sábado, 2 de junio de 2012

Gabriel Puerta Aponte: Chávez quiso destruir la izquierda y en eso también fracasó




Primicias24.com- En entrevista exclusiva para Primicias24.com el Secretario General de Bandera Roja (BR), Gabriel Puerta Aponte, nos pone al día acerca de la situación de la clase obrera y el movimiento sindical venezolano, el cual considera golpeado por un gobierno que busca dividir sus fuerzas y engañarlos, cazar al trabajador como un incauto.

Por otro lado, aporta su visión del complejo panorama político que rodea la coyuntura electoral que se aproxima, con un análisis de las circunstancias que han llevado a esta confrontación.

Finalmente, procura desenmascarar a Chávez en lo que considera falacia: el ropaje socialista con fines autocráticos.

El líder socialista, asegura que el próximo gobierno del candidato Henrique Capriles Radonski proporcionará mejores condiciones para todos los venezolanos, lo cual, sin pretenderse socialista, hace más eficientes las luchas, desmitifica la mentira chavista y promueve la unidad de los factores de izquierda.

Panorama político


“Hacemos campaña electoral para cambiar tendencias. Para que Capriles obtenga el 7- O una contundente victoria”


La pregunta que se hacen muchos ¿cómo puede BR sentarse junto a sus perseguidores históricos en la Mesa de la Unidad Democrática?
Mil veces respondida esa pregunta: en política amigos y adversarios no se buscan, se sitúan, están allí en los espacios y te relacionas con ellos. Nosotros fuimos propiciantes de la unidad. Racionalmente somos  grupos divergentes, con conflictos de todo tipo pero era necesario ponerle freno a este camino de autocracia y se logró.
 Esto no es lo que Chávez quiso en términos de su poder absoluto. Se le crearon espacios de pelea obligándolo a reconocernos como adversarios, aunque no nos respete con su comportamiento de malandro. Lo cual es una de las cosas que más daño hace al país,  un presidente debe comportarse con la majestad que su ejercicio demanda. Que respete al otro, que no viva de la diatriba, la mentira, el insulto, la calificación. Eso no edifica ningún heroísmo.
¿Representa Capriles una alternativa distinta?
Sin duda. Porque tiene un compromiso en dirección al progreso y ha ofertado un gobierno de unidad nacional, plural, donde cabemos todos, cesar esa siembra de odio, la generación de conflictos, de peleas inútiles y sin sentido. Mientras se dan esas peleaderas estériles  vemos los problemas agravados.
En la MUD, ¿cuál es la incidencia real de BR?
Política. El  debate que se da allí es entre iguales, pero mucha gente quiere saber las incidencias referentes a cargos a elegirse que son, como es natural, a porcentajes de votos sacados y esas cuestiones que limitan, pero en lo político el debate se da con amplitud y hay una incidencia importante de todos nosotros, diseñar políticas, desacoplarlas de lo erróneo, de lo que perturba.
¿Eliminaba eso una eventual tarjeta única en vez de unitaria?
Indudablemente. Simplificaba propaganda, esfuerzo, focalizaba en una tarjera representación de un planteamiento de cambio político, reunificación familiar, industrialización, transformar este país  en una sociedad de confianza, bienestar y tranquilidad. Que no exista esa ruleta de muerte de los fines de semana; queremos vivir en sana convivencia.
En los albores de la oposición se notan conductas derrotistas, ¿cree usted posible derrotar a Chávez?
La campaña de Chávez busca el escepticismo en los descontentos, gente que desean un cambio, pero la realidad es más terca que manipulaciones. Lo buscan  a través de guerra de encuestas y discursos, y ese es un impacto que se esfuma.
¿Para qué sirven las encuestas?
Para nutrir comandos de campaña; para verificar el impacto de sus estrategias. Los estudios de opinión son fotografías del ayer para instrumentar políticas. Pero en Venezuela se convierte en un elemento de propaganda, inclinan el voto y crean tendencias.
Hacemos campaña electoral para cambiar tendencias. Para que Capriles obtenga el 7- O una contundente victoria.
¿Está bien encaminada esa campaña?
Claro, va por etapas, esta es de contacto y ya vendrá la de las grandes movilizaciones partiendo de la que tendremos el  10 de junio cuando se inscriba el candidato.

Panorama ideológico


“Para los socialistas hay un camino”

“Los revolucionarios no pueden vivir de rencores”


Se acusa a la izquierda de no tener un  proyecto alternativo de país…
Hay una propuesta política. Un proyecto de país es grandote, ningún grupo diverso como esta oposición puede hacerlo porque implica un diagnóstico único.
La MUD conglomera de marxistas hasta totalmente liberales, no es fácil conciliar y menos proyectar. Hay propuestas a desarrollar para sacar el país de este atolladero. Las líneas generales de la MUD, un plan de gobierno, políticas públicas como seguridad, educación, salud, vamos dibujando las líneas de acción pública del próximo gobierno. Es suficiente para marcar un rumbo.
Cuando proponemos industrializar, una agroindustria en correspondencia con demandas, hablamos de un rumbo independiente que nos diversifica de la renta, transformaciones que requerimos y los gobernantes han fallado.
¿Capriles es un candidato más popular que Chávez?
Esta haciendo un trabajo. Anda en las barriadas, Chávez lo que anda diciendo es que ama a los pobres y les van a quitar lo que ha dado. Pero, ¿que ha transformado? Ahí está el desempleo, las barriadas populares, el campo venezolano, una industria quebrada, economía de puerto, ¿qué es lo que tiene que perder Venezuela? ¿Las misiones?
Ahí Capriles metió la ley y tan fuerte le sonó a Chávez que pidió reformar la constitución.  Lo cual es una tontería porque la constitución contempla todos elementos para establecer leyes de programas que atiendan urgencias, para eso no hace falta reformarla. Es un acto demagógico, así no se responde, sino ordenando a su gente en la asamblea que le dé curso a esa Ley de Misiones para que sean universales y sin discriminación, con control administrativo que garantice pulcritud en manejos de los fondos, estructuras de funcionamiento estables.
Leí un grafiti: “Chávez: opio de la izquierda”, ¿el presidente destruyó la izquierda?
Chávez quiso destruir la izquierda y en eso también fracasó. Es su propósito, pues desde el punto de vista de clase ha enriquecido a la oligarquía financiera. Su carácter de clase está claro.
Para el gobierno, sindicato bueno es el que no existe,  partido bueno igualmente es aquel que no existe. Por eso, el Psuv no ha llegado a ser más que una  franquicia electorera. El Estado es el partido que moviliza a la gente. Pdvsa, ministerios, institutos autónomos, evidencian la utilización inadecuada del aparato del Estado. La ley y la constitución no lo facultan para eso. Estado y partido son instituciones de naturaleza diferente. Igual sucede en las Fuerzas Armadas, las hace llamar  chavistas cuando deben estar a la orden de la república, del pueblo, no de agrupación o personalidad alguna. Es un institución obediente no deliberante. El poder radica en lo civil, está en la constitución.

Entonces, arropar todo este pastiche con el cobijo de la izquierda es una mancha, una raya. Estamos luchando por el cambio, y  hay personas que están allá acomodaticiamente, oportunistamente, les decimos que es tiempo de rectificar


Para los socialistas hay un camino, poner fin a este odio y empezar a trabajar en común para sacar el país en adelante, debe motivarnos a todos en la labor política. La izquierda deber reflexionar. Nuestro llamado es a atender las propuestas que presentamos, puesto que son para avanzar y superar problemas.
La caracterización de que este gobierno es socialista, incluso la barbaridad de decir que es comunista, ha ido bajando al punto de que ya no se oye más que como una muletilla de gente con poca capacidad argumentativa. Denunciar a alguien que se cree socialista, como socialista, un absurdo.
Apostamos al concurso de todos, privados, Estado, mixto, que crezcamos con una clase obrera más grande y fuerte. La izquierda no puede quedarse en la minucia y el detalle. Quien te hizo una maldad tantos años atrás, te persiguió o te pegó; entonces hagamos guerra con los españoles. Los revolucionarios no pueden vivir de rencores.
¿Dónde queda la lucha de clases?
Existe independientemente de cualquier cuestión, entre el gran capital, propietario de grandes medios de producción y el obrero existe un conflicto irreconciliable. Eso no lo elimina ninguna alianza circunstancial o política, la aplaza, pero tomarán cuerpo tarde o temprano. Un gobierno de Capriles genera mejores condiciones para ello.
¿Le molesta cuando el presidente habla de sus compañeros de guerrilla caídos en Cantaura o Yumare?
Chávez es tan mentiroso y corto que nos acusa de estar al lado del imperialismo, de la oligarquía y jamás realiza una crítica seria de nuestra ideología o política. Entonces, se arropa y nos roba los muertos de la izquierda, los héroes, hasta la fraseología y un tipo que perseguía guerrilleros se presenta como guerrillero.
¿Capriles los reivindicaría?
Capriles no está proponiendo un gobierno socialista, pero si unos cambios políticos que abren los espacios. La cuestión es luchar. No hay unidad sin lucha, no hay cambios sin lucha. Chávez se ha convertido en un freno, debemos enfrentarlo y despejarlo electoralmente y comenzar a transformar este país.

“Al final de este proceso, los verdaderos revolucionarios nos encontraremos. Enarbolaremos las mismas banderas y emprenderemos las luchas de siempre”





“La LOTT lo que busca es confundir y ganarse los votos del trabajador”


¿En qué se diferencia la circunstancia histórica del surgimiento de BR a la de ahora?
En todos los aspectos, político, económico, social. Son 42 años en los que han ocurrido muchas cosas. Cuando empezamos Venezuela pasaba de ser rural y empezaba el desarrollo de ciudades, servicios, vialidad, infraestructura y, por supuesto, en política se dan cambios importantes. No podemos olvidar tampoco que se vivían tiempos de Guerra Fría, confrontación este- oeste, oleada revolucionaria, un pleno vigor descolonizador.
¿Confrontan entonces enemigos distintos?
Las luchas se mantienen. Venezuela era y es un país monoproductor. Dependiente cada vez más de los precios del petróleo. Un país dominado por élites que se enriquecen y apropian de la renta petrolera.
¿Seguir siendo dependiente de la renta se traduce en un freno de los procesos históricos de desarrollo?
Claro, totalmente. Incluso ahorita hay un retroceso en este régimen. Desindustrialización implica retroceso. El camino del progreso y el desarrollo está en la revolución industrial, sembrar el país de fábricas. En producir lo que el país requiere y exportar excedentes. En lo que antes nos autoabastecíamos, ahora lo importamos. Vivimos en una economía de puertos, por lo que fomentamos el trabajo en otras latitudes.
Si, como usted dice, hay un proceso de desindustrialización quiere decir que no hay una masa obrera grande ¿puede igualmente ser este un gobierno obrerista?
Ese discurso es demagogia, pura coartada para engañar incautos. Se trata del mismo gobierno de élites de tiempos anteriores, nuevos sectores se suman a ellas.  Grupos de poder que toman dominio del estado.
¿Qué respuesta tiene el movimiento sindical?
Está muy golpeado. Si las fábricas cierran, quiebran por incapacidad de competir u otras cosas, decrece también la fuerza ocupada en el área industrial que es donde se genera la plusvalía.
¿Con la Nueva Ley Orgánica del Trabajo (LOTT) tendrán mayor espacio para accionar?

La LOTT lo que busca es confundir y ganarse los votos del trabajador. Yo soy tu pana y te doy cositas, soy tu pana, el otro te los quita. La verdad es que se ha desperdiciado una gran circunstancia histórica de echar el país adelante, con agroindustria avanzada, vías de comunicación, plan ferrocarrilero, desarrollos en general de urbanismos en unas ciudades colapsadas en servicios


Como dije, esa ley busca captar el voto de los trabajadores. Una mentalidad de corporativizar al  movimiento sindical, convertirlo en parte de la empresa con los  consejos de obreros, que no son más que una amenaza contra la autonomía sindical, se trata de un chantaje.
¿Se convierte al sindicalista en un aliado del patrono?
El sindicato es el instrumento de reclamo del trabajador, y al crearle un organismo paralelo le divides sus fuerzas, les restas posibilidades.
¿Considera que era esa la intención del gobierno?
La LOTT es perversa a propósito. La presentan como una herramienta para el transito al socialismo, cuando las  leyes no son para ningún transito, solo codifican lo que existe, no puedes legislar para el futuro. Estas legislando para una cosa que no se corresponde, que no logra ser real, por eso hay cosas que la gente no entiende.
Además, no se  corresponde a la bulla que hicieron. Las 36 horas de trabajo que ofrecieron, terminaron siendo 40, una práctica establecida desde hace tiempo en el país. El Fondo de Pensiones hay que esperar un tiempo para que lo establezca la ley. Ahora, el pre y pos natal es positivo, la reproducción de la fuerza de trabajo con chamos sanos contribuye a un ciudadano saludable, adecuados para la sociedad, familia, empresa con sus primeros cuidados bien hechos.



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