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miércoles, 25 de enero de 2012

42 años de Bandera Roja, por Jhonny Caro

42 años
Breve palabra que recorre con su manto los vetustos vientos que acaricia cada atardecer de nuestras vidas.
42 años. Que florecen como el rocío el alba de cada mañana.
La lluvia gélida y distante sucumbe en las miradas y en las pisadas de angostisimas veredas de humo y fusil, lánguida la luna se camufla con el taciturno concierto de los grillos mientras arde tenue la fogata guerrillera.

La oceánica mirada de Sor Fanny y la callada pisada del Viejo Ruperto empujan al sol cada año que transita en nuestras conciencias, la recia voz del catire Rincón, la tostada piel de Emperatriz, la dulzura de Isoida y la lluvia de alegría en los ojos de María Luisa, los pantanos y las trincheras, las pailas y el café de las 8:00,  leer a Lenin y discutir nuevos planes, toma de Bergantín o de Cantaura, pasar por Naricual a llevar panfletos y recibir a los nuevos Cuadros que llegan de la Universidad.

El campamento guerrillero arde día a día, los camaradas partieron una madrugada de metralla animal cuando la porquería se impuso sobre la razón y la justicia, los camaradas ahora habitan otros campos, otras brechas, andan titilando nuestras conciencias empujando día a día nuestro compromiso.

42 años y la muchachada  rebelde salta de sus aulas a sacudir las madrugadas, las paredes centelleando a un FAL y una BANDERA ROJA, panfletos que pululan en las calles mientras que la ciudad arde en deseos y esperanzas.

42 años y caen dos estudiantes y caen 10  y caen 20 pero nacen miles a defender la conciencia, a luchar contra la barbarie y la canalla.

42 años reivindicando el único principio de los verdaderos revolucionarios. “EL MARXISMO”,
42 años al lado de los trabajadores, de la clase más explotada del planeta, de los obreros, únicos protagonistas del mundo, ansiosos de organización y dichosos de lucha, de los proletarios, hacedores de riquezas en una sociedad que los explota, 42 años defendiendo las rojas banderas de los trabajadores.

42 años y ahora más que nunca dispuestos a defender nuestra clara convicción SOCIALISTA, a luchar contra un tirano disfrazado de comunista cuando en verdad representa al más puro FASCISMO, a un NARCISISTA que hunde con sus garras a un pueblo ansioso de verdaderos cambios, de un sicópata que escupe la dignidad de los ancianos, de las mujeres, de los niños y niñas, que se burla cada día de esta patria que poco a poco empieza a despertar.

42 años presentes ante este nuevo panorama de verdades, empujando una VERDADERA UNIDAD SUPERIOR, unidos incluso a aquellos que alguna vez combatimos, superando rabias, pasando la pagina, porque no somos un partido de odios o rencores, 42 años organizando el descontento formando y formándonos.

42 años y hoy más que nunca esta breve palabra titila en nuestras conciencias, la pisada callada del Viejo Ruperto, la mirada azul mar de Sor Fanny, la miel en la sonrisa de Isoida, la fortaleza de Rincón, la pureza de Emperatriz, la alegría de María Luisa y la conciencia de todos los CAMARADAS CAIDOS nos dan la fuerza de seguir adelante, empujando nuestras ROJAS BANDERAS, alzando los más alto al MARXISMO. Por una sociedad de verdadero SOCIALISMO.


JHONNY CARO
Responsable de la Célula "Gilberto López"
Comité Político Regional
"Argimiro Gabaldón"
Estado Lara

sábado, 21 de enero de 2012

La esperanza es el cambio popular

Gabriel Puerta, Secretario General de Bandera Roja

2012 se nos presenta como un año de disyuntiva entre el continuismo y el cambio. El descontento acumulado y la frustración por las promesas incumplidas, por los reiterados engaños y por las oportunidades desaprovechadas generan desaliento, pero también y con más fuerza crean una decidida voluntad de cambio. La gente está obstinada de manipulación y de mentira. Quiere un cambio de verdad. No se conforma con cambios de rostros o con maquillajes cosméticos. Por eso prende con tanta facilidad la perversa idea de que todos los políticos somos una partida de estafadores. Por ello, cada vez más personas se suman a las filas de los opositores en búsqueda de una salida que sea una superación de esta autocracia ineficaz y corrupta. Lo que se viene incubando es una bomba de tiempo que puede estallar en cualquier momento, abriendo paso a confrontaciones violentas. Conscientemente escogimos la ruta electoral como la mejor vía para producir la transición hacia una democracia de profundo contenido social y de amplios espacios para la participación, el debate y los consensos.
Bandera Roja celebró su 42 aniversario llenando la Plaza Brión
sin reseña en los medios

No ignoramos las fortalezas del adversario. Entre ellas destaca su falta de escrúpulos en el uso de todos los recursos del Estado para perpetuarse en el poder. Recursos que resultan abundantes por los altos precios del petróleo y el endeudamiento irresponsable a que es sometido el país y que termina hipotecando el futuro de nuestra juventud. No restamos valor a la manipulación con las ofertas renovadas, renombradas o elevadas, ni al engañoso palabrerío seudorrevolucionario diseñado para engañar y confundir; ni despreciamos el efecto de la compra de conciencias, el chantaje discriminatorio y la siembra de miedo y resignación. Tampoco obviamos las contradicciones presentes entre quienes nos oponemos a este régimen despótico, ni las debilidades y vacilaciones de importantes factores de este campo y sobre todo el no haber podido formular una oferta que haga renacer una nueva esperanza en nuestro pueblo. Hemos avanzado significativamente en la construcción de la fuerza unitaria pero el corto alcance de la mirada ha estado impidiendo que se comprenda que el cambio popular es la oferta que puede generar esa esperanza.
Cambio popular es sustituir radicalmente esta democracia de élites, de cúpulas construidas al amparo de la renta petrolera y de la corrupción, por una democracia de verdadera y amplia participación popular, que no se limita al voto sino que va a la decisión de los asuntos fundamentales del país y a convertir a esta amplia mayoría nacional en principal beneficiaria, en sector favorecido. Significa fortalecer los órganos del poder popular hoy mediatizados y convertidos en apéndices de la Presidencia de la República e impregnados de un sectarismo contra el propio pueblo. Cambio popular es rescatar su autonomía y afianzar su capacidad de cumplir su rol como organizaciones de base de la sociedad.
Cambio popular es superar el rentismo para convertirnos en una sociedad de productores. Diversificar la economía para romper con la dependencia del petróleo y con esa división internacional del trabajo que nos condiciona a la monoproducción petrolera y a ser importadores de bienes finales. Es impulsar con toda

Emilio Graterón, Alcalde de Chacao, acompañó a Bandera Roja
en su 42 aniversario, expresando combativas y sinceras palabras
fuerza una revolución industrial que siembre de fábricas nuestro país, que agregue ciencia y tecnología a los procesos de producción para ganar capacidad competitiva en los mercados internacionales. Cambio popular es producir en gran medida lo que consumimos, satisfacer la parte sustancial de la demanda nacional. Es generar empleos de calidad para que la mayor parte de la fuerza de trabajo esté dedicada a tareas productivas y todos los trabajadores estén amparados por una amplia cobertura y seguridad social.


Cambio popular es transformar pueblos y ciudades mediante un decidido plan de urbanización, de modernización de vialidad, servicios e infraestructura. Significa ampliar la planta física para la atención de la salud y la impartición de una educación que sirva de base para el desarrollo del país, para la sana convivencia y para la elevación moral, ética, cultural y científica de nuestra juventud.

Este 42 aniversario encuentra a Bandera Roja en medio de la campaña para escoger, en primarias, los candidatos a la presidencia, gobernaciones y alcaldías. Estamos apostando a la victoria de quienes creemos tienen mejores condiciones para triunfar frente a los candidatos que presentará este régimen autocrático y, a la par, ratificamos nuestro compromiso de respaldar a los electos. Convencidos de que estas primarias marcarán las posibilidades de ganar o ser derrotados en las elecciones presidenciales, de que es necesario escoger a quien más genuinamente se perciba en capacidad de generar esa esperanza en un cambio popular. Uno que se afiance en un claro y profundo compromiso patriótico y además se inscriba en esa oleada que comienza a levantarse por todas partes reclamando un mundo mejor. Una Venezuela de grandeza en un mundo que busca transformaciones al progreso.

Para Bandera Roja hablar con la verdad no es tan sólo un valor ético sino una práctica política que hemos asumido a todo riesgo y que hoy se hace imprescindible para que partidos y dirigentes políticos puedan rescatar plenamente la credibilidad y la confianza. Decir la verdad y defender los intereses de los trabajadores, de nuestro pueblo y de nuestro país es el gran compromiso que siempre nos ha guiado y que hoy reivindicamos como elemento distintivo de la autenticidad revolucionaria. En esa práctica andaremos, construyendo la alternativa que ―expresada en una fuerza social progresista, en una conjunción de fuerzas democráticas y en un programa por una democracia de nuevo tipo― nos conduzca al progreso, el bienestar, la libertad y la paz… que sólo podremos lograr con un verdadero cambio popular.