jueves, 30 de enero de 2014

El imperio sí es imperialismo

No es gratuito que el chavismo llame a Estados Unidos El Imperio. En vez de imperialismo estadounidense, se le llama El Imperio. También aboga el chavismo por un mundo multipolar para superar el mundo unipolar liderado por Estados Unidos. No. No es gratuito nada de esto.
  Con ello se busca justificar alianzas con otros imperialismo que están llamados, de acuerdo a esta idea, a crear un mundo multipolar que conduciría a un equilibrio garante de mejores relaciones internacionales en "paz".
   No sabemos si se trata de ignorancia, cretinismo o cinismo. Todo indica que la tercera acepción motiva el uso de estas categorías y conceptos, mientras se avanza en esta política.
   Eso de creer que las leyes de la producción capitalista en China son diferentes a las que prevalecen en EEUU; o las que rigen la usura de los préstamos chinos son diferentes a los que guarda el Fondo Monetario Internacional; más que una ingenuidad, es cinismo. 
   El gobierno chavista sabe que eso es mentira. Lo propagan para mantener el engaño. Si no, ¿cómo se explica que los obreros chinos sean los que sufren los mayores niveles de explotación en el planeta?
   Las Tesis del revisionismo moderno, entre sus objetivos, siempre se han centrado en negar la vigencia del leninismo y sustituirlo por ideas que buscan alejarnos de su núcleo revolucionario. El chavismo, por muy primitivas y vulgares que sean sus ideas, no se aparta de esa tradición, más cuando busca legitimar una política basada en el discurso socialista mientras profundiza lo peor del capitalismo. Siempre que haya recursos, lo esconde con el reparto en amplios sectores pobres de dádivas que brindan algunas condiciones para mermar la pobreza. En realidad, amplía el mercado para los productos chinos, estadounidenses o brasileños, principalmente.
   La contundente realidad nos indica que las tendencias de la fase imperialista siguen en pleno desarrollo. Eso del mundo multipolar, del equilibrio, es una tontería que se estrella frente a la rivalidad interimperialista, aun cuando EEUU haya mantenido una hegemonía hoy debilitada. 
   El bloque conformado por Brasil, Rusia, India, China y Sudafricana (Brics), resume una fuerza económica indiscutible. Para 2014 el PIB nominal de este bloque superará al de Estado Unidos y la Unión Europea. China conserva la primacía en la producción manufacturera a escala planetaria, destacando como primer productor mundial de vehículos. Por ello la expansión de este bloque es fuente de conflicto, de rivalidad por cada vez más mercados. Por eso resulta una tontería la tal alianza de Venezuela con China, el país más competitivo del planeta; así como la incorporación de Venezuela a Mercosur, estando entre los países que lo integran la 6ta economía del planeta: Brasil, uno de los integrantes del bloque Brics.
   Chávez firmó un convenio con China para la elaboración del mapa geológico en febrero de 2012, comenzando su ejecución en agosto de ese mismo año. China está muy interesada, además del petróleo venezolano, en la riqueza inconmensurable de Coltan, uranio y oro. Es difícil que un país, por muy entreguista que sea su gobierno, confíe la elaboración de su mapa geológico a cualquier potencia imperialista.
   Con esta política, apoyándose en los conceptos de El Imperio y el Mundo multipolar, el chavismo ha hipotecado buena parte de su futuro a otra potencia imperialista. Ahora dependemos del imperialismo estadounidense y del imperialismo chino. Por lo pronto, en esta etapa de acuerdos entre las potencias imperialistas, se reparten el botín que representa la riqueza y el mercado interior venezolano. Así como se convienen para profundizar la explotación de los obreros en el planeta entero, se acuerdan para el despojo de una tradicional área de influencia estadounidense, fruto, en parte, de la inmensa deuda de EEUU en manos chinas. Pero la rivalidad interimperialista por mercados y fuentes de materias primas dará paso al conflicto. Siria es un claro ejemplo de cómo se "resuelven" estos conflictos. A eso nos lleva el chavismo.
   La soberanía, como afirmara el Che, se conquista con el desarrollo de las fuerzas productivas, no con alianzas antinacionales.

Dr. Carlos Hermoso

domingo, 26 de enero de 2014

De dólar controlado a bolívar devaluado


Publicado en el Diario 2001
(26 de enero de 2014)
Jesús Noel Hermoso Fernández
@Jesus_Hermoso

Sumario:
Tres tipos de controles cambiarios han sido implementados desde 1958 en Venezuela. El gobierno anuncia un nuevo precio del dólar controlado señalando que no se trata de una devaluación. El nuevo precio es el sexto aumento anunciado durante los gobiernos de Chávez y Maduro, con precios que han ido desde 1,6 hasta los 11,30 anunciados el miércoles por el Ministro Rafael Ramírez.


TEXTO:

“Ta barato, dame dos” fue una frase que marcó a Venezuela por casi 20 años hasta el inicio de la década de los 80´. Hoy, apenas un vago recuerdo en las generaciones adulto contemporáneas, es un impensable para las generaciones en ciernes.

El control de cambio, implementado por el gobierno de Hugo Chávez en 2003, ha intentado detener un proceso marcado de perdida de la capacidad de compra del bolívar como “resultado de la destrucción del aparato productivo y el crecimiento inevitable de las importaciones iniciado con Carlos Andrés Pérez II”, explica el Doctor en Economía y profesor de la UCV, Carlos Hermoso.

“El bolívar pierde competitividad al no tener respaldo en la producción; pierde su valor frente al dólar. Las medidas asumidas por el gobierno buscaban frenar este efecto, en lugar de atacar su origen, vinculado a la producción”, amplía el académico.

El pasado 15 de enero el presidente Nicolás Maduro anuncia una tasa fija “para todo el año” 2014 de bolívares 6,30 por dólar. Sin embargo, no se había aclarado que aquella sería una de las dos tasas oficiales que finalmente anunció Rafael Ramírez, vicepresidente del área económica el pasado 22 de enero.

Este miércoles quedó fijado el precio por el Sistema Complementario de Administración de Divisas (Sicad) de Bs 11,30, como precio para los 220 millones de dólares que se entregarán cada semana, para un total de 11.400 millones de dólares este año; 6.400 para el sector productivo y 5.000 millones de dólares para viajeros, remesas familiares y líneas aéreas, entre otros.

“Creo que ya es hora de quitarse la careta de socialismo y definirse como un capitalismo de estado u otra forma política-económica que se prefiera. Pero bajo ningún razonamiento posible se puede llamar socialista un estado que devalúa el valor-trabajo, no se puede llamar socialista un estado que beneficia a los ricos y perjudica a los pobres”, escribió Carlos Sánchez, frecuente y muy leído articulista del medio digital oficialista Aporrea, como primera reacción ante los anuncios.

Socialismo devaluado

En su primera entrega, llamada socialismo devaluado, el articulista Carlos Sánchez explica que “un gobierno devalúa cuando necesita dinero, es decir, por cada dólar que entra recibe 6.30 bolívares, al devaluar, por cada dólar que ingresa, recibe más. El estado devalúa porque no tiene dinero suficiente para cubrir sus gastos”.

Amplía con detalle que “el dólar a 6,30 será sólo para alimentos y medicinas, de manera que zapatos, ropa, electrodomésticos, computadoras, carros, repuestos, teléfonos y todo lo demás costará el doble”, lo que para el analista significa que la devaluación de la moneda es “en la realidad la devaluación del valor-trabajo. Cuando el bolívar se devalúa de 6,30 a 11,30, es decir, una devaluación del casi 100%, eso significa que el valor-trabajo del ciudadano se reduce a la mitad. De manera que si su jornada de trabajo vale 100, con la devaluación pasa a valer 50”.

Para el doctor Carlos Hermoso, la devaluación no es lo que ha producido el Control de Cambio sino al revés. Explica que el establecimiento del Control Cambiario “nunca ha sido una medida socialista” y advierte que por el contrario es el control de cambio el origen de la devaluación.

“En los gobiernos de Chávez y Maduro la política de destrucción del aparato productivo ha empujado al país a una política de puertos que ha presionado hacia la demanda de dólares”, por lo que para el economista no se trata de una demanda ficticia de dólares, sino una demanda real puesto que al no producir nada en Venezuela, las compras en el exterior se hacen inevitables y en todas las áreas de la economía.

Producción vs importación

Una de las consecuencias directas del control de cambio está en que “al establecer un precio del dólar por debajo de su valor real, hace que el producto importado se haga más competitivo frente al producto nacional; sale más barato obtener dólares e importar, que producir aquí”, expresa Hermoso, apuntalando su tesis sobre la forma en que se ha destruido el aparato productivo.

Otro de los impactos que observa el economista está en que se ha producido, con el control, un “proceso de anarquización de la economía” como resultado de los “dos o tres precios oficiales del dólar. Esto ha generado una fuerte presión hacia el mercado especulativo ya que el comerciante que vende no especifica cuál de los precios del dólar, incluyendo los del mercado paralelo, es el que utiliza para fijar los precios en bolívares”.

El mito viajero

Carlos Sánchez, en una segunda entrega sobre el “socialismo devaluado” aparecida este viernes, señala que “empresas de maletín se llevaron más de 20 mil millones de dólares”. Y complementa un trabajo publicado este viernes por Neftalí Reyes en el mismo portal, en el que explica que haber acusado a los viajeros es “una mentira” dicha por Rafael Ramírez.

Investigando las cifras oficiales aparecidas en la página del Ministerio de Turismo, Reyes descubrió que hubo solo un aproximado de dos millones de viajeros desde 2013 hasta la fecha. “Si asumimos que cada uno de los 2.287.141de viajeros felices gastaron un promedio de 1.332 USD, tendremos como resultado: 3.046.471.812 USD, muy lejano de esos 8 mil y pico que el ministro Ramírez nos traficó en su rueda de prensa”.

RECUADRO 1

Breve historia de control de cambio

TEXTO:

Tres controles de Cambio han existido en Venezuela en la época democrática. La democracia conquistada por los venezolanos el 23 de enero de 1958, trajo consigo la primera devaluación del precio de la moneda nacional, y con ella, el primer control cambiario.

Un golpe fuertemente negativo en la producción nacional producto de la fuga de los capitales internacionales que habían hecho grandes fortunas con Pérez Jiménez, hizo que el valor del bolívar se fuese a pique frente al dólar.

Ese control cambiario sufrió un segundo ajuste en 1964 luego de que el gobierno lograra estabilizar el valor de la moneda criolla. A partir de allí, Venezuela contó por al menos 20 años con un tipo de cambio fijo, con un control cambiario que permitía la libre compra de divisas, controladas por el Estado a partir de bandas fluctuantes controladas por una política económica de crecimiento sostenido del aparato productivo.

El viernes Negro (18 de febrero de 1983) trajo consigo un período de inestabilidad del precio del bolívar luego que Luis Herrera Campins fijara un nuevo precio del dólar en 4,30 para las importaciones, y un precio variable de bolívares 6, brecha que se fue ampliando con el paso del tiempo. Se creó el primer organismo de control cambiario o Régimen de Cambios Diferenciales (Recadi), que significó una de las fuentes de corrupción históricamente conocidas.

El tercer control cambiario fue establecido por el fallecido presidente Hugo Chávez en 2003 a bolívares 1.600 (mil seiscientos), pasando luego y con la conversión a Bolívar Fuerte de 2008 a bolívares 2,15 por dólar. Luego, el precio ha oscilado con múltiples variaciones hasta el último anunciado el 22 de enero por Rafaél Ramírez en bolívares 11,30 por dólar.

RECUADRO 2

Descontrol del control de cambio

TEXTO:

El control de cambio iniciado por Hugo Chávez el 5 de febrero de 2003 con una tasa fija de bolívares 1,6 por dólar, recibe su primer ajuste a 1,92 el 9 de febrero de 2004. Posteriormente, en 2005, resiente una nueva devaluación fijada en bolívares 2,15, precio que se mantuvo durante 5 años hasta 2010, cuando pasa a bolívares 4,30, con una banda paralela de 2,60 para adquisición de productos considerados discrecionalmente por el gobierno como “prioritarios”.

En 2010 el bolívar padece dos nuevas devaluaciones, transitando el 9 de junio hasta una nueva tasa dual de bolívares 5,30 para productos “no prioritarios” y la última devaluación en este período, que fija el 30 de diciembre la tasa unificada de bolívares 4,30, unificando las tases de 2,60 y 5,30 en 4,30 para todas las operaciones cambiarias.

La quinta y última rectificación monetaria ejecutada por el gobierno de Hugo Chávez el 8 de febrero de 2013 devalúa la moneda criolla en 46,5% frente al dólar, pasando de 4,30 a 6,30.

El 26 de marzo de 2013 Nicolás Maduro anuncia la creación del Sistema Complementario de Administración de Divisas (Sicad) e introduce una nueva devaluación de la moneda, estableciendo un sistema de subastas que dispararon el precio del dólar hasta los 11,7 en la subasta del 17 de julio de 2013.


Organismos de Control Cambiario

TEXTO:

Régimen de Cambios Diferenciales (Recadi) 1983-1989

Comisión de Administración de Divisas (CADIVI) 2003-2014

Registro de Usuarios del Sistema de Administración de Divisas (Rusad) 2003-2014

Sistema de Transacciones con Títulos en Moneda Extranjera (Sitme) 2010-2013

Sistema Complementario de Administración de Divisas (Sicad) 2013-vigente.

jueves, 23 de enero de 2014

Viene #LaRebeliondelPueblo #ElCambioVa


Caracas, 23.01.2014).- Los dirigentes políticos María Corina Machado y Leopoldo López, acompañados por los diputados de la Movida Parlamentaria (MP) José Gregorio Contreras, Carlos Berrizbeitia, Juan Pablo García, Juan Guaidó y Freddy Marcano, así como Gabriel Puerta, líderes estudiantiles, sindicales y de otras organizaciones hicieron hoy un llamado a los venezolanos a debatir en la calle cómo deberá ser #LaSalida del régimen, siempre atendiendo a los mandatos constitucionales y los principios democráticos.
La diputada María Corina Machado especificó que tanto la renuncia a la Presidencia, la enmienda constitucional, el referéndum revocatorio y la Asamblea Nacional Constituyente son las opciones planteadas por la Constitución. “Es a ese debate al cual estamos llamando hoy, porque cuando un ciudadano vive en democracia, tenemos el derecho a exigir el cambio de régimen en cualquier momento, pero cuando no es democracia, sino una dictadura, ese derecho se transforma en un deber”.
Leopoldo López, coordinador nacional de Voluntad Popular, expresó que “el próximo domingo 2 de febrero, nosotros tendremos una jornada nacional de asambleas de calle, que se va a repetir en todo el territorio nacional y en el que impulsaremos este debate […]. Tenemos que incorporar ese sentimiento de frustración y esa vocación de cambio que tiene el pueblo venezolano ante la crisis profunda en la que nos ha sumido el gobierno de Nicolás Maduro, ante la escasez, ante la devaluación que realizaron ayer mismo, ante el desempleo y especialmente, ante la inseguridad. Por eso  nosotros queremos que en estas asambleas de calle, que se van a dar en todo el país, debatamos #LaSalida de un gobierno antidemocrático, ineficiente y corrupto que en nada se preocupa por resolver los problemas de los venezolanos”, anunció Leopoldo López.
Para el dirigente, el régimen continuará con su “agenda amenazante, intimidante” y buscará malinterpretar esta convocatoria, alegando que el llamado a la calle buscaría una salida antidemocrática.
“Nosotros hoy hacemos un llamado al pueblo venezolanos a que nos alcemos ante un gobierno que busca la opresión de nuestro pueblo y antes de que nos malinterpreten dejamos claro que es el alzamiento de la conciencia, de nuestro espíritu de lucha, el alzamiento de nuestra vocación de cambio, el alzamiento que hoy 23 de enero tenemos que reivindicar (…) insistimos en una salida popular, en todo el territorio nacional; democrática y constitucional, para lo cual nuestra carta magna nos plantea varias opciones y debatiremos con el pueblo cuál de ellas es la más oportuna”, reiteró.
La asambleísta agregó “llamamos a todos los ciudadanos a proceder de inmediato a encontrarnos en esa expresión del pueblo que se reconoce a sí mismo en tanto y en cuanto ciudadanos, que asumimos la urgencia de que este cambio de régimen se produzca en Venezuela”.
Ambos dirigentes resaltaron que el 23 de enero es la mejor fecha para hacer ese llamado, porque es cuando el pueblo celebra el despertar contra los opresores. También coincidieron en el que el autoritarismo que movió a la generación de 1958 a levantarse, es el mismo que padece la generación actual.
Apagar al gobierno más oscuro
En la rueda de prensa convocada en la sede de Vente Venezuela, los dirigentes políticos recordaron la invitación hecha para esta noche a las 9 pm a todos los venezolanos para la protesta “Apágale la Luz a la Violencia”, que consiste en apagar la luz de las casas y oficinas durante diez minutos en señal de queja por la inseguridad rampante.
Al respecto, Machado dijo: “Apagaremos las luces durante diez minutos, en señal de luto por cada venezolano caído, para entonces prender las calles de esperanza. El 23 de enero de 1958 fue un acto ejemplar de resistencia popular. Frente a la amenaza militar continuista, la gente salió a la calle”.


martes, 21 de enero de 2014

Bandera Roja conmemora sus 44 años llamando al pueblo a Constituyente Urge un cambio político en Venezuela… una rebelión democrática del pueblo



El fracaso de 15 años de gestión gubernamental ―marcados por desaciertos, engaño, populismo, corrupción y despotismo― se manifiesta abiertamente en toda su ruindad en este año que apenas comienza con una crisis económica, social y política que no puede ser escondida con discursos manipuladores ni siquiera con la ayuda colaboracionista de viejas y nuevas castas politiqueras.
  Las ofertas y las promesas de sustituir una democracia desvencijada por una «participativa, protagónica y de justicia social» nada tienen que ver con una realidad en la cual el gobierno arrincona, reprime y subyuga a las organizaciones populares realmente autónomas, creando un supuesto «poder popular» ficticio, adocenado y controlado desde Miraflores, que niega la representatividad a los verdaderos luchadores populares, sindicales, estudiantiles, comunitarios, intelectuales y campesinos. Nada tienen que ver con las restricciones impuestas desde el gobierno a las libertades de opinión, organización y manifestación. Nada tienen que ver con la negación del poder ciudadano, pues cada día es más evidente que el estamento militar tiene la primacía en los asuntos propiamente civiles, pero ni siquiera eso ha frenado el ascenso de la inseguridad, el crimen y la delincuencia contra toda la sociedad. Ni tampoco dichas ofertas democratizadoras tienen nada que ver con un sistema electoral completamente parcializado, que niega la proporcionalidad y la participación de las minorías, permite el superventajismo del gobierno, estructura  la base electoral para favorecer al oficialismo y no le pone coto a los desmanes contra la propia ley electoral y contra principios constitucionales.
   Nos ofrecieron desarrollo económico y dilapidaron una fortuna que sobrepasa largamente el millón de millones de dólares para hacernos cada día más dependientes, más vulnerables y menos soberanos. Han destruido la ya menguada infraestructura económica e industrial provocando que más de 70 por ciento de nuestros alimentos provengan de la importación. Destruyeron las empresas básicas de Guayana, invadieron y expropiaron empresas productivas, industriales y agrícolas, para llevarlas a la quiebra y la inutilidad. Convirtieron a PDVSA en una caja negra para financiar sus aspiraciones de perpetuarse en el poder, mientras la degradaban en sus capacidades propiamente productivas. Desmejoraron sensiblemente todos los servicios básicos de electricidad, vialidad y urbanismo, mientras dilapidaban el tan publicitado gasto social en planes asistencialistas que, en vez de atacar las raíces de los problemas, eran concebidos como formas de controlar a la población y de obligarla mediante el chantaje y la discriminación a apoyar sus fórmulas electorales. El desabastecimiento, la carestía y el alto costo de la vida, la elevada inflación y la destrucción de la capacidad adquisitiva de salarios, sueldos y pensiones, junto con la falta de empleo estable, productivo y sustentable, son muestras más que evidentes de que se ha levantado una economía para el derroche, la especulación, la corrupción y la lumpenización.
   La agudización de la crisis nos muestra que ya dejó de ser coyuntural, para convertirse en la posibilidad cierta de una verdadera hecatombe que trastoque las estructuras de toda la República. Las aspiraciones muy sentidas del pueblo venezolano de que se produzca un cambio en un sentido de progreso,desarrollo y justicia social vuelven a estar en primer plano. Quienes creyeron en las ofertas y promesas de 1998, 2003, 2006 y 2012 hechas por el fallecido Hugo Chávez hoy sienten en carne propia el engaño del cual fueron objeto. En el lapso de un año el gobierno de Maduro ha demostrado que se puede ir peor, que se puede destruir más, que se puede llegar a un más alto grado de irresponsabilidad política, pues todo lo hacen con el único fin de permanecer en el poder a como dé lugar, sin importar ni preocuparse de que sus desmedidas ambiciones puedan conducir a un despeñadero a todo el país, a una abierta dictadura militar o aconfrontaciones violentas entre venezolanos de imprevisibles consecuencias. Este no es un gobierno basado en un compromiso para hacer avanzar un programa social, sino un pacto de mafias políticas y económicas, una alianza de camarillas para seguir expoliando los recursos nacionales y seguir enriqueciendo a viejas y nuevas oligarquías.
   Ante este momento tan crucial para nuestro país, Bandera Roja se aparta de cualquier propuesta que signifique colaborar para que continúe este desastre. Pero también se aparta de ideas aventureras, que lleven a la anarquía o que alienten golpes militares. Creemos que son tiempos de convocar al pueblo constituyente, pues es en él donde reside el poder originario de nuestra República y es a él a quien compete escoger el mejor camino en esta encrucijada histórica. Es con una Asamblea Constituyente como podremos democrática y pacíficamente señalar una nueva esperanza, un nuevo camino para nuestra institucionalidad, para nuestra economía y para nuestra sociedad. Sin discriminaciones, sin autoritarismos, sin exclusiones, buscando reafirmar un nuevo pacto social que haga renacer la esperanza a los venezolanos defraudados de que podemos reconstruir unitariamente nuestra patria, donde todos podemos colocar nuestro aporte en una suma de intereses basada en un verdadero rescate de nuestra soberanía y afianzamiento de nuestra independencia, en un desarrollo económico que nos haga trascender de esta economía rentista a una sociedad de productores libremente asociados y en una nueva distribución de la riqueza que favorezca a los trabajadores, a los pobres y a toda la ciudadanía. Salir de esta democracia de élites para construir una democracia de ciudadanos libres con suficiente espacio para el desarrollo de nuestros derechos y con la necesaria responsabilidad para asumir nuestros deberes colectivos.
   «La política no es para vivir de ella sino para que sirva al bien común». Esta máxima tan vieja cobra hoy más vigencia que nunca en nuestro país, ante la degradación de tantas organizaciones y dirigentes políticos y sociales. Convocamos a las organizaciones partidistas, a sus dirigentes y a sus bases, a las organizaciones sindicales, comunitarias, estudiantiles, gremiales y no gubernamentales, a los intelectuales, a las academias, al campesinado y a todos los trabajadores, al pueblo en su conjunto a luchar para construir la fuerza social que hará posibles los cambios que exige nuestra patria. Bandera Roja se pone al frente en esta cruzada que ya muchos venezolanos han advertido como posible y como adecuada al momento actual. Solo un gran movimiento asambleístico que venga de la base de la sociedad podrá tener la fuerza suficiente para exigir y para imponer el camino democrático, plural e inclusivo que significa el desarrollo de una Asamblea Constituyente.

¡La rebelión democrática del pueblo abre los caminos!

Bandera Roja / 20 de enero de 2014

miércoles, 11 de diciembre de 2013

Ahora cobra más vigencia la Constituyente

Los resultados de los comicios del pasado domingo 8 refuerzan las razones para la convocatoria de una Constituyente originaria y plenipotenciaria. El descarado abuso de poder para favorecer al polo oficialista, la hegemonía comunicacional, el uso de los tribunales y de todo el aparato de Estado para favorecer la estrategia electoral del partido de gobierno, reafirman que esta gente no va a jugar limpio en ningún caso. Que se van a aferrar agónicamente al poder, haciendo todo para mantenerse en él.

Los números nos dicen que la mayoría de los electores no votó por el polo oficialista. Que la MUD y el PSUV son las agrupaciones políticas de mayor fuerza electoral. Que a pesar de todo el ventajismo, el peso de la oposición equilibra las fuerzas en disputa. Que en las ciudades principales la mayoría la hace la tendencia democrática. Que allí es más clara y consciente la voluntad de cambio. Que estamos acumulando fuerzas y que avanzamos en la conquista de alcaldías. De gran simbolismo las victorias en Barinas y en Maturín y la recuperación de la alcaldía de Barquisimeto, Valera y Valencia, para solo mencionar algunos de los importantes espacios recuperados.

Sin duda la abstención nos afectó. No logramos alcanzar la meta de superar, en la tarjeta de la MUD, la votación nacional del polo oficialista como nos habíamos propuesto. Esto obliga a la reflexión y a los cambios internos que garanticen a la unidad superar deficiencias y mejorar la calidad de nuestro trabajo político. A una mejor y más adecuada estrategia general y electoral, a la reorganización de la fuerza unitaria y a elevar la eficacia en la acción política. A reconstruir el compromiso histórico para adecuarnos a los requerimientos de estos tiempos de crisis general y de descomposición del régimen.

Estas elecciones -como bien lo dijimos en la campaña- no iban a resolver los graves problemas que hoy confronta nuestra sociedad. El camino al abismo para donde se está empujando al país, junto a las erráticas y demagógicas políticas impulsadas desde el gobierno -y que una vez pasadas estas elecciones llegarán a un conjunto de medidas que van a impactar dramáticamente a los sectores de menos recursos y a la clase media- nos comprometen a la resistencia, a la protesta y a la lucha por encontrarle salida a la crisis y por salir de un gobierno que agrava la situación y que no está en capacidad de conducir a la superación de la difícil situación que hoy agobia nuestro pueblo. Por estas y muchas razones más, la Constituyente es la salida que más conviene. Factible, conquistable en la lucha y que pone en manos de la ciudadanía la solución de este problema que no encuentra cauce bajo este liderazgo fracasado y agotado históricamente, que nada bueno le dice a Venezuela y que resbala sobre los mismos errores.


Gabriel Puerta Aponte
Secretario General 
Bandera Roja