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lunes, 21 de noviembre de 2016

El riesgo de estudiar y luchar, por Douglas Zabala

A los estudiantes en su día

A mí, que hasta una huelga de hambre por el pecho tengo, librada allá en San Cristóbal, con Enrique Ochoa Antich, Leví Alter, Alberto Urdaneta y un grupo de más de cincuenta estudiantes, en respuesta a una medida de expulsión colectiva, por parte del Ministro Héctor Hernández Carabaño, en los tiempos del primer gobierno de Rafael Caldera, donde el movimiento estudiantil batalló duro por sus derechos.

A mí, que siendo dirigente estudiantil de casi todas las Escuelas Técnicas del país, y que un buen día, saliendo de la ETI de Valencia, fui detenido, desaparecido y aparecido en el Campamento Anti Guerrillero TO5 de Yumare, donde fui enjuiciado por rebelión militar, siendo un imberbe estudiante. A mí no me pueden venir a hora con el cuento, que en este siglo XXI y con este “socialismo” en marcha, tenga que olvidar lo que nos sucedió a casi todos los dirigentes estudiantiles en el siglo XX.

Gustavo Machado, Pio Tamayo, Miguel Otero Silva, Joaquín Gabaldón Márquez, Prieto Figueroa, Antonio Arráiz, Guillermo Prince Lara, Rómulo Betancourt, Jóvito Villalba, Pedro Juliac, Ricardo Razetti, José Antonio Marturet, Inocente Palacios y Carlos Eduardo Frías, entre otros, también fueron jóvenes que sin formula de juicio y con fiscales complacientes, de un sablazo los mandaron a Palenque y al Castillo Libertador de Puerto Cabello, por haber "alterado el orden público" y participar en revueltas estudiantiles, aquellos carnavales de 1928, que resultaron la peor mueca del régimen despótico del General Juan Vicente Gómez.

Alí Primera, Kleber Ramírez, Julio Escalona, Jorge Rodríguez, Argelia Melet, Germán Lairet, Américo Martín, Héctor Pérez Marcano, Freddy Muñoz, Teodoro Petkoft, Juvencio Pulgar, Ali Rodríguez, Carlos Betancourt, María León y Fernando Soto Rojas, junto a otros chamos, dejaron sus pupitres y salieron a las calles a provocar disturbios estudiantiles, algunos contra la agonizante dictadura del General Marcos Pérez Jiménez, y otros contra el gobierno del ex dirigente estudiantil y ex perseguido político, Rómulo Betancourt.

Jorge Rodríguez, Juan Barreto, Saúl Ortega, Elías Mata, Julio Montes, Jacqueline Farías, William Barrientos, Idelfonso Finol, Tony Boza, Lenin Cardozo, Elías Jaua, Mari Pili Hernández, Frank D Armas, Euro González y los de reciente data, Héctor Rodríguez y Tarek El Aissami, asumieron ser militantes de las causas estudiantiles, que, con o sin capucha en mano, largaron el pellejo para demostrar sus verdades, pero ningún Fiscal les instruyó expediente alguno para que pasaran el resto de su juventud en cárceles tenebrosas como la Tumba.

Bassil Da Costa, Kluiberth Roa, Alejandro Márquez, Geraldine Moreno Orozco, Gisella Rubilar, José Gregorio Amaris Cantillo, Acner Isaac López Lyón y Arturo Alexis Martínez, han podido al pasar de los años, echar sus cuentos de juventud y haber sido influyentes ciudadanos en la Venezuela del futuro. Bien como diputados, ministros, escritores y hasta Presidentes de la República, pero jamás lo serán, porque ellos corrieron el riesgo de estudiar y luchar bajo el gobierno de Nicolás Maduro. Todos cayeron asesinados en las calles del país, cuando protestaban por sus ideales, tal como lo han hecho nuestros estudiantes, desde los tiempos de José Félix Rivas y sus seminaristas en la Batalla de La Victoria. Y ese es el punto.

Douglas Zabala

jueves, 9 de junio de 2016

Carta abierta A mi querido Pedagógico de Caracas, por Ramón Álvarez

Nuestro camarada Ramón Álvarez,
dando una clase magistral
en Sabana Grande
En estos días me he estado preguntando cuándo te empecé a perder. Siendo yo estudiante, en los noventa, preocupado por el servicio de comedor, por el deterioro de la infraestructura y en términos generales por el presupuesto de la Universidad, decidí incorporarme a un grupo estudiantil, en el cual cada acción se tomaba luego de discernir horas y horas sobre la problemática a resolver. Fue una escuela, digamos que fue mi escuela política, aprendimos mucho. Había tanta hermandad, a pesar que dentro de las acciones estudiantiles tomábamos la dirección (algunos decían que secuestrábamos al director) para exigir mejor alimentación en el comedor.  Luego nos sentábamos con el director para buscar soluciones. Cuando el problema era común a todos los sectores universitarios (como la falta de presupuesto, por ejemplo) todos los sectores universitarios (empleados, estudiantes, profesores y obreros) nos sentábamos en una misma mesa para definir estrategias y acciones y luchábamos todos juntos. Recuerdo aquel día que logramos tener en el estacionamiento más de 50 camionetas de pasajeros. A pesar de las diferencias entre los grupos estudiantiles, ese día coordinamos todos los grupos y la actividad quedó a la altura.  Hubo UNIDAD DE ACCIÓN.
Ahora bien, recordando aquellos días, reflexiono y concluyo que aquella unidad de acción demostrada hace falta en estos tiempos. Hoy veo con preocupación que aquello que me motivó a luchar, o nos motivo a luchar a ese grupo de estudiantes, administrativos, obreros y docentes, hoy no es ni el uno por ciento de lo que estamos viviendo. ¿Cuándo te perdimos mi Pedagógico? 
Alguien dice que el plan que tiene el Gobierno Nacional hacia las universidades es algo premeditado. Yo diría que sí, y que también es algo bien organizado. Ellos, los del gobierno, tienen claro para dónde llevan al país (lo llevan al desastre y mientras sucede eso, se apropian del erario nacional). Lo que no contaban era quedarse sin dinero. Ya muchos se han dado cuenta que es algo bien planificado. Falta que  el resto de la población universitaria del IPC se percate de esta malévola y alevosa intención gubernamental, en especial algunos que se hacen llamar dirigentes. 
No es de gratis, que nos hayan dividido. Ahora cada quien ve por lo suyo, cada gremio trabaja para buscar su beneficio, viendo al otro gremio hasta como enemigo.  Se afianzó una división que nunca antes se había visto en el IPC. Como dice la letra de una canción de Alí Primera

"¿por qué nos dividimos? 
si sólo alegramos 
a nuestros enemigos 
¿por qué nos empeñamos 
en aislar nuestras luchas? 
las luchas que nos deben llevar 
a la victoria final 
las luchas que nos deben llevar 
a la victoria final ". 

Recuerdo que siempre la apatía era algo impresionante, sin embargo nos las ingeniábamos. Y creo que hoy debemos tener el mismo ingenio para estimular la participación ante la inmovilidad que trae los horarios críticos, por ejemplo. 
El pedagógico se encuentra en un abismo del cual puede salir con el mayor de nuestros esfuerzos y así lograr una solución real, con un pliego de exigencias unificadas, con una dirección gremial unitaria para reconducir el conflicto. Se hace imprescindible levantar un pliego unitario del conflicto y la construcción de un frente amplio con la participación del rector, ex rectores, decano, ex—decanos, subdirectores, docentes, administrativos, obreros, estudiantes, jubilados y egresados que estén directamente vinculados a un movimiento asambleístico, en el cual se vea representada toda la comunidad ipecista y  ésta pueda ejercer su protagonismo. Un movimiento que aglutine las fuerzas, las ideas y el ímpetu para confrontar al gobierno y sus malas políticas hacia el IPC en particular y hacia la universidad venezolana en general. 
Por todo ello, y pensándolo bien, no diría cuándo te perdí, sino que me preguntaría cuánto estoy dispuesto a luchar por salvarte de esta crisis, mi Alma Mater, mi querido Pedagógico de Caracas. La lucha debe hacerse en todos los espacios, con las puertas abiertas, con las aulas abiertas, como ese eslogan que usábamos "estudiar y luchar" ahora cada quien lo diría desde su plataforma de lucha. 

¡TRABAJAR Y LUCHAR!
¡ESTUDIAR Y LUCHAR!
¡EDUCAR Y LUCHAR!

¡SALVEMOS AL IPC!

¡UNIDAD, CORAJE Y LUCHA!




Ramón Álvarez
Profesor del Pedagógico de Caracas
Secretario General (adjunto) de
Bandera Roja Caracas
junio 2016

lunes, 15 de febrero de 2016

Denuncian dirigentes estudiantiles: Inseguridad en el NURR (ULA Trujillo) es de extrema gravedad

Alejandro Linares, Samantha Rivas y Eiver Saavedra
dirigentes estudiantiles NURR

Atraco colectivo
El más reciente hecho delictivo se produjo en plena aula de clase, donde un total de 32 estudiantes, junto a su profesora, fueron atracados, además sometidos a abusos y vejámenes físicos y psicológicos, por parte de los delincuentes, denunciaron los declarantes




Diario El Tiempo - Valera
SEGUNDO MENDOZA | CNP: 5718 - El clima de inseguridad personal y de los bienes que se vive actualmente en las instalaciones del Núcleo Universitario Rafael Rangel (NURR),es de extrema gravedad, sin embargo, no se observan por parte de las autoridades competentes, acciones concretas para resolver de una vez por todas, este problema.

La denuncia la hacen Alejandro Linares, Samantha Rivas y Eiver Saavedra, voceros de los Movimientos Estudiantiles del NURR, Unidad 48, Fiure y Movimiento 13, respectivamente, de manera conjunta con la representación estudiantil ante el Consejo de Núcleo, quienes señalan que el índice delictivo en el NURR, se ha desbordado, a tal punto que en lo que va del año 2016, se han producido más de una decena de atracos.

El más reciente de ellos, se produjo en pleno salón de clases, donde un total de 32 estudiantes, junto a la profesora que impartía clases, fueron objeto, además de robarles el dinero, celulares, de vejámenes de tipo sexual, un hecho que consideramos muy grave.

Ante esta situación, los movimientos estudiantiles 13, Unidad 48 y Fiure, expresamos nuestro más profundo rechazo y condena, y al mismo tiempo, exigimos a las autoridades del NURR, como también al gobernador del estado Trujillo, Henry Rangel Silva, que tomen cartas en el asunto de una vez por todas, ya que hasta ahora, las respuestas que hemos tenido, son simples designaciones de comisiones que nunca hacen nada, sino que lo que son meros entes burocráticos dentro de nuestra casa de estudios.

De vieja data

Queremos señalar que el problema de la inseguridad, no es nuevo, sino que tiene muchos meses de estarse produciendo, lo cual ha hecho que la comunidad estudiantil lo haya discutido y expuesto de manera constante, situación que ha sido planteada a la Gobernación, a la cual se le solicitó la dotación de insumos de vigilancia, para ayudar al personal que realiza ese trabajo en el NURR.

Lamentablemente, pese a que el Ejecutivo Regional, se ha comprometido con hacer realidad este pedimento, no lo ha cumplido, tampoco ha sido posible que se instale una línea telefónica directa para que la vigilancia del NURR, se comunique con los cuerpos de seguridad. Todo ello han sido simples promesas.

-¿Qué hacer frente a esta situación?

Los movimientos estudiantiles que representamos, han decidido que ante la falta de solución y compromiso de las partes respectivas, no vamos a permitir que se realice ninguna actividad en el área de los módulos de la Villa Universitaria, hasta tanto no existan las condiciones mínimas de seguridad física y psicológicas, porque no vamos a arriesgar a nuestra comunidad a sufrir nuevamente otra situación que ponga en riesgo su vida.

Para finalizar, hacemos un llamado a toda la comunidad universitaria, para que esté atenta y alerta a todas las acciones que se estarán realizando en contra de las pésimas condiciones en que se encuentra toda la Universidad, ya que no es solamente la seguridad, sino todo tipo de servicios que se les debe prestar a quienes hacemos vida en esta casa de estudios.

ramsegmen@yahoo.com