posibilidad de apoyar a sus socios (...) Grecia es un país de la Unión Europea". http://www.efe.com/efe/espana/economia/rusia-estudia-suministrar-energia-a-grecia-para-ayudar-su-economia/10003-2662681. Sin embargo, asimismo, buscan alguna brecha para convertirse en alternativa para Grecia como se expresa en declaraciones del régimen ruso, cuando afirman, en la misma reseña que: "Rusia estudia poner en marcha suministros directos de energía a Grecia para ayudar a la recuperación de su maltrecha economía", anunció hoy el ministro ruso de Energía, Alexandr Novak. Asimismo: el ministro de Energía griego, Panagiotis Lafazanis, advirtió de que la falta de un acuerdo con Europa no sería "el fin", ya que Grecia podría obtener una inyección de capital a partir de 2019 por parte de Rusia, en concepto de anticipo sobre los futuros beneficios que le reportaría el "Turkish Stream", refiriéndose al gasducto que tendría como destino, en primera instancia, a Turquía vía hacia Europa, llegando en perspectiva a abastecer a Italia, Austria y Hungría a través de Bulgaria, entre otros. http://www.efe.com/efe/espana/economia/rusia-estudia-suministrar-energia-a-grecia-para-ayudar-su-economia/10003-2662681. Esto es, Grecia puede caer en la tentación de recurrir a nuevos socios en función de atender el asunto, bajo el argumento de cobijarse en un imperialismo para "enfrentar" al que hoy la agobia. Como en Venezuela, que ya se ha convertido en área en disputa, Tsipras y quienes lo acompañan en el gobierno, pudiesen seguir esta tesis revisionista que ha sido correspondiente con el avance de quienes se disfrazan de progresistas y socialistas para aplicar políticas de continuidad bajo ropajes nuevos.



En Venezuela los apologetas de la economía burguesa, que se sienten abochornados por la respuesta griega indicando las razones del porqué pagar, sin tomar en cuenta para nada estas consideraciones, alertan acerca de los problemas que nos puede traer la merma de la capacidad de crédito a raíz de la caída de los precios del crudo. Válidas por cierto, desde las perspectivas de la banca, el apologeta recurre a ese sentido común que no tiene lentes para ubicar los elementos esenciales del fenómeno. No puede ser de otra manera. Son agentes de la explotación del hombre por el hombre, de la estafa que reina en la esfera del comercio y de la usura en el mercado de dinero.

La deuda pública y la integración no pueden ser vistas como cuestiones insoslayables. Su atención tampoco debe ser ubicada desde la perspectiva de los intereses de la banca y la condena a la morosidad. Eso conduce la apología de lo establecido y a su dogma condenatorio. Dar cuenta de estas cuestiones científicamente supone identificar cuestiones esenciales del capitalismo. Siempre llegaríamos a la conclusión de que su superación solo es posible bajo una economía donde se produce en función de satisfacer las necesidades sociales, orientada de manera autónoma y soberana en favor del interés nacional.

Caracas, agosto 2015
Carlos Hermoso